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martes, 7 de noviembre de 2017

LA NOCHE DEL BLOGUERO


Hay momentos en los que uno se despierta como si cayera de la arista del K2, ha sido el caso, y se sorprende sentado en el sillón de la sala mientras tiene la inequívoca sensación de que por la ventana acaban de irse sus musas. Ha venido a visitarle la inspiración, pero no le ha pillado trabajando.

El bloguero en su sentido estricto vive en un continuo estrés dejando ya atrás un asunto vivido y depositado en su blog, mientras busca en lontananza otro artículo del que hablar, y que a él verdaderamente le resulte interesante.

En cierta manera, y salvando las distancias, un blogger se encuentra siempre en la noche que lleva al día de Reyes Magos, una noche de inocencia plena trufada de ilusiones, preguntándose continuamente qué le traerá el destino.

Es de suponer que lo mismo que cada maestrillo tiene su librillo, cada blogger tendrá su mundo, y habrá quienes ya tendrán prefijados temas en cada época del año, más que nada por aquellos que tienen firmas o empresas  a las que “ayudan” con su camuflada/descarada publicidad, disfrazada de descubrir nuevas sensaciones en artículos consumibles. Es una opción. No está ni bien ni mal.

En este blog, en A TROCHE Y MOCHE, se observa en seguida, como detalle inherente a su ADN, que el autor se define continuamente como “vecino del mundo”. Una manera de describirse, descubrirse, como continuo mirón/degustador de su entorno.

No es lo mismo lo que tú te crees ser, a lo que los demás ven de ti. Y en ese juego vive/se nutre este blogger en ese “blog personal”. Y cuanto más fresco de ideas, mejor funcionará el juego de las apariencias: observar y ser observado. Porque lo que ves de los demás, en ningún caso te es ajeno, ya que en las descripciones que hagas, en parte, siempre hablarás también de ti, porque sólo puedes hablar del mundo que tú has descubierto. Julio Verne nos dejó hace mucho tiempo, y los demás de videntes hemos pasado a ver lo evidente.


Voy a recolocarme todo tras la caída de la arista de ese K2 metafórico. Al menos este “accidente” ha sido fructífero, y ya tengo mi nuevo artículo. Ha acabado la noche del bloguero, y las luces de un nuevo día alumbran ya sus opiniones.

*FOTO: DE LA RED

martes, 8 de septiembre de 2015

DE RUIDOS Y MASCOTAS...


¡Es terrible! Eso de hacer obras en casa siempre es un engorro, y especialmente si las hace el vecino, que ni te ha informado ni nada, y de un momento a otro, pareces Charlton Heston, versión decrépita, más incluso que él mismo en aquella película de los años setenta, “Terremoto”, que publicitaba el sensurround, como una maravilla de sonido que te hacía sentir las bondades, si las hubiera, de un magnífico terremoto, y sólo por el precio de una entrada.

Pues llevamos varios días, en nuestra casa, sufriendo las molestias de las obras de un vecino, que nos hacen recordar que aquellas promesas de nuestra casa soñada y deseada, y que se vendía como una construcción sólida y para siempre, nos revela que en realidad, deberíamos de andar con cuidado en qué pensamos, porque los muros deben ser tan livianos que, sin duda, se deben de oír hasta nuestros pensamientos. Y los míos al menos, desde los ruiditos del vecino, no son publicables.


Este vecino del mundo cree, que si el vecino en obras está naturalmente en su derecho de hacer de su casa un castillo, por lo menos como futuro noble podía habernos avisado de las posibles molestias. No era vinculante, pero si aconsejable al menos unas palabras de aviso y de comprensión. Me estoy continuamente acordándo del Señor Gila y de su frase: Si no sabe soportar una broma, márchese del pueblo; y esperemos, cuando menos, que la broma del ruido no se haga crónica…

Acabo de salir con Afgano, mi bichón frisé, para airearme un poco, y alejarme de ese ruido que pudiera llegar a ser insufrible,  e intentar con ese descanso que no deje huella en mi ADN. 

Hace ya tiempo que llegué a la conclusión de que son los perros quienes sacan a sus amos a pasear. En gran parte de las poblaciones, por no decir en todas, los ayuntamientos, mediante los bandos municipales suelen hacer saber que los perros tienen que ir atados. Sería deseable que en próximos bandos se sugiriera la necesidad de que los propietarios se saludaran entre sí, más que nada para mostrar la misma educación que seguro ya tienen sus mascotas, y para demostrar, además, que el amo del perro con el que el suyo acaba de hacer buenas migas no es invisible.

Afgano se ha encontrado, en su recorrido de ahora mismo, con seis perros, y tan solo dos de sus propietarios han intercambiado un saludo con este vecino del mundo, quien ya había llegado a la conclusión antes de que le saludaran por primera vez que el ruido de la obra, para colmo de males, le había debido convertir también en invisible.


Luego, en las redes sociales, somos todos intachables y afeamos la conducta de los demás, pero cuando salimos con nuestras mascotas, la mayoría de las veces, ella, la mascota, es mucho más educada; aprovechandonos, además, de que como dice esa famosa frase, ella nunca nos abandonaría, porque en muchos de los casos, el supuesto animal irracional es mucho más educado y agradecido que el animal de dos patas que va a su lado, y que, además, cree que tiene mando en plaza…¡Una auténtica injusticia!

*FOTO: DE LA RED

domingo, 19 de abril de 2015

EL DÍA MUNDIAL DE "ALGO"



Aunque hoy es día festivo, domingo concretamente, al bajar al portal había un guirigay montado que parecía el Congreso de los Diputados en el momento de hacer una votación para subirse el sueldo. Cuatro mesitas preparadas en las que se recogían firmas, y al frente de cada una el respectivo encargado de llevar el tema. Tras preguntar, me he enterado de que eran para conseguir que fuera el día mundial de algo.

Tras el consiguiente recibimiento/despertar, este vecino del mundo se ha enterado de que hoy debe de ser “el día mundial de la bicicleta”, y la Señora Lourdes, la del tercero, recogía firmas, para que se establezca el día de la viuda gallega, porque cree, no está segura, que si el día de la viuda existe, seguro que el de la viuda gallega, como es su caso, no, y quiere conseguirlo.

Por otro lado, estaba Ramón, el portero de la finca, recogiendo firmas para conseguir el día mundial del portero de fincas. A su lado estaba Doña Flor, cotilla oficial del edificio, que naturalmente abogaba por el día mundial de los cotillas. Pedía que todos nos quitemos la máscara, porque según ella, y este vecino del mundo está bastante de acuerdo, todos llevamos un cotilla dentro.

Al frente de la cuarta, y última, mesa estaba Don Abelardo, el vecino del sexto, que en todas las reuniones siempre se opone a todo, y naturalmente pedía firmas para conseguir el día mundial de la oposición. A poco que se le preguntaba a Don Abelardo, que ya setenta años no cumple, se le hinchaban las venas del cuello, y comenzaba una arenga que de tan tenso que se ponía, este vecino juraría, que incluso levitaba. Nos ha dicho, que si la oposición no existiera, el hombre no hubiera evolucionado. Quizás no le falte razón, aunque para este vecino “oposición” no está alejado de la expresión “crear una comisión que estudie…” y la experiencia nos dice que cuando una comisión se crea, si el proyecto llega a concretarse, lo verán, con suerte, nuestros nietos.

La verdad es que con todo ésto del día mundial de algo, sería preferible que todos los calendarios, esos que compramos o nos regalan en época navideña, en lugar de incluir el famoso santoral, deberían de  “advertirnos” de cada día mundial. Más que nada por si decidimos ese día no salir a la calle. 

¿No os parece que eso del "día mundial" es una especie de carnaza para darnos un tema en el que pensar, y no reflexionar sobre otros asuntos?

Ya tengo preparada la mesita plegable de la playa para bajarla al portal en cuanto termine este post. Pediré firmas para el día mundial del día mundial, que será otra manera de rizar el rizo de la utopía, que a este vecino le parece que cada vez se está haciendo más pequeña. Y si la utopía desaparece, las musas se quedarán sin patria.

*FOTO: DE LA RED

domingo, 10 de agosto de 2014

¡Y YA VAN CUATRO!

Este vecino hoy ha querido salir a la calle, día de puertas abiertas, para brindar con todos vosotros, por el cuarto aniversario.
Los años anteriores, tal día como hoy, este vecino del mundo, solía mirarse al ombligo, cuando en realidad debería haberse mirado las tripas, con las que habitualmente escribe, para recordar el por qué y cómo se comenzó este blog.
Tras cuatro años en “la selva” de internet (porque sinceramente a este vecino le parece más una selva que otra cosa, en la que el grande se come al chico, como en la vida misma), este blogger/vecino estima que esta ventana abierta al mundo y al interior de cada uno está suficientemente consolidada como para volver la vista atrás.
Y como hay que mirar, siempre, para adelante y salir a la calle, este vecino ha sacado su chiringuito, nada más y nada menos, que al centro mismo de Torrevieja, ciudad en la que se encuentra estos días, para brindar con todos sus lectores, y a la vez sufridores, por tanto, de todas sus ideas, sinsabores, argumentos acertados o no tanto.
La vida hay que celebrarla, porque fuera de ella presumiblemente no hay nada,  y aunque más de uno, y de dos, se empeñen en aguarnos “la fiesta de la vida”, intentando quedarse con lo suyo,  y con lo nuestro, es mejor seguir mirando hacia adelante, más que nada porque es donde se encuentra el futuro, y siendo un poco pesimistas e incluso precavidos, es por donde van a venir los problemas, pero también el amor o nuevas amistades y nuevas razones para seguir viviendo.
Por eso, este vecino hoy se ha liado la manta a la cabeza, y ha roto la caja de cristal en la que se encontraba su último billete de 200 euros, no hay para más, e invita a los primeros “vecinos de su blog” a compartir un trago, para la mayoría será virtual, pero ya estamos acostumbrados.
Mientras me  doy un poco de crema en la cabeza, y "masajeo" de la misma manera a las ideas para que nunca se atrofien, os voy esperando, aprovechando la maravillosa luz torrevejense (que a muchos, ya lo sé, os ha gustado esa palabra, torrevejense, a modo  de trabalenguas).
Por cierto, no os había dicho todavía el lugar donde os espero, ¡Qué descuido! Es un sitio muy conocido, no solo en Torrevieja, sino en la mayoría del mundo… Os espero, en el lugar que os tengo, en mi corazón…

¡Feliz aniversario!

*FOTO: F.E.PEREZ RUIZ-POVEDA

lunes, 21 de julio de 2014

ÁLEX ANGULO, EL TIPO DE LA PUERTA DE AL LADO

Hoy es uno de esos días que, desgraciadamente, no se me van a olvidar nunca. Me acabo de enterar de que ha fallecido Álex Angulo, y ya se me antoja que la vida, de pronto, es menos interesante.
Nunca he hablado con él, y ahora ya no va a poder ser, pero era una de esas personas que da la sensación de que conoces de toda la vida, y que en dos ocasiones he coincidido con él.
Eran mediados de los setenta y él, junto a Ramón Barea, movían la cultura teatral vasca bajo el grupo teatral “Cómicos de la legua”. Los años no perdonan, y ya no recuerdo el nombre de la obra, pero en plena plaza abarrotada de gente,  en un Rentería en fiestas, recuerdo a un Álex Angulo, disfrazado de fraile dando una arenga, y entre los múltiples papeles de ese día, un inolvidable obrero de la construcción tirando piedras al personal.
La segunda vez que le vi,  él y sus compañeros de “Cómicos de la legua”, otra vez, estaban montando, literalmente, todos los entresijos de otra obra que iban a representar en el salón de actos de los “E.U.T.G.”  en Donosti. Ya que el Señor Alex Angulo ha mamado el teatro puro, el teatro de pueblo en pueblo, y su montaje y desmontaje correspondiente.
Tuve la gran suerte de verle en pleno apogeo teatral junto con, otra vez, su inseparable entonces Ramón Barea, en el gran éxito musical “Bilbao, Bilbao”. Impagable la entrega, el desparpajo y gracia, de todo un grupo, “Karraka”, que luchaba, La Otxoa incluido, por promover el teatro en una democracia que comenzaba a andar.
El mundo del cine, que todo lo ve, le fichó enseguida, porque a Don Alex Angulo le salía el arte por todos los poros de su pequeño cuerpo. Aún habiendo nacido para ser un actor, de esos que se dice, de reparto, nunca ha pasado desapercibido al público en general, y con él el trabajo de sus compañeros relucía más.
Es, será por siempre, inolvidable el cura que compuso en "El día de la bestia", en este caso un protagonista de tomo y lomo, porque era un personaje que solo se salvaba si conseguía la simpatía del público, y lo hacía con creces, porque le podía perdonar las mil barrabasadas que llegaba a hacer, por salvar a la humanidad de las garras del “maligno”.
Tras esa película Don Álex Angulo ya es un patrimonio de todos nosotros, y nada más hay que decir, de una carrera, tanto en cine como en televisión, plagada de secundarios de lujo, y sobre todo de personajes creíbles, en una amplia gama, desde el agricultor humilde rondando la humillación, hasta el más malo de los malos que con una simple mirada llegaba a aterrorizar. Pero siempre te daba la sensación de que era tu vecino, al que no terminabas de ubicar.
Se nos ha ido, Álex Angulo, en un mutis por el foro que no nos esperábamos, aunque gracias a su profesión, vamos a tener la suerte de recordar siempre que veamos uno de sus grandes trabajos.
Descanse en paz Don Álex Angulo, y mi pésame a su familia, amigos, y a todos los integrantes del mundillo teatral y cinematográfico español, y especialmente vasco, porque se nos ha ido un pequeño gran tipo que sin duda ha abierto caminos por los que otros ahora transitaran más fácilmente, pero en los que él, sin duda, fue uno de los pioneros.

*FOTO: DE LA RED

sábado, 8 de marzo de 2014

EL VIRUS DEL VECINO

Es la primera vez que este vecino del mundo se siente como una “celebrity”, y es una sensación extraña, algo así como que te ha tocado la lotería pero no te lo esperabas porque pensabas que no habías comprado ningún décimo.
Ayer viajaba en uno de los autobuses de línea en Donosti, cuando noté que un señor de entre cincuenta-sesenta años no dejaba de mirarme. Al cabo de unos minutos se me acercó, y bajando la voz, como si de un traficante cualquiera intentando vender su mercancía se tratara, me preguntó si yo era el Patxipe ese que escribe por internet. Prosiguiendo con el presunto trapicheo le respondí que sí. Mirándome directamente a los ojos, me preguntó: -Usted es un amargado ¿verdad?.
Debí de poner cara de dos mitades, mitad sorpresa, mitad sonrisa:¿Qué le ha llevado a esa conclusión?
-Porque se queja de todo y por todo. –Y tras pensar unos segundos, continúa - Además mira la vida desde un punto de vista muy raro. Parece que desprecia y se ríe de todo “quisqui”.
Tras ésto, como era obvio la pregunta del vecino era obligada: -¿Entonces por qué me lee, porque es gratis?
Con una sonrisa, y como dándome a entender de que sabía por dónde iba yo, me contestó: -Porque es gratis no, porque gratis hay muchas cosas en internet. Quizás precisamente por eso mismo que le decía, porque es un punto de vista, no le voy a decir “raro” otra vez, sino sí diferente, y me da qué pensar.
En ese momento adopté un aire muy serio y confidencial, y acercándome aún más en la pantomima del trapicheo le dije: -Entonces ya tiene usted inoculado el virus del vecino. Ya está perdido, y le diré aún más. Ésto ya no tiene cura, y seguramente irá a más.
Mientras me daba una palmadita en la espalda, y hacía ademán de irse, me confió:-La verdad es que no me importa, porque bien mirado el mundo tomado en serio es muy aburrido y descorazonador.
Pues eso. –Le contesté, mientras comenzaba a irse, y se despedía con la mano.- Seguiremos estando en contacto por la red.
Y quizás todo ésto se trate solo de eso, de entrar en contacto, haciendo partícipe al lector de todo lo que te ronda por la cabeza, y que él mismo compruebe que después de todo, también es un poco vecino, y al intentar comprender al que ésto escribe, también se haga un poco más tolerante desde su ventana a la vida, aunque la mirada venga disfrazada de crítica.

*FOTO: DE LA RED


viernes, 7 de febrero de 2014

¿LLEVANDO AL HUERTO?

Alguien me ha preguntado estos días si mi intención es sembrar doctrina desde mi blog. Nada más lejos de mi ánimo, porque en primer lugar no tengo alma de labrador, para ir esparciendo algo, ni me creo importante, aunque no me quede más remedio que ser mi mejor amigo. Hay incluso días que mantengo duras disputas conmigo mismo, para convencerme en mi manera de seguir la vida, con lo que para convencer a los demás lo tengo más que difícil, crudo.
De todas maneras, nunca fue esa la intención que me acompañó al comenzar este blog, sino que las ideas que tengo, buenas o malas, juiciosas o descabelladas, siempre es mejor que al llegar se queden, como los pájaros en su nido, y no que vuelen para siempre, porque ya lo dice la canción: la distancia es el olvido.
Además, mis lectores no deben de olvidar que el que se comunica con ellos es un personaje, el vecino, con lo cual en cierta manera es tomar distancia y hacer que todo lo que se cuente no sea la verdad, sino la supuesta verdad del vecino que nunca será la versión aséptica, sino la verdad vista a través de la ventana del vecino. Y ya se sabe que la ventana siempre es un hueco limitado que quizás impida ver la verdad en toda su dimensión, y hace además que el vecino, al lanzar sus ideas, solo queden las ideas al descubierto, y él esté protegido.
Ya se sabe que nadie es profeta en su tierra, con lo cual siempre es mejor hacer que sea un personaje, en este caso un vecino, que aunque hable muchas veces desde Donosti, también es un Donosti tras la neblina de la realidad hecha ficción, y al revés.
Para aquellos que estén acostumbrados a consumir televisión diariamente, este blog sería un canal temático lanzado por una cadena local abierta al mundo, porque para algo deben de servir las nuevas tecnologías. Mientras que para los acostumbrados al deporte, este blog sería una especie de “punching ball” en el que se golpean ideas,  y en el que siempre hay que mantener presente que las ideas que van siempre pueden volver y golpearte en la cara.
Ya para finalizar, a medida que nos vamos haciendo mayores, dejamos de preguntar el por qué de las cosas, y nos limitamos a analizarlas y ponerles el sello de “me gusta” o “no me gusta” para dejarlas que pasen, o no, la aduana de nuestro mundo, y se conviertan en parte nuestra.
Lo dicho, ni tengo alma de labrador, ni nunca he querido llevar a nadie al huerto, al menos en ese sentido.

*FOTO: DE LA RED

sábado, 19 de octubre de 2013

LOS TERREMOTOS AVISAN

Vaya por delante de que este vecino no se alegra del mal ajeno, y de que hay que acordarse del viejo refrán “Cuando las barbas de tu vecino veas pelar…”, pero estos días se están llenando páginas y páginas con la crisis del caso “Fagor”.
En realidad ésto solo es la cabeza de un iceberg creado hace ya mucho tiempo. En los últimos años se han ido cerrando muchas empresas, o “aligerándolas” de empleados, y por aquello de que nos quedaba lejos, pocos han sido los que han siquiera “parpadeado” por el problema. Ahora, sin embargo, todo tiembla porque uno de los estandartes de este país, y orgullo del cooperativismo, se está resquebrajando. Los terremotos, sean económicos o no, van avisando con otros pequeños movimientos sísmicos, y aquí se ha estado mirando hacia otro lado, o mejor, sin mirar, hasta ahora.
Se han ido cerrando o diezmando empresas desde hace tres o cuatro años para aligerar gastos, y así poder bajar precios, con la aquiescencia (el que calla otorga) del gobierno vasco. Pero ahora se ha tocado una piedra importante de la “fachada” autonómica, y que en realidad, se quiera ver o no, está influenciado por todo lo anterior.
Ha resultado además realmente sangrante este caso, porque ha coincidido en un momento en que el ejecutivo vasco “estaba haciendo las Américas”, vendiendo nuestras bondades. Y se ha dado el enojoso caso de que “en casa del herrero…”, porque a la hora de “enseñar” Euskadi en el escaparate comercial, éste se resquebraja por uno, en teoría, de sus puntos más fuertes. Es como si hablando de fútbol vasco, y esto va a abrir heridas, pero va a clarificar el tema, entra el Athletic en concurso de acreedores, y suenan todas las alarmas, sin recordar que ya hace unos años pasó lo mismo con el club donostiarra, y el resto de Euskadi no se puso nervioso.
Son cosas que ocurren cuando hay empresas o negocios a los que se les otorga un pedigrí; porque empresas vascas hay muchísimas, y con problemas, tristemente, también, pero se debería siempre recordar que esta tierra siempre es un todo, y no cuando conviene a algunos, entiéndase, gobierno vasco.

*FOTO: DE LA RED


viernes, 18 de octubre de 2013

POSITIVISMO MAL ENTENDIDO

Este vecino del mundo quisiera referirse hoy al mundo de las felicitaciones con efectos secundarios. Ese mundo en el que lo importante no es qué se dice sino cómo se dice, y lo que se sugiere.
Para ello voy a referirme a un vecino de Donosti, Ramontxo. A este vecino se le puede presentar como árbitro o notario de la vida de nuestra comunidad. Hagas lo que hagas, especialmente si lo haces mal, él te verá.
Ayer por la mañana, sobre las ocho, cuando iba a dar un largo paseo, en chándal, con la esperanza de que mi periplo junto a la ría sirviera para juntar de una vez mi alma y mi cuerpo, en el momento de abrir la puerta del portal para salir, oí  la voz de Ramontxo que me decía:
-Enhorabuena, porque ayer sacaste la basura a la hora, en concreto a las diez y veintinueve de la noche - El horario, decretado por el ayuntamiento es hasta las diez y media. - Por poco…
Estuve a punto de contestarle que acababa de ver a su hija por primera vez repitiendo compañía masculina, y que me pareció bastante majo en comparación con lo que viene siendo habitual en ella…Pero me acordé del viejo refrán español “No hay mayor desprecio que no hacer aprecio”, y me largué, caminando más rápido de lo habitual, intentando relajarme mediante la caminata.
De todas maneras, este tipo de felicitación no suele ser la habitual, pero sí por ejemplo, y teniendo en cuenta que este vecino pinta al óleo, y al exponer un nuevo cuadro, alguien, con toda la buena intención del mundo, te diga eso de que “este cuadro realmente sí que me gusta.”
Lo que ocurre es que uno fácilmente puede entender, que los ochocientos cuadros anteriores no le gustaban.  Y no le vas a preguntar para salir de dudas porque te va a caer un ¡Qué malpensado eres!
Y es que la vida no está llena de gente que no teme que se le llene la boca de aire al hablar, sino de mal pensados que no entienden los “positivismos” de los demás. Y eso me ha ocurrido esta misma mañana al enterarme de las palabras del Señor Botín diciendo:- …es un  momento fantástico para España…llega dinero de todas partes –. No se debe d de permanecer impasible ante semejantes declaraciones, que teniendo en cuenta el panorama actual, se pueden tildar de “declaraciones pornográficas”.
En primer lugar, y es un error bastante gordo, confunde España con su negocio, el Banco de Santander,  y eso es mucho confundir, porque este país es algo más que asientos bancarios, y clientes en potencia. También hay personas, gente que sufre y padece, porque en el peor de los casos les acaban de sacar a gorrazos de un piso, por una hipoteca que no han podido hacer frente, ya que hace un tiempo, quizás algún otro empresario decidió que como sus números no cuadraban,se tenía que deshacer de algún trabajador para ahorrar costes, y tuvo la mala suerte de que le tocó a él.
Si Ramontxo llega a estar presente en las declaraciones del Señor Botín, seguro que se hubiera levantado para felicitarle por haberse quedado con todos esos millones que dice que llegan de todas partes, porque como nadie ve el dinero…

*ILUSTRACIÓN: DE LA RED

viernes, 27 de septiembre de 2013

CUANDO CONOCES AL TATO

Los incondicionales que normalmente se asoman a esta ventana conocen que la moral de este vecino es a prueba de bomba, y que es capaz de encontrar un pequeño rayo de luz en la misma oscuridad.
Sin embargo, llevo varios días en que no soy precisamente la alegría     de la huerta, y que si tuviera que convencer a una persona que está encaramada en lo más alto de un edificio pensándose si saltar o no, existirían más posibilidades de que me convenciera él a mí para que saltáramos juntos.
Los tiempos actuales tampoco ayudan. En un momento donde sube todo, incluida la tensión, este vecino además vive en una ciudad, Donosti, que no es que sea cara, sino que hasta los pobres, no son unos pobres cualquiera, porque eso estropearía el entorno, y especialmente el área romántica, sino que son unos pobres de marca.
Este vecino podrá ir al infierno, si es que el infierno existe, por muchas razones, pero no por no ayudar al que se encuentra en dificultades, porque siempre ha intentado "aliviar" al que pide. Sin embargo, en     estos tiempos, en la vida diaria de este vecino también se ha tenido     que instaurar el régimen de recortes, porque uno llega a lo que puede,     y a donde no, eso no existe, más que nada para no sufrir.
El otro día, al comienzo de esta semana, iba paseando por el centro de la ciudad, y fui prácticamente abordado por un hombre de mediana edad, no muy mal vestido, sino con aire más bien de quien pasa dos noches de juerga seguida, y no lo digo por el olor alcohol que no existía, sino por la apariencia de ser un poco arrollado por las circunstancias, por decirlo de alguna manera. Musitó unas palabras que no llegué a entender, pero los gestos son idioma universal, y al ponerme la mano estaba claro que me pedía algo, y que precisamente no era la hora, en todos los sentidos.
Este vecino que aunque lleva ya tiempo en el paro,  se le sigue haciendo igual de duro que la primera vez, no dar limosna al que se lo pide, se sintió un poco frustrado por el momento, y al cabo de unos segundos en que ambos habíamos proseguido con nuestros caminos opuestos, miró para atrás, y recibió una sorpresa enorme cuando comprobó que la persona que acababa de pedirle ayuda, había sacado un teléfono de los denominados “smartphone”, y se quejaba a su interlocutor de que ya lo iba a dejar “por hoy” y que no le había dado dinero ni “el tato”, por lo que consideré que el famoso tato era yo.
Todavía estoy con la duda de si esa persona realmente lo necesitaba o no, porque en estos días de tan bruscos cambios, existe mucha gente que realmente necesita ayuda, y pasa vergüenza para pedirla, y sin embargo hay otros, que como en ese día, no sabes si realmente vienen o van.

*DIBUJO: DE LA RED

miércoles, 28 de agosto de 2013

LEONES NEGROS

No hay nada más extraño que una incoherencia, no hay nada más extraño que un día de lluvia en Torrevieja en pleno mes de agosto. Te sientes que has perdido el norte y a partir de la incoherencia a improvisar un nuevo día.
Así mismo me sentí ayer, porque en realidad estoy bastante desconectado de las noticias que llegan de Donosti, cuando me enteré de lo que habían hecho unos cuantos vándalos, porque no tienen otro nombre, causando algunos desperfectos durante el partido Athletic de Bilbao y Osasuna este fin de semana pasado.
Más que los desperfectos en los asientos y paredes del estadio, que se les había prestado para la ocasión, lo que más ha dolido a este vecino del mundo, es el hecho de que algunos leones negros, que como las ovejas, hay en todas las familias, miccionaran en la estatua que como homenaje a Alberto Ormaetxea, está antes de entrar al estadio. Y es que si el equipo vizcaíno tiene sus santos, nosotros tenemos los nuestros.
Vaya por delante, e incluso por detrás, que este vecino del mundo, si por algo se caracteriza es por su templanza, demostrada en esta atalaya en más de una ocasión, ver lo comentado en http://patxipe.blogspot.com.es/2012/05/begona-y-coro-son-hermanas.html, para que sirva de ejemplo de su manera de pensar.
Este vecino está triste, y no es por la lluvia de hoy, sino porque el Presidente del Athletic, del que no voy a decir su nombre, porque si es importante es por su cargo, no por él mismo, ha sido incapaz de llamar a su homólogo guipuzcoano, para interesarse por los hechos, y pedir disculpas porque unos cuantos se desmadraron, e intentar ayudar en lo que se pueda.
Todo el mundo, en un momento dado, necesita pedir perejil al vecino de al lado, y es conveniente llevarse bien para la convivencia diaria de ambos clubes, y lo triste es que como en aquel dicho popular, quien calla otorga, y por ahora el presidente vizcaíno está tan callado que parezca que el domador tenga miedo de los leones negros, y no se da cuenta que él representa a una institución a la que está dejando en un mal lugar, porque no se puede hacer responsable de todos sus hijos, pero sí al menos dar la cara, que seguro que no se la iban a romper, y es que cualquier cargo es para los buenos y los malos momentos, y eso parece que al presi vizcaino, porque está perdiendo imagen por momentos, se le ha olvidado.

*FOTO: DE LA RED


lunes, 24 de junio de 2013

SI LO SÉ, NO TE LO DEVUELVO

Hace un mes y medio aproximadamente, me disponía a dar un paseo por Donosti a eso de las nueve de la noche tras haber cenado, por aquello de bajar calorías. Como me gusta anticipar momentos, lo que luego se demostró ser un grave error, llevaba en la mano una especie de tarjetero de plástico gris, que en su momento regalaba una caja de ahorros, cuando todavía se regalaban cosas, con la tarjeta del autobús que iba a utilizar, el DNI, y veinte euros. Todo lo necesario, y más, para lo que se dice dar una vuelta.
Llevaba también la basura, por lo que al salir a la calle me dirigí al contenedor correspondiente. Al dejar la basura, y no había tenido que andar más de unos diez metros del portal, me dí cuenta de que no encontraba el citado tarjetero, por lo que volví al portal y luego al ascensor, y nada de nada.
Así quedaron las cosas, en la creencia de que lo perdido estaba en el basurero municipal, y este vecino con la sensación de ser un amnésico perdido, y de haber olvidado algo importante por el camino. Tuve que volver a pedir tanto la tarjeta para el transporte como un nuevo DNI, que no solicité al momento sino que, por el famoso por si acaso, tardé unas dos semanas en pedirlo. Tiempo que estimé suficiente si tanto las tarjetas como los euros querían volver al redil.
Resumiendo, que tres días después de conseguir el último documento, el DNI, y como ya comentado, mes y medio después del suceso, un vecino con una gran sonrisa, con el que coincidí en el portal sobre las once de la noche, me dice que tenía una “cartera” mía en su bar, con dos tarjetas y veinte euros.
Mi primera reacción fue decir: -Ahora que ya he sacado todos los documentos otra vez, y que ya ha pasado además más de mes y medio.
La frase anterior no la dije en un mal tono, sino como consecuencia de la sorpresa, e hizo que desapareciera, sin embargo, la sonrisa del vecino.
Su bar está al lado mismo de nuestro portal, y alegando que acababa de cerrar el negocio me daría el tarjetero al día siguiente, lo que estaba en su perfecto derecho a hacer.
Al principio, interrogado sobre quién había encontrado el ya famoso tarjetero, me dijo esa misma noche que alguien de su familia. Al día siguiente, y me imagino que como consecuencia de mi reacción, y él dándose cuenta de que ya había pasado más de mes y medio, me dijo que se lo había dejado un cliente que venía muy de vez en cuando.
Teniendo en cuenta que ese vecino me conoce desde hace más de veinte años, y que tenemos portero en el edificio, e incluso buzones, sigo sin comprender la tardanza en devolver algo extraviado, cuando además quedó claro que “se lo habían dado” aquella misma noche.
Quiero creer que el mismo vecino solo reparó, en el momento que yo se lo dije, en la cantidad de tiempo que había pasado entre el extravío y su aviso, pero quedó patente también, la sensación de desidia, especialmente cuando me devolvió los objetos encontrados, y de que si llega a saber mi reacción, no me devuelve nada.
Visto lo visto, y pensando en la famosa frase de aquellos lodos trajeron estos barros, a lo mejor hasta nos merecemos el gobierno que tenemos, y todo lo que nos está pasando, por ser como somos.

*FOTO: DE LA RED