Mostrando entradas con la etiqueta lotería. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lotería. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de noviembre de 2017

LA LOTERÍA DE NAVIDAD CON MENÚ AMENÁBAR


Hoy se dá el disparo oficial a la campaña publicitaria de la Lotería de Navidad, y con ella comienza la cuenta atrás de las únicas fiestas siempre consideradas como entrañables, y esa sensación mezcla de esperanza e ilusión

Ayer, sin embargo, ya se puso a disposición de la prensa e internet las dos versiones que existen de, DANIELLE, la citada campaña: el anuncio oficial (https://www.youtube.com/watch?v=-Nhk7hiaz1k&t=2s), y una película (https://www.youtube.com/watch?v=GX1Cdd1BqX0) que para ser un corto es muy larga, y muy corta para ser incluso un mediometraje.

Siendo un poco malo, se puede decir que la lotería en realidad este año le ha tocado  a su director, Alejandro Amenábar, que gracias a Loterias y apuestas del estado se ha podido marcar una película de estilo, de casi 20 minutos, aunque en el anuncio no pase de los 3 minutos y 30 segundos, plagada de todo tipo de efectos especiales.

Charlotte Vega y Dani Luque son los protagonistas de una historia con “marciana” dentro. Sinceramente, viendo sólo el anuncio, no dice más de lo que en su momento recibíamos del famoso calvo, que en un momento dado y al trascender de la propia marca se optó por prescindir de él, y además, en opinión de este vecino, lo hacía de una manera más elegante y poética.

La historia de Danielle Daniel tiene un mucho a Spielberg, hoy se diría que Amenábar rinde un claro tributo al cineasta americano, y muy claramente a un E.T. repleto, en esta versión, de hormonas femeninas, o de lo que se componga una extraterrestre de buen ver copiada, como se nos explica, de un anuncio de carretera de esos tantos anuncios de carretera que también aparecen en las primeras películas de la factoría Spielberg (Tiburón, Regreso al futuro…), sin olvidar esas noches siempre tan azuladas.

Cuando la supuesta Danielle toca el décimo en el despacho de loterías, y mucho más en la versión larga, todos estamos pensando en “Mi casa Elliot, teléfono…

Sin embargo, hilando fino hay algo que no casa en todo ésto, más si le ponemos un poco de ironía. Siempre hemos estado convencidos de que las visitas extraterrestres tienen que ser de seres superiores. Y con lo mal que están las cosas aquí, ¿ella decide quedarse con nosotros?

Claro, ella se queda con algo que al parecer, solo tenemos los humanos, el amor. Y a su planeta, desde la lectura de este vecino del mundo, pero siempre es opinable, les envía, se ve sobretodo en la versión larga, características  nuestras, como la Navidad.

Toques de humor y continuas referencias a un cine que Amenábar ha debido de mamar desde joven y que se diluyen un poco en la versión oficial, como aprender a comer jamón, parece que les encanta a los extraterrestres, aprender a reír, a emocionarse, a llorar. En este caso, se hace obligatorio para degustar el menú Amenábar, ver la versión larga, que se os hará corta.

Hay un pequeño gran detalle que a este vecino le choca mucho. Danielle no sabe nada de nosotros pero ve que se están colocando las luces callejeres, y... sabe encenderlas con la mente, ¿cómo sabe que se encienden, si nunca las ha visto?

Lo mismo que E.T. en cierta manera está conectado a Elliot, el niño, Danielle en un primer momento está conectada al perro, para en un momento dado, y a través del conocimiento primero, y luego el amor, quedar ligada a Daniel, se supone que para siempre.

La Navidad, y su lotería, ya están aquí. Vigilemos el calcetín de nuestro dinero, porque sin saber cómo, cada vez habrá más calcetín, menos dinero, y al final de las fiestas, las esperanzas habrán desaparecido para solo quedarnos propósitos para un nuevo año, y eso sí, también tendremos a algún cuñado que seguro se ha mosqueado por algo. El que avisa, no es que sea traidor, sino que tiene muchísima experiencia...

*FOTO: DE LA RED


jueves, 22 de diciembre de 2016

NI LA SALUD SIQUIERA ...


No, no me ha tocado la lotería. Pero en mi caso no es decepción, sino aplicar la lógica: si no compras, o no te regala alguien conocido, un décimo, nunca te va a tocar. Y además, sólo se ha tratado de elegir prioridades, y siempre es mejor comer, que intentar darle un bocado a un sueño.


Lo que peor llevo, a nivel particular, es que en el día nacional de la salud (porque cuando compruebas que no te ha tocado la lotería, siempre se dice eso de que “lo importante es la salud”), para más inri estés secuestrado por un gripón al que solo le falta pedir rescate por tu vida.

 
La sensación de este día es la misma que cuando vas, en mi caso “iba”, a una discoteca, hace muchísimos años, y te aplicaban esa luz como un flash que te hacía ver los movimientos que te rodeaban  con intermitencia cegadora: ahora veo, ahora no. Solo que en mi caso: ahora me enteraba, ahora no. He pasado de noticias políticas que pintaban a un PSOE- PODEMOS tirándose de los pelos por un “he-sido-yo-quien-ha-organizado-esta-manifestación”, a niños agitando unas bolas repletas de ilusión; lo cual en momentos de dopaje para contrarrestar una guerra griposa, ha sido cuando menos un delirio hecho metáfora: los niños de la ilusión en la tierra de la izquierda dividida, y por lo tanto inoperante.

Y al final, ¿quién gana?... 

Por supuesto que los agraciados en un día como el de hoy: propietarias de administraciones peinadas de peluquería del día anterior, vecinos agitando una botella de champan con caras del tercer orgasmo, señora que dice que no le ha tocado pero que conoce a otra vecina que sí; pero, no lo olvidemos, siempre, siempre,  Cristóbal Montoro, sumo hacedor de nuestra Hacienda, y ese 20 por ciento que nos quita, que les quita, a los agraciados, y que se supone sólo ocurriría en aquellos momentos de penuria, que parece ser que ya pasaron, pero esa porción de tarta que se nos quitó, todavía sigue quitándose, y aplicándose esa expresión tan española, y tan verdad:... Y lo que te rondaré, morena. Pero lo que nunca se nos recuerda, es que el resto de los premios caídos a números sin vender, también, naturalmente se los queda, nuestro sumo hacedor de cabecera.

Un deseo: que en esa sensación de flash debido a la medicación, los momentos brillantes duren más que la oscuridad sospechosa. ¡Vamos,  como en la vida misma!

*FOTO: DE LA RED

martes, 15 de noviembre de 2016

EL ANUNCIO DE LA ESPERANZA, Y SU OTRA LECTURA...



Si fuéramos americanos, en concreto, de los Estados Unidos de América, podríamos decir que en la práctica el espíritu navideño te invade el último jueves de Noviembre, el Día de Acción de Gracias, en el que ya para ellos queda prácticamente inaugurada esa época del año. Pero en España en realidad, el punto de partida es algo más abstracto. Y sin embargo, últimamente nos vamos “orientando” con el anuncio de la Lotería de Navidad.
Y el de este año se dio a conocer ayer, lunes, 14 de Noviembre, por lo que se supone que el espíritu navideño patrio ya se tiene que estar acicalando...


Este vecino será partidario, por siempre, del calvo que durante muchos años nos visitó al ritmo de aquel vals que en realidad lo compuso Maurice Jarre para una escena del Doctor Zhivago; pero quizás, y ésto es cosecha propia, por miedo a que el personaje trascendiera a la lotería, y llegara a convertirse en un ser libre de yugos, la empresa de Loterias, quizás, optó por cargárselo.


El anuncio de este año, cuya duración más larga (ya que se han hecho, como en otras ocasiones, varias versiones) llega casi a los cinco minutos, y en realidad sería el equivalente a un auténtico largometraje, en el que en apenas con quince segundos, y vía fotos que veremos en la casa en la que transcurre parte de la trama, ya somos informados de toda la vida de la protagonista: maestra, jubilada, con familia, un nieto y muchos amigos. Un malentendido por parte de la prota, la hace creer que es propietaria de un décimo premiado en la  lotería de navidad, cuando en realidad todavía el sorteo no ha tenido lugar…


Como en los tres últimos años de la era sin-calvo, que por cierto el último anuncio ya data de  las Navidades del 2005 (y a este vecino le sigue pareciendo que en realidad fue ayer), lo que los pijos denominarían como “target”, objetivo del anuncio, es claramente aquellos que han sido más perjudicados por la crisis. Pero si algo está dejando claro la realidad de estos últimos años, para muchos tan duros, es el conocer la crudeza de la necesidad, sin estereotipos, sin imágenes prefijadas.


Siempre habíamos creído tener a la lotería como a esa urna de auxilio en la que metes lo necesario para que en caso de necesidad “rompes el cristal” y te sirves de ella al menos para seguir teniendo esperanzas.


Esta crisis sin embargo, y este vecino del mundo lo cuenta por experiencia propia, nos ha enseñado a unos cuantos al menos, que eres verdaderamente pobre cuando ya no puedes elegir, y te tienes que gastar, sí o sí, los últimos cuartos en seguir sobreviviendo, dejando incluso atrás la esperanza que te daría el tener un billete de la lotería, porque ya has incluso traspasado esa fase, y no te llega para ello…


Hay muchos empresarios y políticos que creen haber inventado otro tipo de rueda, en la que pagando a la gente mucho menos va a poder seguir gastando lo mismo, y aquí también entraría la compra de décimos de lotería, para que el sistema siga funcionando.  Pero, amigos, hay un momento en el que el sistema y la rueda citados anteriormente, terminan por romperse… Aunque tengamos amigos, como los del anuncio de la lotería de este año, que finjan para salvarnos de nuestra vergüenza, que no pasa nada, y cuando nos descuidemos, para no humillar, nos ayuden… Esa, tal vez,  también pueda ser otra lectura, más importante quizás, del gran anuncio de este año.

*FOTO: DE LA RED


jueves, 22 de octubre de 2015

TIEMPO DE LIMPIEZA


Prácticamente todavía quedan dos meses para las elecciones, y ya la altura de la información/propaganda/manipulación está llegando al nivel rojo de “cortarse las venas”. Con lo cual, este vecino ya ha guardado toda la cubertería y todo tipo de objeto punzante bajo candado.

La pena es que, ya puestos, no se hayan retrasado las elecciones solo una semana más.

En Euskadi, los regalos a los niños los trae en la Nochebuena, Olentzero, que en su origen era un viejo carbonero. Y por apenas unos días, al nuevo Presidente no lo puede traer él. Además, como ya la publicidad “a la americana” ha llegado tan lejos, más de uno de los candidatos seguro que se hubiera disfrazado del viejo carbonero, porque entrar a las casas, como él, ya lo hacen mediante la publicidad invasiva.

Ahora, como mucho, podremos ver a alguno de los candidatos disfrazado como el célebre calvo de la lotería, y en lugar de millones seguro que propone un trabajo para millones de parados, que como algo extraordinario sirva para poder pagar, no ya caprichos, sino las cosas más básicas.

Hace ya tiempo que en las elecciones, no se proponen a personas, sino a productos a los que se adorna con características,  que ya de antemano,  te las tienes que tomar como a amantes que más que conquistarte, si te descuidas, te van a intentar sodomizar. O que el vulgo define con esa frase tan fría, pero llena de verdad: “Prometer hasta meter, pero una vez metido, olvidar lo prometido”.

Personalmente, cada vez que me ofrecen a un nuevo candidato, este vecino se acuerda de aquella frase de un detergente ya muy antiguo que tras la marca decía: …limpia más blanco.

Lo del Señor Rajoy, en la humilde opinión de este vecino, no se arregla ni empezando a limpiar ahora mismo, y él y su partido lo saben.  Tienen mucha tarea por delante, y mucho presunto dinero negro, sobres, y viajes a paraísos fiscales, por detrás. Y eso no se arregla ni con el baño de “sus” multitudes  ayer en la Cámara de los Diputados, ni hoy reuniéndose la mayoría de la derecha europea en Madrid, y cantándole a Don Mariano Rajoy, eso de: Porque es un chico excelente, y siempre lo será.

Este vecino del mundo ni está aquí para convencer a nadie, ni tan siquiera lo ha intentado nunca. 

Siempre he hablado desde el corazón, y el que me sigue desde hace tiempo sabe que, entre bromas y veras,  aquí no hay ni trampa ni cartón, porque cuando hablan las entrañas se nota.

Personalmente ya lo tengo claro. Hace mucho tiempo que lo tengo nítido. Desde que entre los dos partidos que se han alternado comiendo la tarta del poder, perdí mi trabajo mediante un expediente de regulación de empleo, ERE, un número más en una larga lista,  y siguen sin saber que existo, ni ellos, ni esas puertas giratorias que solo sirven para los que han besado al poder, y a los poderosos.

Y si alguien todavía tiene dudas, al menos que no se deje llevar por el miedo. Porque en realidad, el concepto “miedo” aunque, en teoría, no tenga que ver nada, aparentemente, con el concepto “patria”, ni con “religión”, todos sirven para manipular. Y el que lo hace, manipular, siempre  es para provecho propio.

La “cosa” no funciona, o si funciona siempre lo hace para los mismos. Ahora es la oportunidad de intentar cambiar “esas cosas”. Siempre ha reinado, y he escogido bien el verbo, o un partido o el otro, y muchas veces, aunque hayan aparentado lo contrario, uno y otro se han hecho los dúos, y además sin desafinar, porque se sabían de sobra la melodía.

¿Que la opción que estás pensando no va a ganar? Quizás tampoco se trate de eso, sino de que “muchos pocos hagan, sino un mucho, sí cambiar el curso habitual del río democrático en España”, y se riegue de otra manera, y no para los de siempre.


¿Que no se puede limpiar más blanco que lo hecho hasta ahora? Claro que podemos.

*FOTO: DE LA RED

domingo, 4 de octubre de 2015

LA SEÑORA CARMENA Y EL GALLINERO NACIONAL



Tras las últimas declaraciones del Señor Rajoy fechando las próximas elecciones en el 20 de Diciembre, uno está deseando  ver ya los anuncios navideños, por si el calvo de Navidad, se decanta por algún partido político, y los cinco inefables cantantes de hace dos años (Raphael, la Caballé y compañía)  nos dedican otro anuncio, pero éste nos producen miedo, como ocurría en el anterior,  sobre la lotería del destino, que al final como en cualquier casino parece que siempre gana la banca.

También pudiera ser que este año las “famosas” muñecas en lugar de dirigirse al portal, se dirigen a la urna electoral, con propaganda de los diversos logotipos de los partidos a descubrir entre la paja del pesebre, por aquello de distinguir el grano de la paga, o del político con alma y honor del político “pianista” con el dinero ajeno. Y que luego, entre unos y otros, se encargan de disculpar diciendo aquello de que en el ADN humano está el robar.

El gallinero nacional de estos días se ha alterado un poco más todavía con las últimas, o penúltimas, porque a estas horas quizás también ha sacado su lengua a pasear otra vez, declaraciones de la Señora Carmena, alcaldesa de  Madrid, que está claro que siempre pone su máximo interés en todos los embolados que le surgen o que otros se encargan de que “aparezcan”. 

Este vecino del mundo le sugeriría que antes de tomar una decisión y la consiguiente declaración pública se lo pensara varios días, y así luego no tendría que dar marcha atrás a proyectos cuando menos discutibles, o verse obligada a decir que donde dijo digo, digo Diego.

Ese proyecto de “grupos de jóvenes universitarios encargados de la limpieza de futuros botellones de estudiantes", y aquel otro de madres limpiadoras en los colegios donde estudian sus hijos, claramente van en contra de la creación de empleo, y quizás aquellas privatizaciones de la anterior edil no fueran acertadas, que para este vecino del mundo no lo fueron, y se debería de crear más puestos de trabajo en los lugares en que fuera necesario pero realizado, siempre, por profesionales.

A este vecino del mundo siempre le han parecido bien todo tipo de organizaciones no gubernamentales, y cualquier movimiento ciudadano para ayudar, por ejemplo, a los marginados y a los que están atravesando verdaderas dificultades económicas. 

Otra cosa, sin embargo,  es el llevar las ayudas al máximo y que llegue un momento en que los impuestos que se dirigían tanto a sanidad como a los demás servicios, el gobierno que esté en ese momento en el poder, lo dedique a asuntos cuando menos de dudosa  ayuda al común de los ciudadanos, y haya que invertir dinero de nuestro bolsillo dos veces. O lo que el vulgo define, pero en palabras más cuidadas, como “además de que mantengamos relaciones sexuales a cambio de dinero tengamos que poner también nuestro propio lecho”. Ya me entendéis…

*FOTO: DE LA RED



martes, 25 de agosto de 2015

OLVIDANDO A ONASSIS



No sé a vosotros, pero en mi vida, y desde hace unos tres o cuatro años ya, se ha dado un caso muy curioso…

Mientras vives rodeado de cantidad de anuncios/tentaciones de posibles, tus sueños, los tuyos, se van haciendo más cercanos. Ya no sueñas con llevar una vida de millonario jefe en el país de los millonarios. No te planteas poseer una isla a la que llegar con tu yate de grifos de oro (como se decía del de Aristóteles Onassis), sino que te quedes en tu nivel de vida, si sigues teniendo un trabajo de los de antes, bien pagado,  y si te quedaste sin tu puesto, por ejemplo víctima de un E.R.E., el tener un trabajo como el que tenías, y que ahora, desde luego, no ibas a gastar como gastabas antes. Y les ibas hacer más caso a tus padres cuando te hablaban de la época del hambre.

Hemos pasado, y estoy seguro que mucha gente estará de acuerdo con este vecino del mundo, de buscar la utopía, los sueños, al “Virgencita que me quede como estoy, o mejor como estaba”. Onassis ha sido olvidado, pasó a mejor vida, y solo aspiras en un golpe de suerte, aunque ya no te puedes permitir ni el lujo de comprarte "el cupón de toda la vida". Aspiras  a tener tu vida resuelta, pero, que por favor, no se entere nadie porque quieres que la gente te siga viendo igual, incluso con esos que no te quieren ni ver incluidos.

En esta sociedad que se está construyendo según el dictado de unos pocos, hay alguien que no es muy listo, o que se ha pasado de ello. 

Que me expliquen en un presente en el que los matrimonios, o las parejas, es mejor que se lleven muy bien (para que con dos sueldos raquíticos, se pueda hacer un sueldo más bien decente, que no es lo mismo que lo que los castizos llamarían un sueldo“fetén”), cómo van a hacer para que suba el consumo. En estos días, lo único que te sube es el pulso por ese estado de ansiedad al ver el futuro de los tuyos más que negro, inexistente.

Ya no nos consuela, y es parte muy importante, junto con la crisis, de la caída de las quinielas, y loterías varias, el saber que si te toca el gordo de los gordos, esa utopía de las utopías, vas a tener que dar parte de lo tuyo , además de lo que ya ha cogido de ese negocio, a un gobierno (Hacienda) que al menos crees en tu interior, que no se lo merece.

Y mientras, los fabricantes de televisores, esos que presuntamente no funcionarán pasados, como mucho, diez años, se encargan de hacerlos cada vez más grandes, y quizás con ello desviar la atención de la vida real, mientras, tu vida personal la ves, en un pixelado por la realidad blanco y negro, con más tendencia de lo aconsejable al negro.

Alguien, o Don Alguien, se debería de dar cuenta que los verdaderos clientes, los que compran, o compraban de todo, manejados por los gustos impuestos por la publicidad, son precisamente los que ahora no pueden comprar porque bastante tienen con vivir y comer, especialmente con comer.

Como solía decir mi madre, esa madre como las vuestras, que lo sabía todo: “El rico no compra, al rico se lo regalan, por aquello de que dinero llama a dinero.


…Y con el tiempo va a resultar que el rico va a aprender a comprar, y visto lo visto hasta a construírselo, para enriquecerse a sí mismo. Toda una paradoja.

*FOTO: DE LA RED

domingo, 26 de octubre de 2014

EL CAMBIO HORARIO Y EL QUINTETO DEL DISPARATE

Me acabo de despertar, y me encuentro muy raro. He sobrevivido al cambio horario pero va a ser que con efectos secundarios. Al final no sé si me he acostado pronto o tarde, si he dormido mucho o poco, el caso es que no me encuentro nada bien. 
No sé si motivado por la intranquilidad del cambio, de tener que modificar las manecillas de unos cuantos relojes, o que como consecuencia de todo las horas de luz natural serán menores y a partir de las siete y media podrán salir, en teoría, los vampiros, no he dormido nada bien. Mejor dicho, dormir he dormido pero con unas cuantas consecuencias bastante inquietantes.
Esta noche, y ayudado del subconsciente, he estado, como si de un Charles Dickens a la donostiarra se tratara, viendo las próximas navidades, aunque en cierta forma tenían un poco el sabor de las del año pasado. 
Me explico, ya he visto el nuevo anuncio de la lotería de Navidad, y era muy parecido al de Raphael, Montserrat Caballé y compañía, dado el éxito, aunque fuera sin pretenderlo, de los que lo prepararon el año pasado. La novedad de este año es que “las figuras” que aparecen son los que verdaderamente nos han “dado” el año:
Jordi Pujol, que iba disfrazado de pastorcillo, con barretina, eso sí, y unos cuantos sacos marcados con el símbolo del dolar.
Ana Mato, con el terrorífico maquillaje de la Señora Caballé, en claro homenaje al anuncio anterior, pero vestida de enfermera, con confetis, eso si, que le perseguirán siempre. Ella en ningún momento mueve la boca para cantar, pero hay una voz masculina  en off que lo hace por ella.
El consejero de sanidad de Madrid, Javier Rodriguez (que aunque sigue diciendo que él no necesita ese tipo de cosas ya que tiene su futuro más que resuelto, parece que no le debió de hacer ascos a la propuesta y está también en el anuncio), mientras canta se va colocando con destreza un traje de protección contra enfermedades contagiosas.
La Pantoja, vestida con bata de cola, de rayas horizontales, en blanco y negro, y una gran bola negra con cadenas a juego (según información “recibida” en el sueño, como parece que con lo que le pagaban por el anuncio, no se le arreglaba su deuda con la justicia, ella había pedido su dinero en décimos de la lotería por aquello del lema de la campaña “pon tus sueños a jugar”).
El último fichaje, para cerrar el quinteto del disparate del 2014 era Rodrigo Rato.  Estaba en pijama, quizás debido a que en sus declaraciones al juez demostró que era bastante despistado al no darse cuenta de pequeños detalles durante su gestión, y no se había dado cuenta de que tenía que ir convenientemente vestido. Eso sí, agasajaba a los demás invitados con unas tarjetas negras, mientras ponía esa cara de orgullo que tanto le caracteriza
También recuerdo en el sueño, cómo olvidar, el discurso de Noche Buena por parte de nuestro nuevo rey a todas las televisiones. No me he quedado con nada de su contenido, ya lo siento,  pero lo que sí recuerdo, seguro que nunca lo olvidaré, es un pequeño detalle, que quizás es lo que ha eclipsado todo lo demás de la escena. Felipe VI al hablar a la cámara tenia su escritorio detrás, y en él se podía ver la foto familiar en un marco plateado, aparecían su esposa y sus dos hijas, pero al fijarme bien, en lugar de sus caras aparecía en todas el rostro del pequeño Nicolás.

*FOTO: DE LA RED

jueves, 14 de agosto de 2014

UN ASUNTO QUE TRAE COLA

Hoy mismo a este vecino del mundo le ha ocurrido esa típica situación en la que entras a un lugar en la que hay dos ventanillas, una con unas diez personas en la cola, y en la otra solo una, un señor mayor, que ya estaba siendo atendido por la señorita encargada de ello.
Como siempre se pone en interrogación una situación de buena suerte, este vecino, al ir acompañado de La Nuri , su sufrida, ha pensado que por aquello de “por si acaso”, ella se quedara esperando en la cola, y él mismo probaría fortuna en la otra.
Al acercarme, he intentando molestar lo menos posible a las dos personas que estaban en ambos lados de la ventanilla hablando, he preguntado con una sonrisa si en esa ventanilla atendían también. 
Ante la sorpresa de la vendedora, era una oficina de “loterías”, he vuelto a reiterar la pregunta, y esta vez la señorita sí me ha contestado tras la primera sorpresa: - Por supuesto. En esta oficina hay dos colas. Le he contestado: -Es que como no había nadie…
En ese momento y con bastantes malos modales, el señor mayor se ha dado la vuelta y me ha hecho una pregunta, que bien pudiera haber sido filosófica, pero con la entonación cambiada, apuntando hacia la “mala leche”:-¿Yo no soy nadie?
Intentando defenderme como un gato que acabara de caer panza arriba, y arriesgo de perder una de sus vidas, le he contesado; -He pensado que quizás era un primo de ella, que venía por una consulta familiar.
O no me ha oído, o le ha importado lo mismo que a Rajoy  los problemas del día a día de un currito de a pie:-¿Qué pasa, yo no soy nadie?
-He pensado que quizás era su padre- he variado la defensa para hacerlo más realista - que venía por una consulta familiar.
Y como el señor parecía que se había atascado en modo “mala leche” le he contestado:- Señor, he pensado que quizás era su abuelo – recalcando lo de “abuelo”, pero sin ganas de ofender - que venía por una consulta familiar.
Esta vez, y quizás por el miedo latente a convertirlo, como mínimo en “bisabuelo”  la próxima vez, se ha callado,  y tras mirar al infinito unos instantes, se ha dado la vuelta y proseguido  su conversación con “la lotera”.
Por un instante se me ha ocurrido la peregrina idea de que quizás cuando este señor, diríamos que un poco cascarrabias, llegó a esta cola, quizás era un joven simpático y afable, y la vida en una cola, le ha hecho así.
La próxima vez, es más que probable que este avecino no se aventure en la ventanilla sin gente, porque nunca sabes a dónde te llevará el destino, y por lo menos en la ventanilla de las diez personas, hay diez testigos en potencia de que en un momento dado este vecino estaba allí, y “entonces”, era muy, muy afable.
Lo que se aprende intentando comprar la lotería.

*FOTO: DE LA RED

martes, 3 de diciembre de 2013

EL RÍO DE LA VIDA

Los lunes por la tarde siempre paso por la administración de loterías para comprobar si la primitiva y sus derivados se han fijado en mí la semana anterior, o voy a tener que seguir apoquinando como habitualmente.
Aunque tengo ya el horario cogido de tal manera que evite grandes colas, ayer me despisté y fui más tarde. Con lo cual lo que me encontré era algo así como la cola para visitar La Meca. Y eso me hizo recapacitar.
Los allí presentes dábamos a entender el dinero más que como religión como Dios. Todos lo estábamos adorando.  Era una especie de cola para ir a comulgar nuestros sueños a Dios, o al que se pusiera por medio allí, que daba lo mismo.
Los de la O.N.C.E., y dicho esto con mucho respeto, aunque la mayoría de ellos ciegos, tienen mucha vista para los negocios, y ya en su momento publicitaron la frase “es la ilusión de todos los días”.
En aquel mismo momento, todavía en la cola, porque tenía para rato, me pareció una escena realmente triste por muchos motivos, y me fui de allí sin comprobar los números anteriores.
Sé que volveré, al menos a comprobar lo ya gastado, pero no era el momento, porque cualquiera que me adelantara en la cola, por ejemplo, podía pisar mi moral.
Y me dio por pensar también que las Navidades, a las que tengo mucho cariño, comienzan también con la lotería. Un acto netamente profano como antesala a una celebración, en teoría, religiosa. Y quién me dice a mí que la Navidad no se ha perdido porque es un buen momento para gastar. O peor aún, quién me dice a mí que la Navidad no se inventó exclusivamente como buena excusa para gastar.
Para que luego digan que el hombre es un ser inteligente…Bueno, en realidad es verdad. Uno es inteligente, y los demás nos dejamos llevar, como un tronco en el río de la vida.

-CUADRO: ÓLEO "RÍO EN OTOÑO". AUTOR: PATXIPE



jueves, 21 de noviembre de 2013

APUNTES EN BLANCO Y NEGRO

Al final me he tenido que levantar. Y no porque no tenía más sueño, sino porque un grupo de pingüinos se han puesto juguetones, y ya era imposible conciliar el sueño. ¡Menudo frío!
No sé si a vosotros os pasará como a este vecino, pero parece que veo todo, como en los cincuenta y sesenta en la pantalla, en blanco y negro. Y la verdad es que así se pasa menos envidia, porque, por ejemplo, hasta el jamón de jabugo parece menos apetitoso en su versión bicolor.
En realidad, con eso de los recortes y del célebre “con la que está cayendo”, cada vez hay menos opciones en todo para elegir. En la política, tan simple como que, o estás con el gobierno, o en  contra de él, y lo políticamente correcto.
He observado al mirar por la ventana que, como por arte de birlibirloque, ya están colgados los adornos navideños que el ayuntamiento coloca todos los años, y cada vez con más metros de distancia entre unos y otros.
Día de mucho viento, y por lo tanto los citados adornos se agitan sin descanso, como haciendo ver que otro año más están con nosotros, y que el día que menos pensemos seremos invadidos por ese espíritu navideño, que en muchos casos solo se limita a comprar compulsivamente.
Eso de los adornos está bien, porque por la mañana, al salir de casa te van a recordar los días en los que te encuentras, y que tienes que ser un poco más educado con ese vecino al que no tragas, sencillamente porque él tampoco te traga a ti.
De todas maneras, en épocas de crisis más que hacer la guerra por tu cuenta, te apetece ayudar al de al lado, o incluso al que está un poco más alejado de ti. Sin embargo, lo que no es de ley es hacer un espectáculo de la generosidad, y ya hay algún programa, para más inri de la televisión estatal, en el que se hace espectáculo de la pobreza, poniendo nombres, apellidos y primeros planos.
Este vecino cada vez se acuerda más del “Ustedes son formidables” radiofónico, en el que por unas horas te olvidabas de lo pobre que eras al ayudar a otros que lo eran más que tú. Y por unos minutos, incluso, te mirabas en el espejo para verte la aureola de santo mientras se adivinaba una leve sonrisa de orgullo en tu rostro.
Y mientras, ayer observaba en un programa de televisión, de esos que se asemejan a corrala de barrio con ínfulas de tertulia, que se reían de lo malo que era el anuncio de la lotería de navidad de este año, e incluso intentaban imitar el gesto de Raphael, al final del citado anuncio, mientras nos lanza unas notas que nos recuerdan a los niños de San Ildefonso. Y no se daban cuenta, de que una de las premisas de la publicidad es, no pasar desapercibidos en su campaña, y en el citado programa,  al hablar durante tanto tiempo, estaban demostrando claramente, que el objetivo había sido más que cumplido.

*FOTO: DE LA RED

martes, 5 de noviembre de 2013

LA QUINIELA DE LOS NIÑOS

Con los años, y este vecino no va a descubrir nada al  decirlo, la vida se hace más corta, aunque no creo que sea sólo por la experiencia, sino por el “diseño” que se hace, últimamente,  de los días para vender o intentar vender.
Quien más y quien menos, recordará las navidades de su infancia, y especialmente por la cancioncilla de la lotería de Navidad, cantada por los Niños de San Ildefonso, que se oía el día 22 de Diciembre, los más viejos dirán que en la radio, y los más jóvenes en la televisión.
Aquella visión se va modificando con los años, y ahora ya sabemos que incluso podemos comprar esa lotería en las vacaciones de verano, el que tenga vacaciones, y el que distinga el verano del resto de las estaciones, quizás porque ande escaso de esperanza, y todos los días, tristemente, le parecen iguales.
El sábado pasado ya estaban mis sobrinos, de tres y cinco años, eligiendo sus regalos para el próximo Día de Reyes, y algunos de los lectores del vecino descubrirán con estas líneas que solo quedan dos meses. Y es que los fabricantes de juguetes, desde hace años ya, han tenido “la feliz idea” de editar catálogos de sus productos no para las tiendas, que sería lo normal, sino para el cliente final, que a la postre siempre es el niño.
De todas maneras, en este diseño entre oferta y demanda, hay un desfase entre el consumidor final, el niño o niña, y el que paga, el panoli, en forma de padres, tíos, o allegados varios,  por lo que el abrir un catálogo de juguetes se convierte en una especie de ruleta rusa, que al final no se sabe quién pasará por caja, aunque seguro que alguien tendrá que hacerlo.
Ya los niños están avisados que no podrán recibir todos los regalos que pidan, por lo que el catálogo de juguetes se convierte en una especie de quiniela para niños. Y alguno de los niños, ya presenta cierto grado agudo de inteligencia, y parte de que cuanto más pida, más es probable que reciba por aquello de “quien no llora…”.
 A grosso modo cada uno de ellos pidió unos siete regalos, más que nada para asegurarse de ser vistos en las oficinas reales. Mi sobrina, Laura, tres años, ya me dijo que era importante captar la atención de los pajes reales, por lo que ella les iba a enviar una carta con todo tipo de dibujos, nada más que para caerles bien, y facilitar de esa manera, la llegada del pedido.
El niño, su hermano, Raúl, aunque tiene cinco años, vive más en su mundo, un mundo de dragones con alas, y donde él es el héroe, y por eso mismo, por ser presuntamente valiente, y noble, ya piensa que se merece de todo…
Para que luego no digan que el futuro es de las mujeres…E incluso, acordándome de La Nuri, mi sufrida, el presente también, por la cuenta que nos trae a los hombres. 

*FOTO: DE LA RED