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domingo, 22 de octubre de 2017

LA VIDA EN GERUNDIO


Hoy, 22 de Octubre, un gran amigo, y por aquello de la vida vivida (practicada siempre en gerundio, desde luego), cómplice en aprender a sobrevivir, ha recibido el título de, por decirlo de una manera diferente, "sexagenario". Que puede no ser nada, pero lo es todo.

Y claro, funciona, como en todo, el efecto dominó. En el que unas personas se intercalan con otras, formando parte de tu vida, y tú de la de ellos.

Quizás la vida es como el mar y nosotros, que desde muy pequeños aprendemos a flotar, como boyas, muchas veces titubeantes, nos vamos dirigiendo, pese a estar sujeto a tus raíces, a tus creencias, más que a donde queremos, a donde podemos. Dirigidos por el esfuerzo, la suerte,  los miedos y complejos, que entre todos son mareas muy fuertes que hay que tener muy en cuenta.

Los años, añadido a lo dificultoso de seguir flotando, al final siempre te van dejando, otra vez tus raíces, tus creencias, en lugares más cercanos, no es una ley que siempre se cumpla, a los paisajes de tu infancia.

Hoy, Jose, sin acento, como a él le gusta que le llamemos, ha cumplido sesenta años, y a sus allegados, queramos o no, nos da por hacer una especie de viaje al pasado y recordar años en los que nos conocimos, en mi caso, mediados de los sesenta. Y aunque ahora se diría eso tan manido de una época en blanco y negro; la vida, nuestra vida, sí tenía color, y mucho. El color recién impreso, de primer y único uso.

Descubriendo la vida a cada paso, eso sí, sin dar a entenderlo. Con el gesto de que ya lo sabías, de que a ti no te tienen por qué prevenir, y mucho menos aconsejar, porque lo sabes todo. Con el falso sentimiento de que mientras los demás van, tú, vas y vuelves cada día.

Hoy, en realidad, no es un día de echar de menos, porque los amigos ya ausentes, en realidad nunca lo están mientras vivamos nosotros, sino de darnos un abrazo, aunque en nuestro caso sea en una distancia forzada por eso que se suele clasificar como “imponderables”, y con una llamada telefónica  ahora, y la cita para un ágape cuando se pueda, se recargan las baterías.

Los "amigos, amigos", siempre son buenos. Y la bondad, nunca hay que alejarla de nosotros.

Jose, muchas felicidades, y más gracias por tenerme entre tus amigos. Porque, quizás, después de todo, la vida no nos ha ido tan mal, ni tenemos nada, eso es lo importante, de qué avergonzarnos.

*FOTO: DE LA RED

martes, 6 de junio de 2017

LICENCIA PARA ESPIAR (...A ESTAS ALTURAS DE LA PELÍCULA)

 

Siempre se ha dicho que si una vez dejas un libro a un amigo, te quedas sin libro y sin amigo.

Hace unos días, Cesar, un amigo, me recomendó una película recién estrenada, “El caso Sloane”.

Hoy he ido a verla.

Elizabeth Sloane, interpretada por Jessica Chastain, es una fría e implacable, ambiciosa y hasta agotadora ejecutiva, contratada para lograr una ley de control de armas en Washington DC. Intentará usar, sin ninguna piedad, todos los recursos a su alcance, plantando cara a un más que poderoso lobby armamentístico, en una durísima campaña, poniendo en riesgo su propia carrera, y especialmente a sus seres, se supone, que queridos. . 


John Madden (El nuevo exótico Hotel Marigold, La deuda) controla este thriller , como si fuera un caballo a punto de desbocarse, y lo consigue, sobre el poder, en este caso sobre el control de armas, según un guión, del debutante, y con una muy buena nota, Jonathan Perera

Jessica Chastain (La noche más oscura, Mamá) encabeza un reparto en el que sobresalen Mark Strong, John Lithgow, Sam Waterston (con una carrera espléndida, aunque su fama siempre haya sido inversamente proporcional a la calidad que atesora). Y en el terreno de ayudantes de la Señorita Sloane destacan dos auténticas joyas: Gugu Mbatha-Raw y Alison Pill.

Película que da qué pensar sobre lo manipulables que podemos ser, especialmente ante políticos corruptos (¿Nos suena de algo?). Por eso que aunque no conste en ningún lugar eso de "basado en hechos reales", tenemos la sensación, durante toda la película, que alguien nos ha dado: licencia para espiar, y nos lo creemos todo a pies juntillas.

Volviendo al dicho del comienzo, hoy no he perdido nada, sino que he descubierto, gracias a la recomendación de Cesar,  a una película, no imprescindible, pero más que recomendable, y un amigo con un muy buen ojo. Y si este vecino fuera narcisista, hasta diría que ya había demostrado lo del buen ojo, cuando me eligió como su amigo.

Sigue habiendo cine que continua sorprendiendo con diversos e inesperados giros, y que dice cosas, aunque la película de hoy no paraba de decirlas, y, puede ser uno de los pocos "peros", ya que a más de un@ ha podido hasta agobiar. Por cierto, y en este punto, espero que el productor no haya pagado a los actores por palabra dicha, porque se ha podido arruinar, ya que en varios casos, no han parado de hablar, y además, y nunca mejor dicho, con mucho arte, 

Una película, que es una especie de master en lobbies, y su gran influencia en la actualidad.

Ya para terminar: no perderse, aunque comiencen los títulos de crédito, las últimas escenas, y esa última mirada de la Señorita Sloan, que puede abrir otra  historia.

*FOTO: DE LA RED

domingo, 16 de abril de 2017

CUESTIÓN DE PRIORIDADES, O PROTEGIENDO AL UNICORNIO

 

Estaba hablando con un amigo, prácticamente el único que me queda; no, no porque yo sea mala persona (eso, espero), sino que entre divorcios (se reparten los amigos, y ellas han decidido antes) y muerte por la edad (ya se sabe, y si no se va sabiendo, que pasar de los cincuenta a los sesenta, y no es un chiste, es mortal), pues eso, de la cuadrilla (esa cuadrilla vasca que ahora, cosas del cine y de la tele, parecía que se iba  a comer el mundo junto con la chuleta de todos los jueves y, sin embargo,  es el mundo el que se nos ha ido tragando) solo quedamos Koldo y este vecino del mundo. Y Koldo me decía ayer mismo, en un ademán que no lo haría mejor ningún profesional del teatro clásico, que no hay nada más inesperado que la muerte.

Al de Elgóibar, a mi amigo, cada vez que se le va un poquito la mano con el Rioja, se pone un punto metafísico-sentimental, y hay que reconducirle al mundo de los vivos, y nunca mejor dicho. Y por eso le quise traer al lado de los supervivientes mediante el humor como capote, y le dije eso de que inesperado es que casi con sesenta años, te salgan tus primeras almorranas, o siendo feo y sin dinero, una jovencita, o un jovencito,  que a ciertas edades uno ya no está como para poner peros, se enamoren perdidamente de ti.

Al final, o al principio, uno ya no sabe, quizás no dejamos de ser más que burros disfrazados por aquello del qué dirán, y necesitemos de zanahorias, muchas zanahorias, para seguir viviendo. Pero eso sí, teniendo un poco de juicio para no morir tampoco de un atracón de zanahorias. Ya que a lo mejor a las zanahorias, al menos de las que hablamos en este momento, les pasa como a las armas, que las carga el diablo.

A Koldo, y ya para terminar, le cuido más que si fuera un unicornio  azul, mi unicornio azul. Ya se sabe, cuestión de prioridades.

*FOTO: DE LA RED

*Dedicado con mucho cariño a Jose.

miércoles, 18 de enero de 2017

ADVIRTIENDO, EN SUS DIFERENTES FORMAS...

Tengo un amigo tan pesimista,  y con el convencimiento de que siempre van a por él, en una especie de conspiración permanente, que se ha diseñado, y mandado hacer, un felpudo de bienvenida a su casa que dice: “Sabemos a qué vienes”. Está convencido de que con la verdad se va a cualquier parte, y él por si acaso ya va advirtiendo…

Siguiendo la idea de mi amigo, estoy diseñando otra alfombrilla, ésta para mí,  con el siguiente mensaje: “Cuidado, pingüinos jugando”.

Nos han metido tanto miedo, durante días y días, con lo del frío polar que uno ya se cree posible candidato a remedar, pero esta vez en la realidad, a uno de los personajes de la película “El día de mañana”.
¡Ojo! Este vecino del mundo no duda de las predicciones, y de que es mejor advertir a los despistados, pero es que frío, frío, en algún momento tiene que venir, aunque esta vez, como el caldo de gallina, venga concentrado..

Más frío me ha dejado la posición de la primera ministra británica, Theresa May, que ha dicho, obviamente de otra manera, que como el balón es suyo , que se van de Europa aplicando el “Brexit duro”, e ignorando al cuarenta y tantos por ciento, que perdió la votación del año pasado, por aquello de que un mal día, David Cameron, lo tiene cualquiera.

Es lo que suele pasar cuando los socios son incómodos y se les permite desde el principio, además, unas prebendas que los demás no tienen, y que cada vez que se cabrean porque las cosas no van como ellos quieren, amenazan, como los niños malcriados, a dejar de respirar.

Me pregunto cómo harán, en adelante, los británicos que quieran disfrutar de nuestras costas, e incluso seguir viviendo en ellas, cuando, en dos años, más o menos, se supone que tenga efecto el abandono de la Unión Europea. Ya les veo, y no me extrañaría, paseando por nuestros malecones, o paseos marítimos, con dos o tres de su grupo llevando una especie de biombos que les separen de los demás.
Aunque quienes verdaderamente conocen su manera de proceder, cuando se trasladan a vivir a España, saben que crean verdaderas burbujas del Reino Unido, con pubs (que no falten) incluidos, en las urbanizaciones de nuestro país. 

Este vecino del mundo no lo comenta desde el bien o el mal, sino desde el “es lo que hay”, como dicen los modernos.


Se suele decir que la naturaleza es sabia. Por eso la mayoría de los británicos son muy altos. ¿Que por qué? Muy sencillo, para que puedan mirarnos desde su superioridad…

*FOTO: DE LA RED
 TEXTO: F.E. PÉREZ RUIZ-POVEDA

martes, 8 de noviembre de 2016

LA NOCHE DEL AMIGO AMERICANO



Como decía un compañero mío de trabajo, cuando todavía tenía trabajo y compañeros, “Estoy más nervioso que un señor de la tercera edad (él, mi antiguo compañero, para abreviar, y siendo políticamente incorrecto, en realidad decía: “viejo”)  con novia”. Así se siente este vecino del mundo hoy pero sin novia, que uno ya tiene más que suficiente con La Nuri, su sufrida, y como decía aquel, que tenía que ser muy inteligente: “Uno no va a buscar hamburguesas, cuando tiene el solomillo en casa”,


Sí, estoy muy nervioso, y en realidad es por algo que, en teoría, no nos debería de afectar, ya que es por las elecciones a Presidente de Estados Unidos, que en teoría no nos atañe de cerca, pero teniendo en cuenta que el mundo ya es más cada día una aldea global, quién sea el nuevo habitante de la “Casa Blanca” puede afectar y mucho a la comunidad de vecinos, aunque estos vecinos estén en ultramar.



Está más que demostrado que cuando el Presidente de Estados Unidos estornuda, la mayoría, aunque estemos muy lejos, ya estamos sintiendo fríos, temblores y con la inequívoca cara de que nos viene la gripe.


Y es que, en realidad es una situación totalmente irónica, podemos pasar por primera vez de tener a la primera mujer en la Presidencia de Estados Unidos, a que haya un nuevo Presidente, que, presuntamente, utilizara a las mujeres como objeto de caza y de alfombra.


Se suele decir que “no hay dos sin tres”, y este año, si suponemos que en una moneda, “la cara” es lo bueno, al menos desde el punto de vista de este vecino del mundo, y lo malo “la cruz”, tanto en el Brexit en el Reino Unido, como en Colombia con el plebiscito, salió una gran cruz.


Por ver el lado positivo, en esas dos votaciones anteriores se presuponía desde días antes que la votación estaba más que ganada claramente, y tras los resultados la confusión fue el primer sentimiento.  En Estados Unidos, por lo que dicen las últimas encuestas, cualquiera de los dos, Clinton o Trump, pueden ganar, por lo que no creo que los seguidores, y los sufridores, se duerman en los laureles, y aquel que tenga claro el voto, es de suponer, que no se quede en casa, porque de lo contrario tendrá unos cuantos años, concretamente cuatro, para arrepentirse.


Llevamos una racha a nivel mundial de que las gentes se están empapando de doctrinas populares, y luego pasa lo que pasa. Una especie de llevar la telebasura (ahora tan popular, y que tanto daño está haciendo) a las calles.  Decir “popular”, doctrina popular, en España, para mucha gente es hablar de pensamiento de izquierdas, cuando un discurso popular es decir a la gente lo que quiere oír, que ya intrinsicamente lleva su peligro, y luego el político de turno tras ganar las elecciones hará de su capa un sayo, y de sus promesas meras cortinas de humo para hacer lo que él realmente quería. Y de eso en España tenemos, tan solo hace cinco años, un claro ejemplo de ello. Y aunque ellos se definían del centro, porque en España ningún partido político, motu proprio, se sitúa a la derecha, sus políticas nos han llenado de recortes y de trabajos tan largos como el parpadeo de un buho nervioso.


Y si gana Trump ya me temo que en España el nuevo gobierno, que es en realidad el viejo, tiene la excusa perfecta para hacer de su capa un sayo, y de sus breves promesas, otra vez papel mojado. Este vecino del mundo, y sin dárselas de visionario, está totalmente convencido de que la culpa de todo será …del amigo americano.



Esta noche, y ya para terminar, antes de ir a la cama, habrá que mirar si debajo de ella, adivinamos un flequillo rubio. Y es que, quizás, hoy, para variar, el hombre del saco sea rubio y con acento netamente americano…

*FOTO: DE LA RED

sábado, 19 de diciembre de 2015

JORNADA DE REFLEXIÓN... ¿QUÉ TAL TU HIJA?


A nadie se le escapa que hoy es lo que se ha dado en llamar jornada de reflexión, por las elecciones de mañana, y que a este vecino del mundo siempre le ha parecido curioso, porque siempre ha considerado que los que deberían de reflexionar son los políticos sobre su pasado y su futuro. Cómo se han comportado y cómo se van a comportar,  y ellos, al menos hasta ahora, siempre lo han tenido muy claro, demasiado, y esos polvos, con perdón, han traído estos lodos, y estamos con ellos hasta el cuello.


Pero como hay que reflexionar, yo lo voy a hacer, pero no desde el lado de la política, sino quizás de lo políticamente correcto.

Tengo un amigo, de los íntimos, de esos que los vascos llamamos de la “cuadrilla”. Nos vemos menos de lo que deseáramos, pero siempre que lo hacemos, le hago la misma pregunta, que me consta, además, le hace todo el mundo que no le ha visto desde hace un tiempo: ¿Qué tal tu hija?

Mi amigo tiene una hija de veintisiete años a la que no ve desde hace unos siete.
Se separó cuando su hija era muy pequeña, siete años. No hubo terceras personas pero, como se suele decir, “lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible”. Y me consta que él siempre ha cumplido con todo lo que se le vino encima, ya que tuvo que dejar el hogar, que hay que decir que era de sus padres, y se comprometió además, y no tenía por qué, a que hasta que su hija cumpliera los dieciocho, no haría nada al respecto para que sus padres volvieran a reclamar la casa.

Él, mi amigo, y me consta, siempre ha cumplido religiosamente con todas sus cargas, crematísticas, ya que las del corazón y de la sangre se pueden llamar deberes, pero nunca cargas. Ni que decir tiene que la relación con su ex nunca ha sido buena, porque ella siempre le ha puesto todo tipo de trabas y tramas, digamos, que “para que no se olvide de ella”.  Él, y estoy seguro de ello, siempre ha puesto más de su parte para la buena convivencia, y nunca ha faltado a ninguna cita con su hija, y le ha tenido con él lo máximo que podía.

Pero llegaron los 18 años, los de su hija, porque todo llega, y tras un arduo juicio, ellas tuvieron que dejar la casa. Mi amigo siempre le dijo a su hija, que ella, ni en el juicio ni en la vida, no se tenía por qué decantar por nadie, pero ella eligió hacerlo por su madre, y desde ese momento apenas le ha visto.


Lo curioso del caso es que su hija siempre se anda por las ramas, nunca le ha echado nada en cara, pero no tiene tiempo para verle, y el teléfono, dicho por ella misma, nunca lo oye, casualidades. Siempre está muy ocupada, estudiando, trabajando,  pero no tiene tiempo, ese maldito tiempo que, sin embargo, al parecer, tienen que tener los demás.


Mi amigo cada vez que la gente, su gente, le pregunta por su hija, nunca ha ocultado que ella no le quiere ver, porque además es que es así, y lo demás sonaría a excusas.


La reflexión que os he prometido viene ahora. Mi amigo siempre ha tenido claro que dos no se ven si uno no quiere. De vez en cuando, le hace alguna llamada, que ella sigue sin coger. Le manda algún email, que al igual  que las llamadas, sigue sin tener tiempo para contestar. Y aunque sabe dónde trabaja ella, se niega a aparecer por allí, porque él dice, y en mi opinión está en lo correcto, que “si ella no le quiere ver, cosa que es obvia, no hay que forzar nada”.


Y, últimamente, mi amigo, está muy extrañado con los comportamientos, porque no son muy claros al contestarle, de amigos y conocidos, ya que al hablar sobre el tema, él alguna vez ha insinuado, ya que ahora tiene pareja, que tal como están las actuales leyes de herencias, es muy probable que sólo le deje, y eso que no tiene grandes cifras, ni posesiones alucinantes, lo estrictamente legal.

Mi amigo está totalmente convencido de que la gente no le comprende.
¿Él tiene que ser “políticamente correcto” y dejar toda su herencia a su hija porque, precisamente, es su hija?¿Siempre tiene que dar todo ( y aquí ya no hablamos sólo de dinero), viendo que la otra parte solo es una pared?

Como al exponerme todo esto, que por otra parte ya sabía, estaba seguro que en realidad pedía mi opinión, y tras unos segundos, no me ha hecho falta más tiempo, le he contestado:

Mira, hace muchos años, yo trabajaba en la recepción de un hotel, y nos vino un cantante muy famoso que actuaba con sus hermanos. Le preguntamos si él se iba a hacer cargo de todas las cuentas, y con una sonrisa, nos dijo algo que yo estoy convencido de que se puede aplicar aquí. “Somos hermanos, no primos”. No hizo falta preguntarle más.

*FOTO: DE LA RED


jueves, 7 de mayo de 2015

AITOR MAZO, AMIGO HONORIS CAUSA



Me acabo de enterar, y no daba crédito, de la muerte del actor Aitor Mazo.

No, no le conocía personalmente, pero Aitor era una de esas personas a las que siempre he considerado como amigo Honoris Causa.

Ser amigo honoris causa no es ser una eminencia en nada, sino ser una de esas personas que siendo conocidas a nivel público, sientes por él algo que trasciende a lo general y te ha llegado a lo más íntimo. Podrías decir, sin mentir, que es de tu familia. Y Aitor Mazo es uno, de los pocos, Honoris Causa, como me ocurría con Álex Angulo.  Y en menos de un año se nos han ido los dos. ¡Qué injusta es la vida, y la muerte!.


El Señor Aitor Mazo no ha sido de papeles protagonistas, sino que incluso con breves apariciones dejaba su impronta como lo hizo en “15 años y un día”, de Gracia Querejeta, en la que con su breve aparición como el vecino con perro, sugería mucho más de lo que tenía en el texto.
Que le conozcan como el cura de “Ocho apellidos vascos” quizás es un poco injusto, por su papel de aparente pequeñez, en comparación con la amplitud de la misma trayectoria de su carrera. Pero quien conozca el día a día de los vascos, su retrato de cura de derechas de toda la vida, es una composición redonda, una extraña mezcla de humor y cariño.

Este vecino se comenzó a fijar en él, y ya entonces llevaba años en el negocio de los cómicos, al ser uno de los presentadores de un programa de varias autonomías, llamado “Olé tus vídeos”, con vídeos mandados por los televidentes, y entre sus compañeros recuerdo que también estaba Ximo Rovira.

Si algo tiene Aitor Mazo, porque todavía su muerte se antoja como imposible, es algo clave en la figura de un actor: verdad, y humanidad. Lo mismo ha encarnado personajes buenos, como malos, pero una característica suya ha sido llenarlos de mucha coña. Dotado de un físico imponente, en cuanto a aparente envergadura, en cualquier momento pudo ser acusado de ladrón, porque escena en la que aparecía, escena que robaba con indiscutible facilidad.

También ha intervenido en otros éxitos cinematográficos del cine español como “Airbag”, y “La comunidad”. Como bilbaíno de nacimiento, el cine vasco tampoco le ha sido ajeno, siendo además por esas cosas que tiene el destino, su primera película (“Lauaxeta”) y la última “Lasa y Zabala” de su filmografía.

El bueno de Aitor Mazo siempre ha servido para dar empaque a un proyecto, ya que al leer su nombre en los créditos, te daba sensación de seguridad. Esa misma seguridad que hemos perdido hoy al enterarnos de su fallecimiento.

Este vecino del mundo no sabe si es verdad eso de que siempre se van los mejores, porque al final nos iremos todos, pero al menos, y desde un punto egoísta, el Señor Aitor Mazo ha sido muy importante. Lo dicho, un amigo Honoris Causa que hoy se ha doctorado en eternidad, una historia por la que ha fichado para siempre, o para nunca.


Descanse en paz Don Aitor Mazo. Siempre te recordaremos con mucho, mucho, cariño, el mismo que has depositado en cada uno de tus trabajos.


*FOTO: DE LA RED

martes, 5 de agosto de 2014

SOBREVIVIENDO CUM LAUDE

Como hubiera dicho el Padre Cipriano, un cura de los de antes, lo importante es llegar a la fe, sin importar el camino recorrido.
Eso le ha pasado a un amigo, que llamándole hoy para felicitarle por su cumpleaños, me ha informado de que él mismo ha llegado a la conclusión de que la crisis ha terminado. No, no es economista, si lo fuera a lo mejor no se hubiera dado cuenta de eso, tiene estudios contables, pero especialmente sabe fijarse en lo que pudiéramos denominar “los signos externos”.
A él le ha valido fijarse en el detalle de que el anuncio de COFIDIS, esa compañía que presta dinero, tras mucho tiempo desaparecido, ha vuelto a nuestras pantallas de televisión. Y “esos”, como mi amigo me ha dicho, tienen que saber algo del negocio.
Quizás la teoría de mi amigo tiene el mismo sustento que la teoría del grajo y el frío. Teniendo en cuenta que este blog se lee desde muchos puntos, muy alejados, del mundo, voy a exponer la citada teoría, en la versión oída a la Señorita Mari Puri, una vecina octogenaria, soltera convencida, de misa diaria, que “cuando el grajo vuela bajo hace un frío exacerbado". Ella, aunque en su versión, omite la rima de grano grueso, seguro que todavía tiene más base que la exhibida por el gobierno español, que hace ya unos dos años nos habló de “los brotes verdes”.
Tal vez la teoría de mi amigo se quede en una de las denominadas “serpientes de verano”, que hace ya años se inventaban algunos periodistas para rellenar los periódicos famélicos de noticias durante la "canícula", como entonces se decía, motivado especialmente por estar de vacaciones los máximos candidatos a producir noticias el resto del año.
Pero sea serpiente de verano o no, a este vecino le ha alegrado el día, porque mientras algunos se refocilan totalmente en el negro, especialmente en las cuentas y en el dinero de ese color, él, el vecino, lleva una vida más blanca que nunca, especialmente “disfrutando” de los “productos blancos” de las grandes superficies.
Y es que algunos no queremos recurrir a un “cofidis” cualquiera, porque por la teoría del mismo vecino "si no me puedo arreglar yo, difícilmente me va a arreglar la vida otro". Este vecino tampoco se ha doctorado en “económicas” como el mencionado amigo, simplemente ha estudiado “humanidades vecinales” por la Universidad de su barrio, y aunque no ha obtenido un doctorado, ha conseguido sobrevivir cum laude.

*FOTO: DE LA RED

martes, 13 de mayo de 2014

HISTORIA DE UNA INJUSTICIA, Y SU REPERCUSIÓN

Tengo un amigo de esos de los de toda la vida, al que le llamamos “Present”. No, no es en inglés, sino el diminutivo de “presentador”. Y es que desde muy joven siempre iba con chaqueta a todas partes, y más que bien peinado, con el cabello numerado y colocado en orden uno por uno.
Además, como lo explicaría, la expresión de su cara siempre es como de que acaba de llegar, y que aunque la procesión va por dentro, quiere “colocar” una expresión política y correcta con aire de felicidad, sin llegar a exultante, para no dar envidia o agraviar.
¡Vamos! Present en realidad fue un adelantado en su época, porque ahora, quien más quien menos, va así prácticamente a todas horas, y de entrevista de trabajo a entrevista de trabajo, con el cinturón siempre preparado por si hay que bajarse los pantalones, que es la mayoría de las veces. Con cara y cuerpo como que no pasa nada, limpio y siempre en orden, más o menos como muchos de los frigoríficos actuales,  que por no tener, no tienen ni productos caducados ni de los otros.
Hay algunas neveras, palabra prácticamente ya olvidada, que abrirlas supone tener más valentía que Ángel Cristo en sus buenos tiempos, metiendo la cabeza en uno de sus leones. Y es que la cosa, o la que está cayendo, o la crisis, está tan mal que hay frigoríficos que son trampas mortales, y como metas la cabeza para corroborar que, en efecto, sigue vacío, se puede cerrar y devorarte lo que te pille, de lo hambriento que él mismo está.
Y mientras en Valencia, el Banco de Alimentos ha alertado sobre su posible cierre al ser condenado a pagar más de 200.000 euros por el recargo de prestaciones a la Seguridad Social, debido a un accidente laboral ocurrido en 2010, a uno de sus cooperantes, y apelan a la solidaridad de la sociedad para poder mantenerlo abierto.
No sé vosotros, queridos lectores, pero este vecino vería con mejores ojos ayudar a esta organización que a “apoquinar” como tuvimos que hacer, sin rechistar además, para nuestros amigos los bancos, que, como siempre ha dicho la madre que me parió, en realidad, solo te “ayudan” cuando tú tienes dinero.
Por eso mismo, entidades, asociaciones, “ongs”,  están involucrados en asuntos que a ciencia cierta corresponderían al gobierno, pero nuestros representantes, como mi amigo Present, siempre van bien vestidos e impolutos, con buenas palabras y ademanes, es decir, pura fachada recién encalada, pero sin atisbo de ningún sentimiento, y, mientras, recorte va y recorte viene.

*FOTO: DE LA RED

jueves, 31 de octubre de 2013

SI GILA LEVANTARA LA CABEZA...

Al final va a resultar que Don Miguel Gila aparte de ser maestro del humor ha sido también todo un visionario, y es que lo que está pasando con el espionaje de los millones de llamadas, puede sacar los colores a propios y extraños, y deja pequeña a cualquiera de las guerras narradas.
Ahora resulta que era todo como un intercambio de cromos entre Francia, España y Estados Unidos, y se iban pasando las llamadas hasta terminar la colección.
En la definición del “cristiano tradicional”, Dios está en todas partes, pero ahora resulta que es el gobierno americano el que está en todas partes, y para más inri porque nosotros mismos le llamamos. Se supone que será por la eterna cantinela de quién da la cara primero, y es mejor, según parece, que la dé el amigo americano.
Está claro que el todavía gobierno de España presume de estar al mando de una nave que según ellos va remontando la crisis, pero que partiendo de que lo que dicen sea verdad, que en sí ya es mucho partir, no se enteran de cómo es la España real, y ahora resulta que tampoco se enteran de lo que tienen montado dentro mismo de su organización.
Es lo mismo que en una familia tradicional de los años setenta, cuando la hija se quedaba embarazada y había que conocer inmediatamente “al culpable” para que se casara “con la niña”.
Aquí, se llama a consultas al embajador americano por robarnos el perejil, cosa que no hacen los buenos vecinos, y ahora, para sonrojo nuestro, resulta que no era tal, sino que nosotros mismos fuimos los que llamamos a su casa  y le dimos nuestro perejil sin que nos lo pidieran.
¡Espectáculo bochornoso!  ¿Y cómo acabara esto? Muy sencillo. Marearán la perdiz hasta que ésta se suicide, nadie dimitirá, y si acaso, ocultarán a la niña de la casa embarazada, hasta que dé a luz, y todos ellos seguirán cobrando de nuestro dinero.
Si Gila levantara la cabeza…

*VIÑETA: MIGUEL GILA CUESTA

jueves, 3 de octubre de 2013

FUEGO AMIGO

Uno de los signos que manifiestan el que una persona va aprendiendo a vivir, es el distinguir la ironía de lo que no lo es, y el saber leer entre líneas.
La vida es una lucha constante, aunque no lo parezca, e incluso muchas veces puedes ser “atacado” por la gente que en teoría tienes catalogada como que te quiere. Es lo que en el argot militar se denominaría como fuego amigo, y que El Feli, un amigo sobreviviente de la época cheli definiría con un lacónico “con amigos como éstos no te hacen falta enemigos”.
Hay momentos en que una persona se tiene que definir, o al menos piensa que eso se supone de ella. Imaginémonos que hemos estado fuera una larga temporada, en la que además hemos intentado cuidarnos físicamente, incluso perdiendo unos cuantos kilos. Al reencontrarnos con nuestros amigos de fatigas, más de uno se descolgará con el famoso “Te veo igual que siempre” con lo cual lo primero que te da ganas es de decirle “Pero no estamos aquí para hablar de si ves bien o no, o si te han aumentado las dioptrías, que por cierto como te tengas que poner lentillas de más graduación, cualquier día no puedes cerrar los ojos…
O también puedes recibir esa otra variante de “Estás igual que siempre”, que es un poco más clarificadora, pues ya apunta al “Antes estabas jodido, ahora no andas a la zaga…”
La gente podrá decir que este vecino es un mal pensado, aunque él se definiría simplemente como “un hombre experimentado”, y El Feli como “tener el culo pelado”.
Últimamente este vecino está comprobando que tiene razón en su manera de pensar, un día sí y el otro también, con el caso de una buena amiga, que ha adelgazado bastantes kilos, con la decisión y entrega que eso implica, y todas las arpías que le rodean lo único que dicen es “Lo bien que te sienta ese corte de pelo”. Para más “inri” además, ni que decir tiene que el corte de pelo es el de siempre.
Para las nuevas generaciones, porque las anteriores ya no tienen remedio, habrá que cambiar el “hay que saber leer entre líneas”, por el más inquietante “hay que aprender a andar sobre terreno minado.

*DIBUJO: DE LA RED