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jueves, 14 de septiembre de 2017

NO "IMAGINE"


Sabía que estábamos en una mala época, para todo, sobre todo para hacerse rico de manera legal. Pero ya, al enterarme de la carta pastoral del Obispo Munilla en el que pone en la misma balanza al Daesh y a John Lennon con su Imagine, se me han caído los palos del sombrajo.  Y en cambio no ha hecho ninguna mención a esos curas, que recordando una canción de “La Orquesta Mondragón”, se les podía denominar “de los caramelos”, y que en vez de enseñar su fe, supuestamente enseñaban otras partes, que siempre se las ha denominado, como pudendas.  

Se suele decir que la música amansa a las fieras, pero parece ser que el Obispo de la diócesis donostiarra no opina lo mismo.

Ayer estaba hablando con mi vecina Gladis, sexagenaria y ex pía donde las hubiere, hasta que por alguna movida que tuvo con el párroco por póngame unas velas de más o de menos, a ser posible de las más caras que vendemos nosotros mismos, me dijo que al final todo se reduce a que John Lennon no compraba sus libros de texto, es un decir; que no “comulgaba”, tampoco es broma, con sus ideas era más que evidente, y seguro que lo de ponerse en bolas con la Ono para protestar, tampoco tuvo que ayudar.

Siempre me habían dicho, y estudié en un colegio de curas, que lo importante es como en La Bella y La Bestia, el interior, más allá de credos, y nunca mejor dicho, y religiones. Pero al final siempre se demuestra que hay que oficializarse y pagar todo tipo de tasas; y como Lennon era de todo menos practicante católico, la culpa siempre tiene la competencia, y si además va por libre, peor que peor.

Por eso debía de decir Gladis (mi Gladis, que sin duda tiene que tener el contador de los pecados sin inaugurar), lo de los libros de texto, porque al final es como las velas que le separaron a ella de la conducta oficial: si pasas por taquilla te homologamos.

No pierdo la esperanza de que el Obispo Munilla,  José Ignacio, en algún momento, y repleto del vino de misa, diga que la derecha española también tiene sus defectitos; pero ahora que lo pienso, esos, ya por definición, de bebés debieron de caer en una marmita de homologación, y son católicos, apostólicos y romanos. Se pueden equivocar, eso sí, pero sin ellos quererlo. Siempre, claro está, que nunca se les ocurra tocar sus posesiones aquí en la tierra.

Por mucho que me diga, que nos diga, el Obispo Munilla, del peligro de la letra de “Imagine”, tampoco veo a esa canción, como saliendo de los altavoces del infierno, para hacer más malos a los peores.


Quizás, lo peor de la canción de Lennon, a ojos de Munilla, sea que el título, idéntico en castellano, ese IMAGINE, suene a orden, a inventar, a improvisar,  por imperativo, nuevas propuestas de vida, y eso para la Iglesia, y para el poder establecido, siempre es un peligro. 

¿A quién se le hubiera podido ocurrir, sino es a John Lennon, utilizar una cama ... para protestar?

*FOTO: DE LA RED

lunes, 17 de abril de 2017

DEFENDIENDO A UNA MUJER


Tenía un tío, Pablo, que cada vez que pasaba una procesión por el pueblo, me decía: Si la Iglesia saca eso de paseo, imagínate lo que tiene que tener guardado.

Con mi tío me pasó algo que con el tiempo me dio mucho qué pensar.

Al ir creciendo, me fui dando cuenta de que Pablo era la oveja negra de la familia, aunque realmente nunca descubres el por qué (pero nunca contaba para reuniones familiares, ni se hablaba de él; simplemente, estaba),  a no ser que sea por sus ideas netamente ácratas, y que claramente eran “la cruz”, y no voy con segundas, de “la cara” del resto de la familia, demócratas,  y de toda la vida, aunque no existiera la  democracia todavía, y muy españoles, que se traduce prácticamente en misa, fiestas de guardar, y lo nuestro es siempre mejor.

En España hay libertad para opinar lo que quieras, siempre y cuando opines lo mismo que la "mayoría”, y si no que se lo pregunten estos días a Elvira Lindo, lo que ha tenido que oír, y en especial, leer, en Twitter por su artículo de este fin de semana en “El País” (http://cultura.elpais.com/cultura/2017/04/13/actualidad/1492107162_872898.html?id_externo_rsoc=TW_CM).

No tengo la suerte de conocer a Doña Elvira, pero siempre me han atraído las personas a las que nunca les duele decir lo que piensan como tarjeta de presentación, porque entre otras cosas, te están mostrando, cosa que es muy noble, de qué pie cojean; y es como si te ofrecieran su yugular. Y este fin de semana han sido muchos los que se han cebado en ella, y no lo olvidemos, la gran mayoría desde el anonimato.

Este vecino del mundo piensa como Elvira Lindo, que la fe de cada uno es libre y muy respetable. Pero algo tan personal e íntimo no tiene por qué invadir las calles, e incluso el ámbito, no de los “contrarios”, sino, quizás, de los que no se definen, más que nada por aquello de el que calla otorga.

Por cierto, en esa es, especie de “guerra” de opiniones que se montó, descubrí, y es real, que tu opinión vale lo mismo que vale el número de “seguidores” que tienes. Me lo dijeron a la cara. Y, claro, como este vecino del mundo nunca ha estado empeñado en extender su opinión, sino en darla, no tiene, por ahora, más de trescientos “followers”.

¡Es curioso! Todo comienza con una cuestión de opiniones, con Elvira Lindo en su artículo semanal, donde muchos, lo son, ven como peligroso su manera de ver la vida, y todo acaba en una cuestión de quién la tiene más larga. “Triste, muy triste”.  

El título de este artículo no tiene que ser visto, porque conozco a muchos que siempre se van por el lado más polémico, como algo machista, "un hombre defendiendo a una mujer", sino por la empatía que uno siente, este vecino del mundo, con la opinión de otro ser humano, y que en este caso, es mujer.


Por cierto, la ilustración para el artículo era demasiado fácil, ya que lo primero que me pedía el cuerpo es esa imagen de un Javier Bardem jovencísimo, en el poster de promoción de “Huevos de oro”, tocándose los mismísimos. Pero aunque muchos, quizás, no se lo merezcan, no he querido ser tan zafio, sino algo más sutil, buscando, quizás, el amago de una sonrisa. ¡Espero haberlo conseguido! 

*FOTO: DE LA RED

martes, 7 de marzo de 2017

UN PAÍS LLENO DE GRILLOS...



Esta España, iba a decir nuestra, pero en realidad es de los Bancos, es como un jardín lleno de grillos. Sí, siempre hay alguien que se mete en el jardín, y los grillos, de todo tipo y pelaje, empiezan a cantar, unos más cabreados que otros.

Nos pasamos media vida, los jueces se pasan media vida, investigando, y otra media desestimando. Uno de los últimos casos es sobre el ganador de la Gala de Drags, Drag Sethlas en los Carnavales de Gran Canaria.

Precisamente, en el momento en que se daba la actuación, y es verdad de la buena, este vecino del mundo conectó su televisor, y vio los primeros treinta segundos. Sinceramente, hay cosas que uno no sabe por qué, quizás seguro que tiene que ver con el pasado, con la niñez, pero me dio miedo, mucho miedo, y cambié de canal. Pero no se me ocurrió buscar en el libro genealógico del individuo para extirparlo forever and ever.

Sinceramente, tampoco me extrañó que me diera miedo, porque las referencias a la religión y a la Iglesia, en el número carnavalero, eran más que obvias. Y todo lo que no se puede razonar, que va con el más allá, con la fe,  todo está diseñado siempre para  impresionar profundamente o dejar estupefacto (por no decir “acojonar”), al no entender ese contacto con el todo, con ese Gran Padre que siempre te vigila. Sin embargo, he de reconocer que la puesta en escena, de lo poco que vi, fue impresionante.

Ahora, hay otros que llevan investigando un tiempo, y seguro que no llegarán a nada, porque, gracias precisamente a Dios, curioso, todavía nos podemos expresar y dar nuestra opinión. Pero, mientras, la sombra del miedo, y más miedo, intenta nublar la luz.

Como hubiera dicho mi padre, sabiduría popular, o como dirían los pedantes, doctorado en la universidad de la calle, “ésto, y lo de los titiriteros, primos hermanos".

Ésta claro que más de uno todavía desearía que se aplicara esa ley de vagos y maleantes de la época de Franco, a modo de cajón de sastre, donde todo lo que “afeaba el paisaje humano” cabía.

Luego dirán que los juzgados están saturados, pero, ya se sabe, a río revuelto ganancia de pescadores, y mientras se investiga al ganador del concurso de drags, pues no se investigan otras cosas, que vaya usted a saber, y llámenme, mal pensado, a lo mejor es más importante, y tiene que ver con algún dinero más bien oscuro, que se quería ir a Suiza, o con extrañas amistades entre políticos y constructores…

*FOTO: DE LA RED

viernes, 24 de febrero de 2017

...MÁS PELIGRO QUE UN PETER SELLERS DISFRAZADO



Visto lo visto, empezamos el 2017 con bastante inconsciencia, pero tal como vamos en el exterior, pasados sólo dos meses, con un Trump con más peligro que cualquier personaje, que en su día, pudiera haber sido interpretado por un Peter Sellers disfrazado de mono en el despacho oval, jugando con el teclado mortal de las ojivas nucleares, puede que nos sobren meses de este año para dejar el planeta Tierra con menos vida que un afterparty a las cuatro de la tarde.

Quizás además, visto desde España, con nada de esperanza con respecto a la empatía de un ser humano hacia otro, enterarse de las noticias diarias, es como ser azotado en cada ojo de los tres...

Este vecino del mundo se siente, y lleva semanas, aunque los dos últimos días ya son de nota, con menos esperanza entre los políticos que nos rodean, que el día que se enteró de quiénes eran realmente los Reyes Magos.

Mujeres, que en teoría tienen un buen nivel intelectual e incluso universitarias, y que no sospechan nada de dónde puede venir el dinero del propietario de su costilla, para seguir mejorando su casoplón-palacete; fiscales que en un momento dado actúan como el mejor de los abogados defensores; políticos que en su día  fueron puestos como ejemplo de lo mejor, y ahora  nadie quiere recordar  que fueron de su mismo partido. Sin olvidar, ese latiguillo legal, "crear alarma social", a la hora de castigar a alguien con cárcel , antes de que la sentencia sea firme, y que, presuntamente, se pone y se quita a conveniencia.

Y, quizás lo peor de todo, es que si te quejas al aire, con una mezcla de impotencia y desilusión, y alguien te oye, recibas por respuesta, que si tu pudieras, también harías lo mismo.

Cuando los ciudadanos anónimos nacidos a finales de los cincuenta, entre unos y otros, prácticamente fuimos torturados por un bullying social, cuando no existía el bullying, pero sí el "matoneo" del más fuerte de la clase; del "hermano" del colegio con más puntería con su regla y que donde ponía el ojo, ponía su ley; y maltratados especialmente por una pregunta al llegar a casa, tras decir que te habían pegado en el cole. Ese “algo habrás hecho tú”, y que con el tiempo mutó, no hace muchos años por cierto, por el “has vivido por encima de tus posibilidades”, y que al juntarse con tu educación católica, que aunque no creas que la prácticas, te da la sensación de que estás siendo vigilado por ese Gran hermano del Estado, y primo carnal de la Iglesia.

Hubo un tiempo, finales de los setenta, en que aprendimos a soñar en color, pero con el tiempo, nos están haciendo pagar hasta por revisitar aquel sueño, y ya no nos queda ni para alquilar otro.


*FOTO: DE LA RED

martes, 25 de octubre de 2016

¡CON LAS CENIZAS HEMOS TOPADO!


Hoy es un buen día,  para decir eso de “¡Con la iglesia hemos topado!", sin que nadie, además, tenga derecho a rasgarse las vestiduras.


En una época en la que, en el fondo este vecino del mundo (siempre será un inocente, tanto que en tiempos de Herodes no hubiera salido vivo), ya tenía asumido que La Iglesia estaba en cambios, y que había abierto las puertas para que nuevos vientos quitaran esos posos de lectura vieja de costumbres ancestrales gracias al nuevo Papa, Francisco; hoy, como si de una simple fábrica se tratara, nos han puesto una normativa de usos y costumbres con respecto a las cenizas de nuestros difuntos. Es decir, pareciera que aquellos vientos del cambio se han focalizado en las cenizas, y el desbarajuste, naturalmente, puede ser inmenso...


La Iglesia católica, desde hoy mismo, prohíbe esparcir las cenizas de los difuntos ("polvo somos", pero parece que siempre "juntito") y también que sean conservadas en casa, según un nuevo documento aprobado por el Papa Francisco, hecho público en las últimas horas.  Ante las nuevas prácticas, tanto de sepultura como de cremación que parece ser están consideradas "en desacuerdo con la fe de la Iglesia", la Congregación para la Doctrina de la Fe redacta  un nuevo documento bajo el nombre de “Instrucción Ad resurgendum cum Christo” enmendando el  anterior de 1963.


En el citado documento se explica que aunque la Iglesia sigue prefiriendo la sepultura de los cuerpos, acepta la cremación pero prohíbe esparcir las cenizas, es más, incluso podría negar el funeral en el caso de que así se decida. "Para evitar cualquier malentendido panteísta, naturalista o nihilista, no sea permitida la dispersión de las cenizas en el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o la conversión de las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyería o en otros artículos", se aclara en el documento. Además, se prohíbe la "división de las cenizas entre los diferentes núcleos familiares".


Este vecino del mundo ni es entendido en materia  religiosa ni, por supuesto, teólogo, pero lo que si tiene es sentido del humor, y lo primero que le viene a la cabeza es eso de que “Dios está en todas partes”, y pareciera que de esa manera se impidiera que el pastor se mezclara con sus ovejas, aunque sea vía cenizas, con un cierto tufo a clasismo más o menos escondido.


Al escuchar la noticia por la televisión, se aludía al término “enterrar en sagrado” y eso en su significado metafórico tiene ecos de racismo y de sectario, ante unos hechos, por otra parte siempre objetos de púlpito como medio de expansión de la palabra, que nos hablan de un Señor partidario de todo de tipo de compañías, no precisamente políticamente correctas, y reacio, por otra parte, a convertir su templo en un mercado. Lo del mismo Vaticano, y otros templos, sin ir más lejos españoles, donde visitarlos a ciertas horas del día se carga para el turista con un recargo, o una dádiva en su versión "vaselina". La Iglesia vive en una continua contradicción.


Lo que supone de apertura, recordar lo ocurrido estos últimos días convirtiendo la otrora residencia de verano de Castel Gandolfo en un museo que se pueda visitar, pero dando, como siempre, una de cal y otra de arena, poniendo un precio de 20 Euros, con lo cual no pueden entrar los creyentes, sino los pudientes. Y que no le vengan a este vecino del mundo, con que es una manera de sacar para el mantenimiento del mismo, porque para eso se dice, en todo caso, que se dé la voluntad, si la hay.


Respecto a las preferencias que parece tiene La Iglesia en que se siga enterrando en lugar de utilizar la cremación, tengo un familiar siempre malpensado pero que muchas veces acierta, que diría eso de pareciera que gran parte de los terrenos de los cementerios pertenecieran a La Iglesia, y se les fuera el negocio... 


Si nuestro espíritu trasciende, debiera ser la misma “rampa de lanzamiento”, por decirlo de una manera, ser enterrado  que incinerado, o ¿es que dependiendo del “envoltorio” nuestro espíritu llega mejor o peor, como si fuera una empresa de transportes espiritual?



Lo malo de hacerse preguntas sobre la fe y sus anexos es que La Iglesia nunca se ha andado, y voy a utilizar una palabra muy conectada con el catolicismo, especialmente con “el cepillo”, con “chiquitas”, ya que la autoridad competente enseguida pasa de no opinar a excomulgar. 


Lo dicho, ¡Con la Iglesia hemos topado!.  Aunque, y ya para terminar, algunas veces en la Iglesia ocurre como con los muñecos de José Luis Moreno, que en lugar de  hablar El Señor, hablan otros, y como mínimo, nos confunden.


*FOTO: DE LA RED

jueves, 18 de agosto de 2016

EL SHOW DE RAJOY


La indefinición tan bien definida  del Señor Rajoy al cogerse una semana de puente para pensárselo, mientras jura y perjura la urgencia más urgente, y luego, en su retorno, y tras reunirse con los suyos, no decir nada, está dejando a Ciudadanos con sus vergüenzas al aire (incluso teniendo en cuenta que Albert Rivera hizo una campaña, ya hace bastantes años, tal como vino al mundo, sin incluso el pan para poder taparse). La situación de Ciudadanos es difícil de mantener.


Es más que curioso, Mariano Rajoy, hace lo que mejor sabe hacer, no decir nada, y sin embargo, el que se mete en problemas es Ciudadanos. Esta arte del toreo, la del engaño, solo con gestos, la practica bien el Maestro Mariano.


Este vecino cada día tiene más clara una teoría:
El Señor Rajoy aceptó esta vez “la invitación”, por parte de Felipe VI para así anular a los adversarios, no sea que Pedro Sánchez se hubiera animado otra vez, y hubiera conseguido más apoyos que en el primer intento.


Mientras el Señor Rajoy no se presente ante el Congreso de los Diputados, y pueda perder  esas votaciones a las que tanto miedo tiene, sabe que sus enemigos (nada de compañeros de Congreso, enemigos que le esperan desde hace mucho tiempo por su prepotencia en los tiempos de bonanza de su mayoría absoluta) como mucho estarán en la cola de espera, y él  mientras sube o baja de esa escalera de la indecisión bien maquinada por su parte, no comenzarán a contar los plazos para otros terceros comicios.


De todas maneras, parece que esta vez, al menos para los que quieran ver, la maquinación de Don Mariano Rajoy es más que evidente. Como que en su discurso, cada vez que se pone trascendente, y apela a España, es una casualidad que las necesidades y deseos de los españoles, según él, siempre coincidan con las apetencias de su partido.


En unas hipotéticas futuras terceras elecciones, está más que claro que Rajoy volverá a ganar, y este vecino del mundo, al menos, estará más cerca de creerse esa leyenda de monjas presuntamente consiguiendo votos a troche y moche (nada que ver con este blog) de ancianos y enfermos que en un momento dado escapan de la vigilancia de sus más allegados.


¡Es curioso! Si uno tuviera que decidir si Jesucristo era de izquierdas o de derechas, recordando todo lo que le dijeron de él a lo largo de su educación, este vecino del mundo no dudaría ni una décima de segundo en decir, sin la más mínima duda, de que era de izquierdas. Sin embargo, y con los años, sus discípulos en un momento dado, cuando tenían mucho que perder (no espiritualmente, sino en patrimonio) viraron estrepitosamente a la derecha. Con lo cual se deduce que de la teoría a la práctica, de las musas al teatro, algo cambió y mucho. Lo del cabreo de Jesucristo en el templo ya era una premonición.


Alguien le debería de asesorar a Don Mariano que la gente cuanto menos tiene que perder más mira a la izquierda, y en este país cada vez hay más pobres cabreados.


En lo de pobre, me imagino que no, pero en lo de cabreado y con la sensación de que una vez más le han tomado el pelo, también se apuntara esta vez el Señor Rivera. Hoy, seguramente, Rajoy le mostrará, seguro, otro cebo, y esperemos que Don Albert no muestre el besugo que lleva dentro, y esta vez no pique.



En un show de magia, la máxima disposición para que el truco salga bien, la pone el espectador, que en el fondo quiere creer. El día que todos nos cansemos del engaño, el show de Rajoy y su chistera disfrazada de indecisión habrán terminado.

*FOTO: DE LA RED

lunes, 16 de marzo de 2015

¿SABEN AQUEL DEL PAPA ARGENTINO QUE...


La vida está cambiando que no la reconoce su "sacrosanta" madre, y especialmente en muy poco tiempo. Y es algo tan evidente que no se puede negar. Un Papa contando chistes, y además, como se suele decir, tirando piedras contra su tejado. Si habláramos de una oferta de un supermercado, diríamos que es “un dos por uno”, porque es un Papa hablando de su negociado, podríamos decir, y de un argentino despotricando contra la figura del argentino mismo.

Imagino que para ahora todo el mundo ya habrá entendido a este vecino del mundo, pero por si acaso recordaremos que hace muy pocos días y durante una entrevista de la televisión mexicana Televisa, el Papa Francisco, que es tan humilde que por no tener no tiene ni número ordinal tras su nombre, estaba hablando de que los argentinos al enterarse de que el nuevo Papa era argentino como ellos, le quisieron utilizar, incluso políticamente hablando, y él mismo definiendo dijo que “los argentinos no somos humildes, somos engreídos”, y tras esa definición, pregunta a la entrevistadora:-¿Sabe cómo se suicida un argentino? Se sube encima de su ego, y de ahí se tira.

Este vecino del mundo aún recuerda las manifestaciones de cariño que el Papa Juan Pablo II recibió especialmente tras su fallecimiento, pero lo del Papa Francisco es otra cosa. Quizás, pueda ser un chiste no buscado pero este Papa, y eso que no puede por definición, no se casa con nadie. No le duele ningún tipo de prenda para reconvenir a los suyos en ciertos temas, algunos de ellos muy escabrosos y que colean, tristemente, desde hace siglos. Y de la teoría, que es más fácil, ha pasado a la práctica. Y si tiene que mostrar que tiene los pies de barro, aunque en teoría sea la piedra capital de la Iglesia, una auténtica contradicción, lo dice también.

Como los animales cuando son atacados,  y ya no pueden buscar refugio, ofrecen la yugular a su enemigo, este Papa ha mostrado uno de los puntos débiles de su personalidad, por arraigo, demostrando así una gran cantidad de autocrítica, y de algo tan especial, rico y provechoso, como es el sentido del humor.

Desde el punto de vista de este vecino del mundo, todo aquel que es capaz de criticarse y además con gotas de humor, aunque sea agrio, es más inteligente si cabe.

¿Os imagináis, por un momento, a nuestros políticos, y representantes de la Iglesia, hablando como el Papa Francisco? Desgraciadamente, este vecino del mundo no.


*FOTO: DE LA RED


martes, 6 de enero de 2015

LOS REYES MAGOS: EL FIN DE LA LEYENDA

Cada vez lo entiendo menos. En un país en el que aprovechamos cualquier momento para recordar que hay más futuro que la monarquía, y que eso de la sangre azul es, antes se decía una falacia, una leyenda urbana, una de las principales fiestas nuestras es la de los Reyes Magos de Oriente. El día 6 de Enero, en España, todos somos monárquicos practicantes de pura cepa.
Curioso también que mientras en cualquier fiesta aprovechamos la frase “ésto lo inventaron los grandes almacenes para vender más” en este día eso no se recuerda, y quién más quién menos se levanta cuando menos “escamado” con la esperanza de que piensen que hemos sido buenos, o que estamos buenos, por aquello del amor, y nos regalen unas cuantas cosas.
Un olor que este vecino del mundo tiene asociado todavía a esta festividad es el de la pólvora. No, no es que me regalaran pistolas, que también (las mías fueron pensando en Gary Cooper, y me quedaba como él “Solo ante el peligro” en la penumbra de ese pasillo al que todos hemos temido cuando se apagaba la luz), sino por el olor de las antorchas y salvas que se disparaban durante la cabalgata de la noche anterior.
El olor a pólvora me recuerda a esas noches largas de espera, con los nervios a flor de piel, y en las que, sudoroso, apenas dormía.
Siempre me pregunté el sistema que los Magos de Oriente tenían para otorgar los regalos, porque todo parecido con lo que yo pedía en la carta, siempre fue pura coincidencia. Es más, mis regalos nunca se anunciaron en la única televisión que entonces había.
En realidad, y ahora me doy más cuenta que nunca, no hay nada nuevo bajo el sol, y cuando éramos pequeños, en el caso de este vecino del mundo a finales de los cincuenta, todo funcionaba como ahora con este gobierno y con el Mercado Común Europeo, pedías unas cosas, pero ya durante todo el año eras condicionado con publicidad encubierta a que “los Reyes son los que en realidad saben lo que tú necesitas”. Y por eso cada 6 de Enero, a la noche de los sueños, seguía las mañanas de decepciones, pues junto con un pequeño juguete, sin marca, y que no habías visto en ninguna juguetería de las pocas que entonces había en un pueblo, te encontrabas con ropa, “porque ya te estás haciendo mayor”, y útiles para el colegio, “para que seas un hombre de provecho”.
En realidad, y todo visto desde ahora, esas dos últimas frases son primas hermanas de ese famoso “habéis vivido por encima de vuestras posibilidades”, con el que los Reyes Magos que ahora nos dirigen tanto en España como en Europa, anunciaban el carbón que durante años nos está viniendo como regalo por nuestro supuesto comportamiento.
La verdad, y aunque nunca lo dije, siempre pensé que eso de ser “un niño formal” no era rentable, porque yo tenía amigos malos hasta decir basta,  y sus regalos siempre fueron los que ellos pedían, y yo, que como mis padres decían, ni ellos ni los reyes podían tener queja de mi comportamiento, siempre recibí, desde mi punto de vista de entonces, “regalos aburridos”.
Por eso, a medida que vas cumpliendo años, muchos años, cada vez comparas más las vísperas de Reyes Magos con las noches de pasión, y piensas que quizás son mejores los prolegómenos que los resultados. Y, si nos referimos a la Iglesia, ésta te va diciendo que por mucho que sufras en esta vida, siempre tendrás tus regalos, tu recompensa, en la otra; este vecino recuerda entonces las mañanas del día 6 de Enero, y no puede menos que esbozar una ligera sonrisa mientras en su cabeza una vocecita con eco dice “Menos cuentos, caperucita…”. Y eso, que entonces aún no había visitado las dependencias vaticanas, y ver todos los regalos que se “amasan” allí, y que no dejan para el más allá.

*FOTO: FOTOGRAMA DE BEN-HUR. 


martes, 17 de junio de 2014

UNA FAMILIA DE ACERO INOXIDABLE

A este vecino siempre le ha atraído la expresión “de buena familia”. Ser de buena familia.
Y por esas cosas de la vida, y sin saber por qué esa expresión siempre le ha recordado a esos cubiertos, que antes al menos, y forzando mucho la vista conseguías ver que ponía “de acero inoxidable”. ¡Vamos! Brillante, refulgente, pero le das el valor, en realidad, que quieras.
¿Qué es ahora ser de buena familia?
¿Una familia en la que todos están cumpliendo a rajatabla, gran expresión por cierto, la ley?
En los años sesenta, quizás, hubiera sido ser una familia sin problemas con el régimen de turno, de buena fachada con respecto a la iglesia, y aquí incluiríamos esa gran expresión de la época, y seguro que ahora muy incomprendida de, “temerosa de Dios”. Lo que te hacía sentir pequeño ante alguien que posiblemente te vigilaba. No sabías por qué pero alguien siempre te podía vigilar.
En un pueblecito pequeño, el mismo cotilleo te podía perseguir. Muchas veces lo importante no era lo que habías hecho, sino lo que hubieras podido hacer.
Ese vecino, quizás con envidia, que pensaba vaya a saber usted qué, y siempre podía haber una duda de algo.
De las buenas familias nunca se dudaba. Católicos, sobre todo de puertas para fuera. Las mujeres en su actuación tenían que ser, rectas, muy rectas. El hombre cuanto más casquivano al atardecer, y fuera de casa, quizás más hombre.
Mientras este vecino sopesa todo esto, le vienen imágenes, todas en blanco y negro. No sabe por qué, pero quizás una especie del cine español encarnado a finales de los cincuenta / principios de los sesenta, por un Francisco Rabal, siempre más negro, mucho más negro, que un Alberto Closas, siempre más recto, y con “una gran familia” por detrás. Y es que un fino, muy fino, bigote siempre te daba un aire de posibles, y de derechas, especialmente de derechas.
Ahora quizás ya no se emplea eso de “ser de una buena familia”, sobre todo porque, lo queramos o no, eso lleva implícito sobre todo “unidad”, y ahora en cuanto ya tenemos juntos a cuatro o más, siempre hay alguien con tendencia a estar cabreado. Eso sí, muchas veces de cara al exterior se puede hacer el paripé de “la ropa sucia se limpia en casa”, pero las aguas que se presume salen del núcleo familiar tienden a ser más bien sucias.
Y es que quizás, y volvemos al principio, ahora quizás no somos tanto “de acero inoxidable, y más del oro y los metales nobles, que son de fácil transformación en dinero constante y sonante. Quizás se van perdiendo los valores, porque de eso siempre se presupone mucho, y al final es como la célebre burbuja inmobiliaria, que al final pagas más, del valor que en realidad tienes. Y quizás antes se vivía de presuponer, unos valores familiares, de unidad, de religión, de conducta. Y, especialmente, hace muy pocos años se ha vivido de lo que se tenía, por decirlo de alguna manera, “en posibles contantes y sonantes”, y ahora, solo ahora, con aquello que te hace llegar a final de mes.
Quizás, y tristemente, ya no te planteas el “ser de buena familia”, porque estás suficientemente ocupado en sobrevivir sea como sea.

*FOTO: DE LA RED

lunes, 4 de noviembre de 2013

DÍAS DE JAMIE CULLUM

Cualquier día de lluvia con Jamie Cullum dentro es mejor. Eso he pensado esta mañana mientras volvía a Donosti escuchando su música. Y es que esas versiones de viejos clásicos repletas de la osadía que da la juventud y el no tener miedo a perder algo cuando todavía no se tiene nada, pueden acompañar y hacer más grato el día aunque éste se vista de grises y lluvia.
Quizás esa filosofía de romper moldes, utilizando viejas ideas para ceñirlas al momento en que estamos viviendo, deberíamos de adoptar y adaptar todos, pero no para dar gato por liebre, cuando en realidad no se quiere ni al gato ni a la liebre, sino de ayudar no sé si al prójimo pero al menos al de al lado, que seguro que tiene tus mismos problemas.
Y es que eso del “prójimo”, al menos para este vecino, tiene connotaciones religiosas y la única cara que se le puede poner es la de la Iglesia misma, y eso siempre suena a “alienación” y “ultimátum”. En cambio el de al lado, es conocido y tan pringado como uno mismo, y ya se sabe que más vale pringado en mano
En otro orden de cosas, es curioso el concepto que pueden tener de nuestros gustos y necesidades, los programadores de televisión. Últimamente les ha dado por intentar “divertirnos” si se puede decir así, con nuestras propias miserias. Y no me estoy refiriendo a esos programas en el que pagan a alguien para ser entrevistado, preferentemente del género “friqui”, y como han ido cobrando, porque sino no van, luego les lapidan en público, cuando de antemano ya sabían lo que iban a decir, porque de lo contrario, no les hubieran contratado.
Al decir “miserias”, me refiero a que últimamente  proliferan programas en los que intentan “pulir” al personal. Y por pulir podemos entender a las imperfecciones que nos adornan, y que dicho sea de paso hacen, a la vez, que seamos diferentes y únicos.
Ahora, quieren que seamos todos unos “adonis” y por eso ya son varios los canales que ofertan una especie de programa concurso para “futuros delgados”, y el requisito es ir perdiendo lo máximo posible entre programa y programa. Por lo que este vecino ha visto, de lo poco que se va perdiendo, y muy rápidamente, es la dignidad, pues lo montan todo, los organizadores del programa, de modo que sea otro “reality” más, y unos y otros, entre sudor y lágrimas, se van poniendo verdes, mientras buscan aliados con los que poder hacerse fuertes y expulsar al prójimo. Otra vez, ese desconocido prójimo…

*FOTO: DE LA RED


jueves, 24 de octubre de 2013

EL YOGUR O EL PODER DE DECIDIR

Mucha gente no se ha dado cuenta todavía, pero habrá un antes y un después desde que se nos indicó a comienzos de este año que, por orden de nuestro todavía gobierno, los yogures ya no iban a presentar fecha de caducidad, sino solo una fecha de consumo preferente.
Y quien más, quien menos ha descubierto que tiene que, e incluso puede, decidir.
Y es que desde pequeños hemos ido por un camino totalmente guiado, primero por nuestros padres, con su famoso “ésto no se hace” y luego con  “la ayuda”, para los creyentes, de los dictados de la Iglesia y su famoso “ésto no se hace”. Este vecino, hace muchos años, al comprobar  que la doctrina de la Iglesia, la prohibición, coincidía con la recibida en casa, se dio cuenta el por qué a los ministros de Cristo les llamábamos “padres” también.
Prácticamente coincidiendo con lo de los yogures, y que ya podemos decidir, para lo que no estamos preparados, ¡vaya año!, tenemos un Papa nuevo, con un nombre vulgar, que por no tener no tiene ni número ordinal que llevarse al nombre.
Pero, si el pueblo de a pie bastante tiene con tomar decisiones sobre “si me como o no me como la reliquia que tengo en el frigorífico con forma de yogur”, el clero está totalmente revuelto y va de cráneo con el Papa Francisco, que como siga así, pronto le van a llamar o Mr. Proper o Don Limpio porque va a dejar su Iglesia que no la va a conocer ni el Padre que la parió.
No le han dolido prendas, y nunca mejor dicho, en ordenar a que abandone su diócesis por un periodo de tiempo no especificado, un obispo alemán, concretamente el Obispo de Limburg, al que se le habían “desviado” un poco las cuentas de las reformas de su vivienda, presupuestadas en un comienzo en cinco millones de euros, y siendo su desembolso final cercano a los cuarente millones. Eso sí, el más que confundido obispo, Franz-Peter Tebartz-van Els, para reunirse con el Papa en el Vaticano, y sobre todo, para dar ejemplo, ha cogido un billete low cost de Ryanair, y entre las cosas que le ha debido de decir a “su jefe”, es que se ha gastado bastante dinero en acondicionar las habitaciones para futuros invitados.
Este vecino piensa que, a lo mejor, después de todo, el Obispo de Limburg, lo que quería era albergar, en sus habitaciones, a todos sus feligreses que pasaran por un mal momento económico, para lo cual la citada cifra, unos cuarenta millones, incluso se le puede antojar hasta corta.
Y es que el clero está formado, después de todo, por personas que además de tener que decidir, en estos días, sobre la fecha de los yogures a comer, tienen que hacer un verdadero acto de contrición, al decidir ahora  sobre si su manera de concebir “su religión” está contaminada, como los yogures, por gérmenes que envenenan, más que su discurso, su manera de comportarse cuando las velas de su iglesia se han apagado.

*ILUSTRACIÓN: DE LA RED