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viernes, 17 de noviembre de 2017

PUIGDEMONT EN EL PAÍS DE LOS BELGAS


Hace mucho tiempo que ya estamos en la fase de ir a mear y no echar ni gota respecto a las aventuras de "Puigdemont en el país de los belgas", como si de un cómic se tratara.

Ahora la fiscalía de ese país nos pregunta que cómo tenemos nuestras cárceles bajo la versión de a qué cárcel iría Puigdemont, más que nada por si tienen un mínimo de garantías, en caso de que fuera devuelto a la justicia española

Y es que hay preguntas que es sabido que no se deben hacer. Si quieres ligar con una joven no puedes preguntarle por cómo anda de sus ventosidades y luego quejarte de que, y como mal menor, te ha dicho que vayas a peinar bombillas. Por esa misma razón, el gobierno belga no puede venir ahora a preguntarnos: "¿Cómo andan ustedes de cárceles?", cuando somos compañeros en la Unión Europea, y como vecinos que somos nos pedimos perejil en zapatillas un día sí y el otro también.

Una cosa es que haya norteamericanos, por ejemplo, que estén convencidos de que España esté en algún lugar de Sudamérica, pero la pregunta de la fiscalía belga cuando menos sin decirlo, eso sí es un acierto, nos instala en África, con perdón para África.

Para saber si una pregunta se debe o no hacer es muy sencillo. Tan sencillo como preguntarse: ¿Esa cuestión se la haríamos a la Alemania de la Señora Merkel, o a la Francia del Señor Macron? 
Y automáticamente nos viene la respuesta: No, porque no hay … lo que hay que tener.

Quizás, y puede ser el origen de muchos de nuestros males, es que la figura que nos representa, en este caso el Señor Rajoy cuando menos lleva con él un halo polémico. O lo que en muchos de nuestros pueblos se acercaría a esa figura llamada Rita La pollera, o Rita La Cantaora. Y que si fueras un perro macho te haría acercarte y levantarle la patita. 

¡Vamos! Resumiendo, que al respeto ni se le conoce ni se le espera en torno a la figura de nuestro presidente. Porque entre otras cosas, mientras le acompañe ese olor a presunta corrupción, será imposible.

Sin embargo, eso no quiere decir que el Señor Puigdemont se tenga que ir de rositas, porque éste, Puigdemont, sería a reescribir la historia lo que Julio Verne a la literatura fantástica: todo un innovador. A Puigdemont y a los suyos les das dos días y demuestran, si quieren, que Dios proviene del Maresme, e incluso que el centro de cualquier galaxia pasa por Cataluña y, por eso mismo, les pertenece.

*FOTO: DE LA RED

jueves, 9 de noviembre de 2017

UNA CAMISETA, NUESTROS COLORES, Y CÓMO SE PAGA TODO


Llevamos casi dos días hablando de la nueva camiseta de la selección española de fútbol, y en realidad sólo hemos llegado a la superficie de la polémica, sobre si son galgos o podencos.

Nos hemos quedado en la falsa polémica de si los colores recuerdan a la bandera republicana.

Lo peor de la nueva camiseta de la selección española de fútbol, y deberíamos de abrir los ojos como platos, es su precio: 129,95 Euros, pornografía pura  si lo comparamos  con gran parte de nuestros sueldos.

Un precio que no está para nada acorde con los precios normales de lo que puede costar una camiseta homologada de cualquier equipo de fútbol, unos 80-90 euros, y especialmente frente a los sueldos de la España del currito de a pie.

Hace años que los mismos empresarios han entrado en una especie de mundo virtual con una gran contradicción en bucle:

Lo que queremos  que ganen nuestros curritos, ya los mileuristas quedaron atrás como casi millonarios. Pero por otra parte, necesitamos que esos mismos maltratados económicamente “dispongan” de dinero para poder hacer frente a ese mundo de ofertas, y chollos, que siempre se prepara con esa publicidad encubierta que suponen las noticias de cada día.

Esos lanzamientos en menos de un año, de smartphones y tesoros móviles de la manzana de las manzanas. Esos, los hemos visto estos días, que pasan la noche sin dormir por estar en la  cola y conseguir uno de los primeros productos de lo que se va a llevar esta temporada, contrastarían como el día y la noche, con los que no pueden dormir, víctimas de sus preocupaciones, por intentar hacer frente a las facturas de hipoteca, electricidad, y calefacción que vienen cada mes.

Aquellos que diseñan nuestro futuro inmediato, que los hay, llevan mucho tiempo forzando las cosas al límite, y en la rueda del consumismo diseñado a distancia, hace tiempo que los productos son mucho más caros que lo que el consumidor medio puede gastar sin que se le caiga la cara de vergüenza al tener que admitir que desde su economía, siempre bajo microscopio para que las cuentas casen, sale más de lo que entra.

Ya lo importante no son los colores de nuestra camiseta, sino que el precio de ésta a más de uno de los clientes en potencia, ya ha dejado blanco, y esa selección nacional de fútbol que ayer tenía planificado hacer un gran alarde de puesta en escena de ese producto que no deja de ser la gallina de los huevos de oro, ha dado en cierta manera la espantada por aquello de ese look/apariencia republican@.


Sin embargo, a nadie de los ayer convocados para dar relumbrón al lanzamiento de la camiseta nacional se le ha caído la cara de vergüenza por su precio, o para más inri, y hablando de colores, no se le subieron los suyos a la cara. 

Hace mucho tiempo, y más de uno ahora llamara populista a este vecino del mundo, que esos jóvenes deportistas, estrellas de nuestro fútbol, están también, como nuestros políticos, separados del mundo real, y vuelan por encima del resto de los mortales; la altura diferencial que les da ese poder adquisitivo de coches/casas de lujo, y no tener que plantearse el mañana. Sin mencionar a esa Federación Española de Fútbol que cierra con Adidas un contrato, según informaciones, por once años, y que es secreto de sumario.

Lo dicho, lo peor de esta camiseta al final no son sus colores, republicanos o no, efecto óptico o no, sino la poca, nada, importancia que se le da al aficionado/sufridor.

FOTO: DE LA RED

martes, 8 de agosto de 2017

NOCHE DE LUNA LLENA Y METÁFORAS


Esta noche pasada, que nos traía al 8 de Agosto, muchos han salido a la búsqueda del eclipse perdido; sin embargo, este vecino del mundo (a eso se le llama experiencia) simplemente pretendía pasar una noche bajo el influjo directo de la luna, y relajarse con un buen y largo paseo.
Si de algo ha servido el devenir de estos años es aprender que no hay que esperar mucho ... de nadie, o de todos, incluyendo al destino.

Por poner un pero a una noche esplendida, podía haber sido menos calórica. Por cierto, este vecino del mundo, lleva mucho tiempo hasta el gorro de las sensaciones térmicas. Esta misma noche eran 28 grados, sensación térmica unos 32. ¡Vamos! Una auténtica metáfora de lo que pasa con mi vida, y me imagino que con la de muchos. Tu economía más que rodearte, te presiona hasta casi no poder respirar, y el gobierno publicita que no hemos estado en otra desde el 2008. No es mentir, o sí, pero es como decir que tus zapatos ya no te molestan… porque hace tiempo que se te rompieron.

Será el influjo de la luna, pero el paseo me ha dado para muchas reflexiones, quizás demasiadas…

Siempre he pensado (ya es mucho afirmar en sí) que esa famosa marcha lenta/rápida del Señor Rajoy, que siempre se promociona en momentos de elecciones o vacaciones, es una auténtica metáfora, otra, de la situación actual de nuestro cortijo llamado España. Una autentica huida hacia adelante sin querer ver, desde su burbuja, para ver a mucho españolito luchando en el día a día.

Ahora resulta que el Señor Rajoy está sufriendo de lumbalgia, y La Nuri, mi sufrida, me recuerda que por fin tiene algo en común con él, aunque ella siempre lo define como un dolor que le empieza en el glúteo, y se le extiende por la pierna. Y es que los hombres de poder, tienen hasta pedigrí en sus dolencias.

Ésto, la lumbalgia, le podía haber servido, a Don Mariano, para ponerse al día en las necesidades de la Sanidad española, pero mucho me temo  que él habrá entrado por la puerta grande, o mejor dicho, gentilmente los mejores galenos habrán ido a donde hiciera falta.

Mientras en mi camino nocturno llegaba al ansiado faro, e intentaba captar algunas imágenes que hicieran honor al momento, mi diálogo conmigo mismo me hacía ver, que quizás esa lumbalgia era en realidad Cataluña, que se le estaba rebelando, y que no se arregla con esos paseos lento-rápidos, y ese “dejar pasar” a las que Don Mariano Rajoy es tan aficionado.


Lo bueno que tiene una buena noche de luna llena es que te incita a las sensaciones, y no a las realidades; a la introspección, y no a verificar lo que tenemos, o lo que es mucho peor, no tenemos… 

*FOTO: F.E. PEREZ RUIZ-POVEDA

lunes, 24 de julio de 2017

SANTIAGO, Y ...¿ESPAÑA, DÓNDE ESTÁ?


Desde que España es "muchas, pequeñas y cabreadas", como diría el gran Pedro Ruiz, este vecino del mundo nunca sabe a ciencia cierta, si en la puerta de al lado, léase autonomía o similar, es fiesta en días como el de mañana (25 de Julio). Hoy, concretamente, la sorpresa, la mía, ha sido mayúscula al comprobar que lo que antaño era el Gran Día de Santiago (santo y seña de todas las Españas), y fiesta nacional sin contestación, ahora sólo es fiesta en Galicia y Navarra.

Y es que aquel dicho, y sobre todo su concepto, aunque ya no se comente, por ser políticamente incorrecto, de “Santiago, y cierra España” pesa mucho. E inmediatamente, en esas discusiones intimas que todos tenemos con "nuestro otro yo”, me he dado la razón al pensar que si fuéramos Estadounidenses, no en todos nuestros Estados celebraríamos el 4 de Julio, por aquello de ganadores y vencidos.

Aún recuerdo aquel 25 de Julio de 1992, mañana  se cumplirán 25 años, cuando comenzaron los Juegos Olímpicos, en Barcelona, se eligió aquella fecha por el significado nacional, y….

¡Cómo han cambiado las cosas!  Hoy es el día que lo de lanzar una flecha al pebetero barcelonés, incluso tendría mucho morbo, y sobre todo peligro, estando el palco lleno de autoridades españolas, … Y entonces, sin embargo, fue toda una innovación en el devenir de las siguientes Olimpiadas. Este vecino del mundo, confiesa que en aquellos momentos se sintió muy orgulloso de haber nacido en el país que había sorprendido a todo el orbe. Ahora, seguro que seguimos sorprendiendo, un día sí y el otro también, pero negativamente.

Aún recuerda este vecino del mundo, y en otro orden de cosas, cuándo se comenzaron a poder “repartir y variar” fiestas en cada una de las comunidades. Algunas, y no señalaré para no hacer daño, sin dudarlo quitó el Día de Reyes, por el claro sabor religioso, pero, aunque no lo reconocieron, por la presión de los comercios y de toda la industria que se mueve en esas fechas, a la semana ya habían reconsiderado la medida.


Al final, resultará que el mayor Dios de estos tiempos, es y será el dinero. Y se pueden respetar fiestas por muy católicas que sean, siempre que muevan mucho dinero. Lo demás, puro postureo, o como se dice ahora, como arma arrojadiza, populismo en vena.

Luego nos llevaremos las manos a la cabeza si en tal o cual partido de futbol, si en tal autonomía, se silva el himno nacional, o incluso si a "tal" equipo, siempre se le ve como al más español de todos, por muchos extranjeros que tenga en sus filas, pero eso sí, con la suerte de que nunca será facha, eso dicen, y "el otro", también lleno de extranjeros, siempre será, eso dicen también, "independentista declarado", aunque, irónicamente, nunca se haya planteado abandonar la liga española. 

La cosa viene de lejos y, con una expresión inequívocamente española, lo que te rondaré morena

Al final, va a ser verdad eso de que nosotros somos nuestro peor enemigo...

*FOTO: DE LA RED


sábado, 19 de noviembre de 2016

EL HOMBRE QUE NOS AVERGONZÓ A TODOS



Me acabo de enterar, y me he llevado una grata sorpresa, por aquello de que por fin se da un premio como consecuencia de lo que se palpa en la calle, aunque no sea políticamente correcto: Medalla de Oro de la Academia de Cine 2016  a Don Santiago Segura.


Lo de “políticamente correcto” seguro que mis seguidores lo habrán captado a la primera. Y es que más de uno de esos que les parece bien que se den Medallas a la Virgen, a cualquiera de ellas, y separan los capítulos de su Biblia con billetes salmón, mientras se miran en el espejo si la gomina continúa o.k., no comprenderá como se puede dar un premio de ese calibre a un ser que al menos aparenta ser la zafiedad en pantalones, por supuesto que de chandal, y no de marca extranjera.


Ese premio, en cierta manera, es también para aquellos que no ven tampoco, pero lo reconocen, los documentales de la 2, porque se aburren o a esa hora precisamente se echan un siestón, o lo dedican a las artes amatorias sólo si ella quiera, aunque luego finja ante sus amiguetes que no se le resiste una.


Y es que en España, aparte del cine americano, y dos o tres cosillas anuales interesantes y de calidad de nuestro cine, esta España viva, esta España muerta,  como hubiera dicho Cecilia, se decanta por el friquismo y el cutrerio. Somos como somos  y Don Santiago Seguro, inteligente y listo (que no siempre van juntos) entre los listos, lo supo ver hace ya bastantes años, y nos creó un personaje que nos saca los colores y la mala baba, un Torrente de incorrecciones, en el que siempre vemos a los demás, y nunca a nosotros mismos.


Si los que despotrican del Señor Segura lo hacen por su aparente incultura que se puede confundir con la incorrección presente en todos sus trabajos, con decir, aunque la mayoría ya lo sabrán, que es licenciado en Bellas Artes, se puede desmontar esa teoría. 


Si a otros que han tocado muchos palos se les ha llamado “Hombres del Renacimiento”, lo de Santiago Segura no queda lejos: actor, guionista, productor, ha hecho ya de todo, menos estarse quieto que eso sería imposible para él. Y por cierto, fue el primero que llevó  a la publicidad de una cinta, la suya, la primera de Torrente,  y las siguientes, en todo tipo de acciones, incluyendo camisetas y últimamente hasta trajes con el título de la película en cuestión, que mientras a algunos les parecería demasiado, a otros, a la mayoría, a los que amamos a Santiago Segura personaje, creemos que le hace cada vez más grande.


No olvidemos, no debemos hacerlo, que el Señor Segura se crió en la calle, en su barrio, Carabanchel, y lo primero que se aprende en la calle es que “el que no llora no mama”, y él ha sido tan inteligente que cambia los lloros por risas, risotadas e incluso caras de estupor, con tal de no dejar a nadie indiferente, no por él, sino por su trabajo, que a la postre es lo que le da de comer.


Personalmente, he de confesar que este vecino del mundo sufre, espero que se me entienda, cada vez que Torrente aparece en una nueva película, por la sociedad que retrata, que desgraciadamente no dista nada de esa realidad que no queremos ver, pero que existe.


Este vecino del mundo prefiere verle en otro tipos de papeles, aunque el personaje sea igual de cabroncete, un niño que no lo es por lo enrevesado y la mala baba que gasta, y los años que ya tiene. Personalmente, en la película en la que se desenvolvía como un guante en mi opinión, claro está, es en “El día de la bestia”, mano a mano con el recordado y llorado Álex Angulo. Pareciera que todos los días lleva un arma en la mano. Aunque el guión de la película, como ya ha ocurrido en otras de Álex de la Iglesia, se desinflara al final.


Santiago Segura, Don Santiago, te puede leer el B.O.E. y seguro que te partes de risa, eso sí, sólo si él quiere. Y con eso se nace, como con la tenacidad que está claro es su marca de viaje, ese realizado desde las catacumbas de la Farándula.


¡Enhorabuena, Santiago! Porque por una vez nos hemos quitado las caretas, y con tu premio hemos confesado lo que nos gusta, aunque no sea políticamente, ni mucho menos, correcto.


Por cierto, y ya para terminar, espero que se entienda el título del post, del que no voy a dar más explicaciones, porque son obvias. Seguro, que si tengo la suerte de que él me lea, será el primero en entenderlo, y estar orgulloso de ello.


*FOTO: DE LA RED


sábado, 20 de agosto de 2016

CAROLINA MARIN Y SU CARRO



Acaba de ganar Carolina Marín el partido que le da la medalla de oro en las Olimpiadas de Río,y en este momento está llorando como una Magdalena escuchando el himno español.


Y siento envidia, envidia por estar donde está, y especialmente por sentir lo que siente; e inmediatamente he recordado a esas miles de personas, en cualquier final de un campeonato de fútbol pitando al mismo himno. Y he recordado también, no me queda otro remedio, porque se lo ganan con creces cada día y en cada situación, a todos los políticos en general, sin logotipo de partido detrás. Hacen poco por ayudar a que sintamos unión entre todos.


Y son unos cuantos deportistas y figuras destacadas de nuestro país (entre las que se encuentra desde hace un tiempo Carolina Marín), los que hacen una labor de cirugía cardiovascular , para que sintamos lo nuestro por bandera, sin ningún partido político ni líderes de opinión que la hagan suya, sino simplemente "el partido" ganado por ellos, mientras se les adivina España en sus pupilas, y el chorro de sensaciones que pueden generar, como hoy, en todos.


Porque España no es, no debe ser, esa que algún partido se apodera de su nombre un día sí y el otro también, para que coincidan siempre las necesidades de la patria (concepto abstracto, y difícil de definir) con lo que el partido en cuestión quiere. Sino ese sentimiento de echarla de menos, por ejemplo, cuando no estás en ella.


Porque emigrantes ha habido siempre, y algunos nos fuimos disfrazados de estudiantes de inglés, y estuvimos en Londres tres años, ya a finales de los setenta. Con el agravante de que nadie apreciaba lo que hacías, porque se suponía que había trabajo en España. Y alguna vez, pasabas por debajo de una casa, de esos barrios obreros londinenses, y oías una canción española desde cualquier ventana entreabierta y se te ponía la carne de gallina y los ojos cristalinos.


Hoy Carolina Marín ha hecho por el rencuentro sentimental entre los españoles mucho más que cualquier premiado por la paz o por representar los valores de lo nuestro, dentro o fuera del país.


Un país se hace con el pundonor, la lucha, la garra, el desparpajo, y los gritos, muchos gritos, de una Carolina Marín, por la que más de uno perderá hoy el culo, y la vergüenza, por mostrar y demostrar que nada más terminado el partido de nuestras vidas, fue el primero en felicitarla. Incluso esa federación, la suya, que mostró, presuntamente, más interés por apoderarse de los beneficios publicitarios que generaba, que por darle toda la cobertura técnica y moral que era de ley.


Y antes de terminar, recuerdo también a un Manolo Santana, o a un Severiano Ballesteros (“Sevi” para los ingleses, que lo consideraban como un el hijo más), que se tuvieron que buscar la vida y el triunfo; y luego eran “España” cuando no existía la “Marca España”.

Hay unos cuantos, incluida Carolina Marín por lo que tengo entendido, que se han tenido que construir el carro para que luego la mayoría nos montemos en él. El mismo carro que antiguamente robaban en una canción española, y que más de uno ha cantado a voz en grito cuando se encontraba fuera de España, siempre fuera.

*FOTO: DE LA RED



jueves, 18 de agosto de 2016

EL SHOW DE RAJOY


La indefinición tan bien definida  del Señor Rajoy al cogerse una semana de puente para pensárselo, mientras jura y perjura la urgencia más urgente, y luego, en su retorno, y tras reunirse con los suyos, no decir nada, está dejando a Ciudadanos con sus vergüenzas al aire (incluso teniendo en cuenta que Albert Rivera hizo una campaña, ya hace bastantes años, tal como vino al mundo, sin incluso el pan para poder taparse). La situación de Ciudadanos es difícil de mantener.


Es más que curioso, Mariano Rajoy, hace lo que mejor sabe hacer, no decir nada, y sin embargo, el que se mete en problemas es Ciudadanos. Esta arte del toreo, la del engaño, solo con gestos, la practica bien el Maestro Mariano.


Este vecino cada día tiene más clara una teoría:
El Señor Rajoy aceptó esta vez “la invitación”, por parte de Felipe VI para así anular a los adversarios, no sea que Pedro Sánchez se hubiera animado otra vez, y hubiera conseguido más apoyos que en el primer intento.


Mientras el Señor Rajoy no se presente ante el Congreso de los Diputados, y pueda perder  esas votaciones a las que tanto miedo tiene, sabe que sus enemigos (nada de compañeros de Congreso, enemigos que le esperan desde hace mucho tiempo por su prepotencia en los tiempos de bonanza de su mayoría absoluta) como mucho estarán en la cola de espera, y él  mientras sube o baja de esa escalera de la indecisión bien maquinada por su parte, no comenzarán a contar los plazos para otros terceros comicios.


De todas maneras, parece que esta vez, al menos para los que quieran ver, la maquinación de Don Mariano Rajoy es más que evidente. Como que en su discurso, cada vez que se pone trascendente, y apela a España, es una casualidad que las necesidades y deseos de los españoles, según él, siempre coincidan con las apetencias de su partido.


En unas hipotéticas futuras terceras elecciones, está más que claro que Rajoy volverá a ganar, y este vecino del mundo, al menos, estará más cerca de creerse esa leyenda de monjas presuntamente consiguiendo votos a troche y moche (nada que ver con este blog) de ancianos y enfermos que en un momento dado escapan de la vigilancia de sus más allegados.


¡Es curioso! Si uno tuviera que decidir si Jesucristo era de izquierdas o de derechas, recordando todo lo que le dijeron de él a lo largo de su educación, este vecino del mundo no dudaría ni una décima de segundo en decir, sin la más mínima duda, de que era de izquierdas. Sin embargo, y con los años, sus discípulos en un momento dado, cuando tenían mucho que perder (no espiritualmente, sino en patrimonio) viraron estrepitosamente a la derecha. Con lo cual se deduce que de la teoría a la práctica, de las musas al teatro, algo cambió y mucho. Lo del cabreo de Jesucristo en el templo ya era una premonición.


Alguien le debería de asesorar a Don Mariano que la gente cuanto menos tiene que perder más mira a la izquierda, y en este país cada vez hay más pobres cabreados.


En lo de pobre, me imagino que no, pero en lo de cabreado y con la sensación de que una vez más le han tomado el pelo, también se apuntara esta vez el Señor Rivera. Hoy, seguramente, Rajoy le mostrará, seguro, otro cebo, y esperemos que Don Albert no muestre el besugo que lleva dentro, y esta vez no pique.



En un show de magia, la máxima disposición para que el truco salga bien, la pone el espectador, que en el fondo quiere creer. El día que todos nos cansemos del engaño, el show de Rajoy y su chistera disfrazada de indecisión habrán terminado.

*FOTO: DE LA RED

jueves, 10 de diciembre de 2015

MI VECINA, LA DE BENZEMA


Hace un rato, mientras subía haciendo ejercicio por las escaleras hasta casa pensando en comerme un bocadillo lleno de atún y mayonesa, ya lo sé que es plena contradicción, me he cruzado con Rosa, la del sexto. 


Ella bajaba, muy, muy seria, eso sí, vestida del Real Madrid con la equipación completa (planchada y aún con la raya de haber estado a buen recaudo en el cajón correspondiente) de Benzema, y con brazalete negro en su brazo izquierdo.

-¿Es, lo que creo? – Y sin hacer paripé de que no quería hablar, ha largado sin amagos, sin pelos en la lengua. – Hombre, lo que le han hecho a Karim, en su Francia no tiene perdón de Dios.

-¿Te refieres a lo que ha trascendido hoy de que por ahora, y por estar imputado, no puede jugar con la selección francesa?

-Sí, es que las autoridades gabachas –dicho por ella, y como sin darle importancia – son muy suyas. A nosotros –ella es más blanca que Florentino Pérez y Tomás Roncero juntos – nos puede venir bien en el sentido de que al menos no se podrá lesionar con ellos, más que nada en alguna juerga nocturna – Rosa siempre se ha caracterizado por su humor ácido y, siempre, sin darle importancia.

-De todas maneras – y como preguntándose a sí misma – cada vez que se aparta a alguien de algo…¿dónde se pone el límite? La semana pasada –yo ya tenía la sensación de que no estaba junto a ella en las escaleras - fue el primer ministro, Manuel Valls, quien dejó ver su patita en contra de que Benzema continuara en la selección, aduciendo que un deportista debe ser ejemplar, y si no lo es, no tiene su sitio en el equipo de Francia, debió de decir durante una entrevista radiofónica.

¿No te parece, Rosa –le he preguntado yo, aprovechando para hacerme oír y para que volviera del lugar a donde había huido mentalmente– que los políticos gabachos, y digo gabachos porque estamos hablando de ellos, porque en España ocurre lo mismo, o incluso peor, deberían de dar el mismo ejemplo?

- y aquí ya ha aflorado la parte que más me gusta de Rosa, muy suya y, a la vez, con los pies en la tierra y soñadora al mismo tiempo, y sobre todo tremendamente irónica – pero la vida no deja de ser un eterno colegio,  una cosa es el comportamiento de los alumnos y otro, el de los profesores. Y aquí, y me refiero, por decirlo de alguna manera, en la sociedad civil, no importa que sea España, en Gabachilandia, con los hijos de la Gran Gran Bretaña, o los hijos de la Merkel, los políticos viven por un lado y los otros, nosotros, donde nos dejan.

Sin apenas poder decirle nada más, Rosa se ha despedido de mí, mientras me decía: -Voy a andar unos cuantos kilómetros para que se me vaya la mala leche-. Mientras, dejaba atrás un inequívoco aroma de colonia francesa.


A mí, aún me quedaban unos cuantos tramos de escalera para poder perdonarme el pecado del bocadillo que ya me estoy comiendo, lleno de grasa, mucha grasa. Y es que, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Y, además, a muchos nunca nos llamará nuestra selección…

*FOTO: DE LA RED

miércoles, 9 de diciembre de 2015

ANTONIO, EL YERNO DE MARNIE


Al final, ¡qué pena!, que el Antonio y la Melania ya han disuelto su matrimonio, “han tarifado”, como dirían antes algunos de los cronistas del papel cuché. Y se resuelve todo, o se destroza todo, repartiendo sus pertenencias en un cincuenta por ciento, y el malagueño pasando por caja, eso dicen los entendidos, y dejando sesenta mil euros todos los meses a la hija de “Marnie, la ladrona”.


Por cierto, es curioso lo de esta película. En el inglés, o americano, original, era simplemente “Marnie”, pero, quizás, por aquello del machismo en el que estábamos sumergidos hasta el cuello a principios de los sesenta, una mujer, no podía ser solo un nombre, debía de ser señalada la propiedad o, algo aclaratorio de ella, y le toco “ladrona”, por cleptómana. Y, quizás, visto desde un lado un tanto romántico, por robarnos el corazón de la mayoría de los espectadores de esa película, e incluso de su director, al menos eso siempre se ha dicho.

Es como si ahora Doña Soraya, Sáenz de Santamaría, aunque pudiera representar a todo un presidente para que le partan la cara, mediáticamente hablando, en lugar de a él mismo, no pudiera ser solo Soraya, y le llamaran, por ejemplo, "Soraya, la segundona", o "Soraya, la futurible". En algo hemos cambiado.

Incluso, al Señor Presidente del Gobierno, se le pudiera aconsejar que dejara de perseguir hipsters para su causa, y vender su bajada de pantalones del otro día, en aquel encuentro entre cuatro, como de dar una oportunidad a las mujeres de este país

Puestos a vestir verdades con cosas que no son, por lo menos no hubiera estado muy lejano  a la realidad.

Y… volviendo a nuestro Antonio, al Banderas, esperemos que su futuro nuevo negocio, de ropa esta vez, le vaya viento en popa, porque va a tener que vender ropa, y mucha,  para esos sesenta mil euros que necesitará todos los meses, sino quiere que los abogados de Melania, como hombres del frac, pero a la americana, aparezcan en su futuro probable, reclamándole la manutención.

Por cierto, y bien mirado, en una España que las mujeres de cierto estatus en lugar de decir “sus labores”, como antiguamente muchas de ellas, sin comerlo ni beberlo, y mucho menos estudiarlo, se definen ahora como “diseñadoras”. Y sin embargo, Antonio, el Banderas, el bueno, y el malo, de muchas películas, ha tenido los arrestos, por no decir otra cosa, de hacer un “break”, tomarse un descanso, un respiro, y lo digo en americano, porque seguro que es más caro, y le cuesta más, para bajarse al fango del estudio y del esfuerzo, para aprender aquello, que entre otras muchas cosas, también quiere hacer. Y en eso, en España, tampoco estamos acostumbrados.

Una vez más, Antonio, que desde ahora, además del “Ex de la Griffith”,  también será “El de las sesenta mil del ala”, abriendo horizontes, y sin dobles, porque ésto es la vida real.


Al final, a los hombres también se les pone sambenitos. Quizás, por aquello de que la envidia iguala a todos.

*FOTO: DE LA RED

lunes, 16 de noviembre de 2015

UN HIMNO QUE RESISTA


Tengo envidia. Confieso, soy un envidioso elevado al cubo. Y más estos días. Lo de que todos a uno canten la Marsellesa me da mucha envidia. 

Porque nosotros no somos así. Nosotros somos de cantar cada uno lo suyo intentando dejar medio mudo, o sordo, al que está al lado. Y eso dice muchas cosas. Nosotros somos de nosotros, tenemos partido propio y a los demás que les den.

En días tan tristes como los actuales, que la gente intente rehacerse de sus cenizas como el Ave Fénix teniendo un himno al que agarrarse es muy importante; una banda sonora que aúne a la mayoría, y que a los otros les informe, quizás, de que el horno no está para bollos.

Siempre se ha dicho que tal vez el fallo del himno español es que no tiene letra. Y este vecino del mundo cree que todo es, o más complejo, o nada complejo. El himno de España no tiene letra porque por la historia, en el fondo, o en la superficie, no se nos ha puesto en la peineta tener una letra que nos una. Ya las mismas notas hacen a unos  pitar y a otros aplaudir. Quizás, puede ser que todavía nos queden ecos de una época que incluso nosotros ya no hemos vivido, pero que sabemos que nos quisieron imponer, primero una melodía, y luego una letra, la de Pemán, que o eras del régimen, o estabas a régimen.

Suelen decir que el movimiento se demuestra andando, y que el pueblo sabe lo que quiere, o al menos  lo que NO quiere, y personalmente este vecino del mundo hace tiempo que eligió una canción para esos momentos en que o te animas tú, o acompañas a lo que queda del Nautilus en el fondo del mar. Y poco a poco, con el tiempo ha ido observando que a mucha gente le va sirviendo como válvula de escapa de todos los sinsabores. 

Es una especie de claraboya de la que salir triunfante cuando los problemas te absorben, e incluso este año la tomó prestada la Academia de Cine en la entrega de los Goya a modo de Himno en sus reivindicaciones. Es, claro está, el “Resistiré” del “Dúo Dinámico”, y que también forma parte, y final, de "Átame" del Señor Almodóvar, Don Pedro.

Pasó la época de las mil gestas y de un imperio en el que no se pusiera el sol. Ahora, todo lo contrario, hay que luchar para que salga el sol cada día, y darse ánimo uno mismo para seguir hacia adelante, encontrando motivos para seguir en pie.

Este vecino no siente como suya “La Marsellesa”, le gusta mucho, eso sí, aunque siempre le ha parecido muy del pueblo y para el pueblo, francés naturalmente, por su historia y porque ellos se la trabajaron.

De todas maneras, estos días que la ha oído cantar como símbolo de seguir hacia adelante, se le han puesto los pelos como escarpias. Pero, si le dan a elegir, o le preguntan qué le pide el cuerpo en esta época, él lo tiene clarísimo... 

Decir

… Resistiré, erguido frente a todo
Me volveré de hierro para endurecer la piel
Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
Soy como el junco que se dobla,
Pero siempre sigue en pie
Resistiré, para seguir viviendo
Soportaré los golpes y jamás me rendiré
Y aunque los sueños se me rompan en pedazos
Resistiré, resistiré…

puede resumir nuestro estado de ánimo y una especie de presentación de intenciones si nos tocan los pinreles más de lo debido, que no es poco para estos días en que cada uno solo mira por lo suyo.


*FOTO Y VIDEO: DE LA RED.




jueves, 12 de noviembre de 2015

AL ARGENTINO CONTUNDENTE.


Más de una vez he pensado que siento al revés de los mortales. 

Normalmente, mientras eres joven, tienes ganas de viajar, sin embargo a este vecino del mundo, ahora ya más cercano a los sesenta que a los cincuenta, le están entrando muchas ganas de pegarse una vuelta  por el extranjero, y no volver durante cinco o seis años.

Creo que si me mirara la lengua en un espejo la tendría blanca, y mi madre me diría eso que me decía de pequeño: -Es que estás empachado de comer porquerías.

Ahora las porquerías este vecino del mundo no las  come sino las ve y las sufre. Como diría un argentino contundente:-Estoy hasta el orto.

Hasta el orto de un positivismo fingido y que se acabará el día después de las elecciones. ¿Se acabó la crisis? Pues hay mucha gente muy mal informada, y que, quizás por eso, todavía se las está pasando canutas.

Hasta el orto de los que se quieren separar de España, de los que quieren amarrar a los que se quieren ir, de los que tienen que hacer algo y solo dan signos de impotencia, y para acabar de cerrar el círculo, de los que en lugar de Viva dicen Arriba.

Estoy hasta el orto de que un simple campeonato de motos, por muy brillante e importante que sea, acabe, casi, en una guerra entre dos países mediante el método de “calumnia, que algo queda”. Empezar defendiendo a tu ídolo, cosa que es normal, y que éste, despechado entre los despechados, eche gasolina al fuego con sus declaraciones, y al final veamos todo tipo de feos comportamientos, incluyendo  ciertos medios de comunicación italianos, para acabar con las sospechas de que alguien es gay. ¿Ser gay es malo? Porque al menos el que lo sea, en el fondo, busca amor, y si lo encuentra, será feliz.  Mientras, otros, en la sombra, siempre en la sombra, seguirán lamiéndose las heridas e incendiando al que se deje con el odio de sus palabras. Y el odio siempre es malo, y sordo, sobretodo sordo.

Estoy hasta el orto de los que confunden el amor con el odio, las caricias con las palizas, el dos con el uno, y solo utilizan el “yo” en lugar de “nosotros”. Estoy harto de esos que quieren que la vida, el amor, y la muerte, siempre sea a su manera. Se creen enamorados y solo son unos cobardes asesinos. Para cuándo un cambio de sus prioridades y primero se suicidan ellos.

Lo dicho, estoy hasta el mismísimo orto.

                                                       
                                 Dedicado al argentino contundente.

*FOTO: DE LA RED

jueves, 1 de octubre de 2015

LA SOMBRA DE LAS CRIADILLAS O ¿TENEMOS CASO VOLKSWAGEN?


De pequeño, este vecino del mundo era muycomo solía decir su madre,  “melindre” para comer. Tenía que saber el nombre y los dos apellidos de cada cosa nueva que veía para que entrara en su boca.

Un buen día, su madre le cocinó algo que le encantó. Era una especie de frito, pero en lugar de tener forma de croqueta , era achatado, y medio “atortillado”,  con una forma nada homologada. Estaba riquísimo, pero como tenía que preguntarle por el consiguiente nombre y los dos apellidos, al decirle que eran criadillas, y de dónde provenían en realidad, lo único que  este vecino recuerda es que se tocó sus partes, y mentalmente, al menos, se agachó de dolor. El resto de criadillas se quedaron en el plato, y seguro que todavía hoy es el día que deben de seguir allí.

El escandalazo de Volkswagen en realidad viene a ser como lo de las criadillas, solo que al saberse la realidad nos estamos agachando todos, y más de uno para no levantarse nunca más, e intentar no salir en las fotos.

No hace falta ser ningún futurólogo, pitonisa o similar para mojarse y decir que lo de Volkswagen presuntamente al final será un agujero negro que tragará a todo el que se acerque, especialmente a aquellos que quieran ponerle “palos a sus ruedas”, y ésto a parte de metafórico puede que sea más real que las criadillas que todavía deben de quedar en el plato.

Porque, en este tipo de casos, parece que el que siempre queda mal es el que hizo la pregunta. En este asunto las dos personas, al parecer, que estaban haciendo unas pruebas y que no les cuadraban las emisiones de gases que obtenían.

¿A partir de ahora qué ocurrirá? Todavía nadie lo sabe, porque se trata de una empresa que es un buque insignia de la madre de todos los países europeos, e incluso el padre.

Este vecino del mundo cree que habrá muchas idas y venidas; alguna que otra (ya ha habido una), es posible, dimisión y alguna multa-maquillaje. Los políticos de turno dirán una cosa, y luego es posible, que otra, y hasta otras veinte cosas más. E irá pasando el tiempo. Y unos con la zanahoria de puestos de trabajo que se pueden perder en diversos países, y otros con la zanahoria de que todo ésto servirá a partir de ahora para que las cosas se hagan mejor, poco a poco esta patata caliente se irá diluyendo en el tiempo. Ya se ha empezado, también, a oír algún: Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir.
En España, estas frases ya fueron “canción del verano”, y ya nos sabemos tanto la letra como la melodía, por lo que ya no nos impresionan, aunque se canten en versión alemana.

Este vecino, con los años especialmente, perdona pero cada vez se acuerda de más cosas. Y en días tormentosos de Volkswagen se acuerda de aquella guerra del pepino de Mayo del 2011 cuando Alemania tocó las campanas de que un cargamento de pepinos venía contaminado con una bacteria. Y luego se habló de que incluso todo tipo de verduras, estaban contaminadas. Al final España quedó exculpada, pero el mal ya estaba hecho.

Ahora, el pepino no, pero la patata caliente está en Alemania. Y al final, este vecino del mundo mucho se teme, y si se equivoca mucho mejor, no sabe de qué manera pero la culpa la tendremos todos, incluso los que no tenemos coche, porque el problema se agrava cuando el centro de atención se traslada de una marca, de una compañía, que es donde en teoría comenzó el problema, a todo un país. Y eso, al menos lo parece, ya ha ocurrido.

Al final ocurre lo de siempre, que con el tiempo, la sombra de las criadillas, en este caso, siempre es alargada, y vuelve.

*FOTO: DE LA RED


miércoles, 22 de julio de 2015

MAS QUE IDEAS INCONEXAS


¡Lo que son las cosas! Algunas veces te encuentras con flecos de algún pensamiento, ideas a medio hacer, que así en solitario quedan inconexas, pero hoy, por ejemplo, sin quererlo, el destino ha querido que dos ideas al juntaras tomen más cuerpo.

Esta mañana a primera hora, mientras bajaba por las escaleras de casa, por aquello de comenzar el día haciendo un poco de ejercicio, me he cruzado con Lucas, el  vecino del tercero, que siempre que me ve me cuanta algún chiste o chascarrillo. Y hoy me ha dicho con un rostro entre serio y ceremonioso: 
-Ayer estaba buscando una aclaración a la expresión “Cortina de humo” en el diccionario, y al encontrarla comprobé que traía una foto como ejemplo, era Artur Mas.- Y  sin darme tiempo a hacer ningún tipo de comentario, ha seguido subiendo escaleras con un gesto de su cuerpo que me ha recordado al andar de Groucho Marx.

De primeras, no le he dado mucha importancia al tema. Ya había deducido, que el comentario de Lucas/Groucho hacía clara alusión, por decirlo de alguna manera, al follón que están montando en Cataluña, para que se hable más de separatismo, y así dé menos tiempo, por ejemplo, a levantar todo tipo de alfombras y encontrar más presuntos casos de corrupción, como el del otrora honorable Señor Pujol.

Con esta deducción en mente, me he acordado, en una especie de flash, de algo que he soñado esta noche, pero que había olvidado, quizás porque entonces no tenía demasiada importancia.

No recuerdo qué estaba soñando, pero en un momento dado he visto al Señor Artur Más, al que unas manos empujaban hasta sacarlo, muy a su pesar, por una puerta. Al cerrarse, la espalda del Señor Mas seguía pegada, como negando todavía su situación, a la puerta que se había cerrado prácticamente en sus narices. La mitad inferior de la puerta era de madera caoba y la parte superior era de un cristal rugosamente ahumado. 

Poco a poco el Señor Mas ha ido abandonando la puerta,  y entonces, he visto que en el cristal había un letrero en el que constaba con letras negras: “ESPAÑA”. 

Al cabo de unos minutos, y cuando ya  Artur Mas estaba a un metro de la puerta, con una expresión de pánico en su rostro, se ha oído una especie de pitido de acople, y alguien haciendo pruebas de sonido con el típico “Uno, dos, tres, uno, dos, tres”, y al poco se ha reconocido la nunca olvidada voz del gran Fofó, haciendo la famosísima pregunta: ¿Cómo están ustedes? Y en ese momento, solo en ese momento, el Señor Mas ha lanzado un grito desgarrador, y ha desaparecido la imagen de mi sueño, en una especie de fundido a negro.

Creo que no hace falta decir mucho más, porque desde este blog del vecino del mundo, no se quiere adoctrinar, ni convencer a nadie, pero quizás aquí viene que ni pintado, para cerrar el círculo del pensamiento, esa especie de consejo: Ten cuidado con lo que deseas porque se puede cumplir.


*FOTO: DE LA RED
        

domingo, 24 de mayo de 2015

COMENTARIOS A EUROVISIÓN 2015, O EL TIMO DE CADA AÑO


Como hice el año pasado (http://patxipe.blogspot.com.es/2014/05/mi-festival-de-eurovision-2014.html) y que, al parecer, tanto gustó, hoy solo voy a pasar a limpio, los comentarios que he ido anotando a vuela pluma, mientras he visto las actuaciones,  y ese primer impacto, que a la postre es lo que realmente cuenta.

Los comentarios y últimas valoraciones llegarán horas después, pero desde ahora digo que yo echo de menos desde hace varios años un único escenario que se te quede en el recuerdo. Ahora siempre es igual, un espacio en negro que se convierte en cualquier cosa. Tendrá sus cosas buenas, y un gran despliegue técnico, como es de comprender, pero en este caso me quedo con lo tradicional, aunque pueda ser más aburrido. También echo de menos la música en directo. Ahora el festival es como un gran musical con música enlatada, que le resta valor. Y es una pena.

Comienza el festival.

En primer lugar, Eslovenia, “Aquí por tí”. Mientras un  chico toca un piano en un segundo plano, Maraaya  canta  con los auriculares puestos, dice que es para sentirse como durante la grabación del disco, y para concentrarse. Personalmente, me parece una falta de respeto, pero seguro que soy incomprendido.  
La atención se posa todo el rato en la bailarina que vestida de un negro brillante y con brillantes, simula tocar el violín. Llega a ser molesta la imagen del pelo de la cantante más que mecido, huracanado por el viento. Entre el viento y el violín de la bailarina que no aparece, termina la canción sin pena ni gloria.

Segundo, canta Francia: su título en castellano “No olvidéis”.
La cantante vestida de negro delante de un paisaje con toques tenebrosos, pero de gran belleza. Salvo por el vuelo de una paloma, pudiera casar con el musical “Los miserables” por los colores y un paisaje desolado; una gran voz.
Si antes nombro a “Los miserables” al poco aparecen cuatro tambores en vivo, con otras decenas de ellos, en una grabación, desfilando al más puro estílo  revolucionario, al más puro estilo del musical.  Si no olvidamos la canción es porque nos lo pide el título y la pericia de la cantante.

Tercero: Israel, presenta “Chico de oro”. Tras un comienzo clásico, unos efectos especiales hacen aparecer al resto del grupo  y la canción se convierte en una especie de rap con toques étnicos, y con mucha marcha. Puede dar que hablar.

Cuarto: Estonia,Adiós a ayer”, presenta un dúo que se juntó gracias a las redes sociales. La puesta en escena, sobria, con dos puertas que se abren, a los espectadores veteranos nos puede recordar a  “Historias para no dormir”. Más que por la canción, se mantiene el interés por la pareja protagonista, y sus miradas. Se respira una tensión sexual que no se resolverá con el resultado del concurso, porque está claro, salvo sorpresón, que no ganarán.

Quinto: Reino Unido, “Todavía enamorado de ti” es un electro-swing. Canción y puesta en escena divertida de un dúo, hombre y mujer. Suena a Cole Porter, lo cual no es poco. En cualquier momento se puede cometer un asesinato y aparece Hércules Poirot. Las bandas eléctricas que lucen tanto cantes como bailarines desvían demasiado la atención. Me ha gustado, pero sería una sorpresa que ganara.

Sexto: Armenia, Varias voces, dos hombres y tres mujeres, todos vestidos de negro. Canción clásica que recuerda, a pesar de haber gente de ambos sexos, a cualquier canción de Il Divo. No pasará nada con ella.

Séptimo: Lituania, Canción “Esta vez”, otro duo, mixto. Por las sonrisas que lucen puede ser un anuncio de Coca-Cola o de “Profident”. El fondo colorido simula una especie de abanico. Parece que en cualquier momento vamos a entrar en “Oz” o en “Los mundos de Yupi”.  Salvo por los besos que se dan los cantantes y el coro, me sigo preguntando por qué parecen tan contentos, si “esta vez” no van a ganar.

Octavo: Serbia. Al ver a la cantante, potente en todos los sentidos, he creído que estábamos ante una representación de Ópera, concretamente “El anillo de los Nibelungos”.

Noveno: Noruega. “Un monstruo como yo”. Por el vestuario del cantante pareciera que ha tenido que salir al escenario en el último momento. A eso ayuda su “look” de barba de varios días.
Ahora sale una joven pelirroja, el, al parecer,  solista se convierte en dúo, y la interpretación y la canción ganan. Un bonito y delicado dúo, aunque no es precisamente la alegría de la huerta. La parte más bonita suena como ya oído y a Celine Dion.

Décimo: Suecia. “Héroes”. Está claro que es una de las grandes favoritas, pegadiza, a mí me suena a “Sting”. Es una actuación que en próximos años podrían copiar otros países, con mezcla de dibujos animados. Para mí personalmente le falta algo, aunque como ya he dicho, puede ganar.

Decimoprimero: Chipre. “Una cosa debía haber hecho”, canción mayormente representada en blanco y negro. Me recuerda a algún video de Elvis Costello, e incluso el cantante ayuda a ello. Me he quedado esperando a que apareciera la protagonista de “Notting Hill”, pero no ha aparecido. Nada pasará.

Decimosegundo: Australia, país invitado. “Esta noche otra vez”. Una gran voz de góspel. Puesta en escena divertida. Por la etnia de los que actúan, brindo una idea, anuncio de Bennetton. En total, distendido pero intrascendente. Una gran voz desperdiciada por una canción que mucho me temo pasará inadvertida.

Decimotercero: Bélgica.  Una canción nada fácil, pero resultona, con una elegante puesta en escena en blanco y negro.

Decimocuarto: Austria, país anfitrión. “Soy tuyo”. Canta un grupo con look a lo Woodstock. Sabiendo que la canción no es muy allá, aparecen llamas del piano, intentando no pasar desapercibidos. Me temo que Austria se ha dormido en los laureles.

Decimoquinto: Grecia.     “Un último aliento” El comienzo me suena más a un fado, pero Portugal ha quedado eliminada ya, y Melina Mercuri también ya es historia, historia griega pero historia.
Una gran voz femenina que pese a una melodía ascendente se pierde sin pena ni gloria.

Decimosexto: Montenegro. “Adio” Una chica, ahora sí con violín, recibe al cantante entre azules y oscuros en el escenario. Una de las pocas canciones cantadas en el idioma del país.
Me recuerda mucho a una canción, "Tajabon", el intérprete es Ismael Lo, que forma parte de la película de Almodobar en “Todo sobre mi madre”. No será plagio, porque no copiará las notas necesarias para demanda…

Decimoséptimo: Alemania, ”Humo negro” Entre siluetas de la cantante y focos apuntándonos tengo la impresión de que en cualquier momento va a salir Roger Rabbit, pero no sale y me decepciono. Una buena voz para otra canción más que pasará desapercibida.

Decimoctavo: Polonia, ·”En el nombre del amor”. Piano blanco y colores rosas y violetas en escena. El romanticismo es otra cosa.
A mí no me gusta la canción, pero me considero romántico.

Decimonoveno: Letonia. Canción nada fácil con toques claramente étnicos. La cantante es también la compositora. Puesta en escena muy elegante en colores rojos y negro. Cantante con una gran voz que da sensación al mismo tiempo de fragilidad y fuerza. Está claro que es una de mis favoritas.

Vigésimo: Rumania, Canta un grupo masculino. Junto a ellos varias maletas. Espero que no estén de mudanzas, significaría que están de paso, y al oír la canción, la primera idea se me confirma. No espero nada de ella, ni de ellos.

Vigesimoprimero: Por fin, Edurne en el escenario. Intentaré ser imparcial.
Una gran canción,"Amanecer", una excelente voz, la única en bailar en el escenario, poco pero peligroso. Valiente puesta en escena. Magnífica actuación, y un gran final con una silueta muy sugerente. Esperemos que a los demás países les “sugiera votarnos”.
Se ha hecho todo lo posible, ya no depende de nosotros.

Vigesimosegundo: Hungría. Todavía en shock por la actuación de Edurne para cuando vuelvo de “urgencias” la representación húngara ha debido de pasar sin pena ni gloria.

Vigesimotercero: Georgia, “Guerrera”. Por un momento parece Angelina Jolie haciendo de madrastra para Disney. Canción con toques étnicos y muchos tambores. Años atrás hubiera ganado, pero ya está muy visto, digo yo.

Vigesimocuarto: Azerbaiyán, “La hora del lobo”. Lo mejor, la actuación de la pareja de bailarines emulando a sendos lobos. Balada resultona que pudiera estar en los primeros lugares. Muy cuidada ambientación a lo “Luna de Calenda”, gama de grises y mucha oscuridad. Nos hemos quedado con el cantante y su canción. Eso es muy importante.

Vigesimoquinto: Rusia, “Un millón de voces”. Por un momento he pensado que era Marilyn cantándole al presidente, pero de aquello hace muchos años. Ahora es en color. Una voz extraordinaria, pero la canción aunque con una gran producción a mí personalmente no me pone la carne de gallina, y eso siempre es importante.

Vigesimosexto: Albania, ”Ahora sí” Me temo que el título no es un vaticinio. Una canción más, en mi opinión, tristemente sin pena ni gloria. Eso sí, una gran voz, como lo han sido en la mayoría de las actuaciones.

Vigesimoséptimo y último: “Grande Amore”. Un trio internacional, Il Volo, lírico y ya muy famoso. Me los habían vendido como Il Divo, pero aunque son buenos, no son excelentes como ellos. Gran puesta en escena. Se convierten por lo buena de la canción, y esa aureola de “importantes” que tienen las voces líricas, en uno de los máximos favoritos.

Mientras esperamos a las votaciones una gran actuación al estilo de “echar la  casa por la ventana” con una gran orquesta y coro dando espectáculo con algo, que se supone, debería de ser serio y aburrido. Un gran acierto. Varios estilos de música con una gran percusión. Si este espectáculo se pusiera en gira me apunto a verlos, pero parece ser que son más de un grupo juntos, y será “solo una vez en la vida”.

El lema de este año del festival, que cumple sesenta años y se celebra en Viena es “Tendiendo puentes”, pero como siempre nos han escamoteado la actuación, yo al menos no la he visto, del ganador de Eurovisión para niños de este año. Me he acordado de los andaluces y de las uvas de este año, solo que ésto ha sido con premeditación y nocturnidad.

Imágenes de ganadores de otros años, los dos títulos de España están ya en la prehistoria, y la vuelta al pasado del grupo de imágenes, no llega a tanto.

Comienzan las votaciones. ¡Suerte para Edurne!
No voy a comentar cada una de las votaciones, pero Montenegro ya nos ha dado dos puntos, que me temo puede ser una especie, en el mejor de los casos, de predicción.

Portugal nos ha dado tres puntos. De los pocos vecinos que nos dan puntos, porque el compadreo como otros años es más que evidente entre los países de la Europa del Este especialmente.
Moldavia nos dan un punto. Espero que Edurne  no esté sola porque es para cortarse las venas. Ya está claro que no hay nada que hacer, otro año más.

Otro punto de Azerbaiyán.

En la octava votación, Serbia, ya la “cosa” está entre pocos países: Rusia, Italia y Suecia, los demás descolgados. Y a mí me da mucha pena Edurne, que aunque tiene a unos cuantos por debajo, solo lleva cinco puntos. Espero que no le afecte mucho, porque se ve venir un gran desastre.

Gracias, Francia, os dejaremos venir a veranear este año, cinco puntos lo merecen.

Seguimos con la modalidad de estos años, yo te doy el perejil, entre vecinos, a ti, y tú me das sal a mí.

Llega Alemania. Solo utilizan a España para venir a veranear y comprar todo, barato para ellos. No olemos un solo punto, solo se acuerda de nosotros la Merkel, y eso nunca es bueno.

Israel nos ha dado un punto y Rusia también, gracias.

Italia tampoco se acuerda de nosotros, ¡Hay que joderse!

Con todo esto, no voy a ir a la cama ahora, porque no voy a poder dormir. Lo mejor es dar un paseo…hasta Australia concretamente, aunque me traiga recuerdos de este festival.

Hoy como os habréis dado cuenta, ésto no lo ha escrito “el vecino del mundo”, porque me lo tomo como algo personal.

Suecia, el ganador, al final 365 puntos, y España 15. ¿Era tanta la diferencia? En mi opinión, no.

Por cierto, además de sufridores, somos los más tontos de Europa, porque continuamos sufriendo el timo del tocomocho: Votar en España cuesta 1,45 € y, por ejemplo, en Alemania solo 0,20 €

Si me repongo, mañana haremos una especie de resumen de sentimientos y recuerdos de antaño relacionados con el Festival de Eurovisión (http://patxipe.blogspot.com.es/2015/05/reflexiones-eurovision-2015-o-esa.html)

*FOTO: DE LA RED