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sábado, 11 de noviembre de 2017

HASTA LUEGO... GREGORIO


Aunque quizás se podía intuir por el devenir de los acontecimientos de esta semana, con el alba nos hemos enterado de que Chiquito de la Calzada, Don Gregorio Esteban Sánchez Fernández​, nos ha dejado hoy, como siempre ha sido él, intentando hacer el menor ruido posible.

Día muy triste, en el que nos sentimos un poco más huérfanos y cercanos a esa realidad de la que él intentaba separarse/separarnos con esa red de humor que siempre tejió.

Antes de nada, aquel que espere una especie de recordatorio de todo lo que ha hecho o ha dejado de hacer Chiquito de la Calzada, por favor que vaya directamente a Wikipedia, porque este vecino del mundo, tras dejar deliberadamente pasar unas cuantas horas desde la fatal noticia, para que sus sentimientos/pensamientos fluyeran, sólo, y no es poco, va a hablar de lo que la figura de Chiquito ha supuesto para él.

Siempre recordaré la primera vez que le vi en televisión, en el programa “Genio y figura” entonces presentado por Pepe Carroll, cuya desaparición en su momento, años después, hubiera merecido, por cierto, mucha más importancia de la que se le dio.

Lo primero que sentí al ver a Chiquito, fue un pensamiento de “Me estoy perdiendo algo. La gente se troncha con él, y aunque parece que habla castellano, aún prestandole mucha atención,  no me entero de nada. Tengo la sensación de que estoy en otra dimensión”.

Y no me equivocaba. En dos semanas, ya había entrado en esa nueva dimensión que él creaba. Lo importante en Don Gregorio no eran los chistes sino el mundo que él abría. Esa liturgia mezcla de gestos, movimientos, y palabras que aunque sonaban con nuestros fonemas, cada una de ellas creaba puertas paralelas.

Fue muchas cosas, pero ante todo y sobre todo ha sido, y será en nuestro recuerdo, una buena persona, y aunque nunca fue escritor, sin embargo ha revolucionado, sin quererlo, nuestra lengua, con frases que ya nos ha dejado en herencia, que más que decir, insinúan.

Recuerdo también que hace poco más de una semana ya fue noticia, también a su pesar, al tener que entrar los bomberos en su casa debido a una caída que le impedía salir de su piso.

Ha sido la primera vez que un Twitter prácticamente colapsado, se llenó de mensajes en una única dirección: su recuperación, y mereciendo a la vez todo tipo de buenos deseos. No hubo ningún “lobo solitario” que disparara, y que se me entienda, a matar.

Quizás, el gran secreto de Chiquito fue, que todos al sentir desde un primer momento que era una buena persona, una especie de niño grande, se dejaban atrapar, y robar su corazón, entrando de cabeza en los mundos que él creaba, incluso con sus silencios entre cambio de pose y pose, con esos pequeños pasos que nos podían trasladar en unos segundos a millones de kilómetros de carcajadas.

Ya lo avisó Paz Padilla en aquel programa que ha resultado ser el último que “dio” Chiquito a un Bertín Osborne rendido desde el primer momento a sus pies.  Chiquito de la Calzada, Don Gregorio Esteban Sánchez Fernández, está muy solo desde que falleció su esposa, Pepita, su compañera de toda la vida. Y merece un reconocimiento, un homenaje en vida. Al final, no se le ha dado, y por tanto, negado.

Un chiquito del barrio malagueño de La Trinidad, concretamente de la calle Calzada de la Trinidad, y que en toda su vida desempeñó todo tipo de trabajos para sobrevivir, al final le abandonamos nosotros a él, sin, como mínimo, esa medalla al trabajo que algunas veces parece otorgarse con más facilidad que otras…

Al final somos nosotros los fistros bajinales que le abandonamos después de los dolores, los pecadores de la pradera que yendo al ataquer le dejamos en Bonanza.

Descanse en paz un genio del humor que éste sí, ha sido primero querido, y mucho, y ahora llorado por todos.

*FOTO: DE LA RED

lunes, 28 de noviembre de 2016

CARTA DE AMOR, O ASÍ, A CHIQUITO DE LA CALZADA



Hace unos instantes este vecino del mundo se ha pegado un buen susto al comprobar en Twitter que una de las  “tendencias” (trending topic) del momento era “Chiquito de la Calzada”, y como luego he comprobado por los comentarios de la gente, la mayoría en un primer momento se ha temido lo peor… Pero luego, deshecho el entuerto, me he alegrado mucho, no solo de que Chiquito sigue vivo, sino de que le han dado algo más que un premio:  Hijo predilecto de Málaga. Y ya se sabe que en España siempre es mucho más fácil que te den una puñalada a que te den un premio en vida, añadiendo además la confirmación de ser un profeta en su tierra
.

Por primera vez también, he podido constatar ante mi sonrisa creciente, que una red social como es Twitter se ha puesto espontáneamente de acuerdo para alegrarse no sólo del premio, sino de que Chiquito de la Calzada esté entre nosotros.


Y me ha dado qué pensar. Porque estamos acostumbrados a “gastar” nuestro tiempo en poner a parir a alguien, pero nunca a ensalzarlo si verdaderamente lo queremos. Vamos, lo que normalmente ocurre también entre parejas que llevan juntos mucho tiempo; que de pronto el otro, el que se queda sólo, se arrepiente de no haberle dicho en vida, porque siempre se presupone, lo mucho que le quería, lo feliz que le ha hecho el estar junto a él, o ella….


Y también me ha dado por recordar la primera vez que conocí por televisión a Chiquito, a Don Gregorio Esteban Sánchez, como la mayoría de la gente en “Genio y Figura” presentado por Pepe Carrol (otro famoso, mago y presentador, que al fallecer, porque murió muy joven, no recibió, al entender de este vecino, el reconocimiento debido, sobre todo a la hora de improvisar replicas a los concursantes).


Por cierto es muy curioso, y significativo, el caso de que me acuerdo del momento en que conocí  a Chiquito y no el de otros famosos más. Recuerdo que ya habían pasado dos o tres programas, y al ver por primera vez a Chiquito, no entendí nada. Tenía la sensación de que en esos dos o tres programas me había perdido algo fundamental, que hacía que la gente ya al verle, todavía sin decir nada, se riese. Y en realidad, y tras la distancia que da el tiempo, estaba en lo correcto, no había encontrado todavía el código para entrar en “Chiquito de la Calzada”, y eso es lo que se denomina “cuestión de piel”, dejarse llevar por esa persona tan pequeña en tamaño, y tan grande en artista.


A este vecino del mundo siempre le ha gustado, y no se las da ni de listo ni de enterado, el llamado "humor inteligente", como puede representar Don Miguel Gila, del que, ya lo he dicho en este blog muchas veces, soy ferviente admirador, y de Tip y Coll. Por eso al conocer a Chiquito de la Calzada, me descolocó totalmente. No sabía si odiarle o quererle, sin patalear su actuación o subirle a los altares. Porque Don Gregorio es como una emisora FM de radio, hay que saber conectar con él, encontrarle en el correcto dial del humor al que pertenece. Y luego, ya no hay interferencias, porque nadie emite en esa onda.


Chiquito, no es un humorista como tal, ni  el mejor contando chistes, porque toma un chiste como se tomaba una columna en la época churrigueresca, lo dobla, redobla y lo hace suyo hasta que no lo reconoce ni la madre que parió al chiste. Pero Chiquito es un mundo con patas, si entras en él, no querrás salir. En realidad, y bien pensado, es el primer hombre multimedia de la historia: gesticula, habla, canta, y todo a la vez. Y desde el primer momento, aún cuando todavía no comprendes lo que te ocurre al verle, de una cosa estás seguro: que es una buenísima persona. Y que no engaña nunca, te da todo lo que tiene, cuando cantaba, su cante, y desde ya hace muchos años, sus historias.


Aunque se pusiera celosa La Nuri, mi sufrida, que no lo hará porque es muy inteligente, y sabe de mi debilidad hacia ti, hoy quiero aprovechar el susto que me he llevado, que nos hemos llevado muchos, para hablarte, aunque no sea muy de machos, a calzón quitado, especialmente con el frío que hace estos días, y decirte lo mucho que te quiero. Gregorio, Don Chiquito de la Calzada, personas como tú hacen el mundo mejor, y ponen por una vez, y sin que sirva de precedentes a Twitter de acuerdo.


Don Gregorio, desde su humildad, y sin pretenderlo, inventó un humor con banda sonora y diccionario propio, y creo sinceramente, que nuestras instituciones deberían de reconocerlo como usted se merece. Quizás después del susto de Twitter, alguien se ponga, o le pongan, las pilas, para cuidarle como se merece, aunque usted en su humildad natural, no lo crea así.


¡Gracias por todo!

*FOTO: DE LA RED

martes, 3 de febrero de 2015

¿DIEGO, O RODRIGO?


Me acaba de pasar una cosa muy curiosa. Se han puesto en contacto conmigo para pedirme la dirección de la “agencia”, así la han definido, encargada de hacerme la publicidad en twitter. Intentando teñir de inocencia mi voz, les he comentado que lo que realmente debe de ser importante es el blog en sí, que la publicidad es solo abrir una puerta al blog para que la gente entre.
Tras unos momentos de silencio, me han dicho que todo es cuestión de opiniones, pero que para ellos “soy muy de izquierdas”, que en lo que realmente están interesados es en las frases para publicitar el blog. Intentando dar una sensación de frescura y simpatía les he preguntado:  -¿De izquierdas, o como se dice ahora “transversal”?-
Parece que tanto la pregunta como la entonación en sí les ha hecho bajarse de lo estrictamente correcto, y me han contestado, ya con una entonación de conversación de bar, que todas las ideologías son respetables, y que aunque no conocen la mía, creen que no comulgaría con la suya. A lo que he contestado sin parpadear telefónicamente:
- Efectivamente, comulgar, comulgar, hace mucho tiempo. Y visto que los del Gobierno del P.P. parece que siguen comulgando, y no les va muy bien, ni con la presunta ayuda del altísimo, y eso que siempre se ha dicho que desde arriba se ven mejor las cosas, mejor seguiré sin cambiar mi dieta moral.
Aparentemente confundidos por la rotundidad de mis palabras, y tras unos segundos de gélido silencio me han preguntado: -¿Entonces, no quiere darnos la dirección de la agencia?- 
En ese momento he sentido una especie de “click” que ha denotado la rotura del freno de contención, y ya a tumba abierta les he dicho: -Lo triste del caso, es que están dando a entender que una persona de izquierdas, o transversal, o que posiblemente, según ustedes, de pensamientos insidiosos, no puede expresarse en apenas dos líneas y venderlas, aunque sea gratis, a modo de publicidad, o simplemente para animar a un posible lector a entrar en mi mundo, lo que en realidad es mi blog.
Tras unos segundos intentando recomponerme,  y ahora en plan moviola, ralentizando las palabras, y como haría un torero al final de su faena, gustándose así mismo, he rematado diciendo: - En realidad, ustedes no necesitan una agencia, porque en sí mismos, y solo con su voz, ya representan sus ideales y sus objetivos. Su voz es su mejor tarjeta de presentación.
Cuando parecía que la comunicación, en todos los sentidos, se había cortado para siempre, y con un tono que recordaba a la de un premiado en la lotería de Navidad, me ha dicho: -¿Le importaría que me quedara con esa última frase para mi negocio? Represento a una compañía de telefonía móvil que quiere abrirse mercado, y creo que su frase “Su voz es su mejor tarjeta de presentación” nos puede valer para nuestra campaña. Si no le importa nos volveremos a poner en contacto con usted. Ya sabe, en el trabajo no hay ideologías, hay objetivos.
Aunque han pasado varias horas, acabo de colgar el teléfono. Algunas veces, como ésta, sobran las palabras, e incluso el teléfono. Y solo me acuerdo de esa frase tan española “Donde dije digo, digo Diego”, o “Rodrigo”, como dice el bueno de Chiquito de la Calzada.

*FOTO: DE LA RED

domingo, 26 de mayo de 2013

EL PENSAMIENTO HORIZONTAL


Me acabo de levantar después de unas cuantas horas de sueño reparador y la vida parece que se ve de otra manera.
El problema de la mayoría de los españoles va a ser que dormimos poco, muy intensamente, pero muy pocas horas. Sería necesario establecer un decretazo que obligara a todos los habitantes del Reino de España a dormir un mínimo de diez horas diarias, y estoy seguro de que muchos de los problemas, sino desaparecerían sí se aliviarían.
Toda esta gente que sale por la tele poniéndose verdes los unos a los otros, de chupa de dómine se decía antiguamente, lo que necesitan es más colchón. Si antes de pasar por cualquier programa de corazón, les impusieran por contrato dormir de diez a doce horas, saldrían, en vez de haciendo declaraciones rompedoras, contando chistes. Nos íbamos a tronchar con la Patiño contando un chiste a lo Chiquito de la Calzada.
Incluso en el mundo de la política todos tienen cara de falta de sueño. 
El Señor Rajoy para llevar sus ojeras necesita a dos o tres subsecretarios de no sé qué. Y todo ésto no viene de ahora. 
El mismo Tejero, en las imágenes del intento de golpe de estado, hace ya treinta y dos años, está claro de que no había visto una cama en días, con el agravante de que los colchones de antes no era ni de Mónaco, que por eso me imagino que Alberto va siempre tranquilo y descansado, ni el de aloe vera se había inventado todavía.
Y con respecto a la política exterior, más de lo mismo. La misma Merkel, en Semana Santa, se toma unos días de vacaciones con su marido, y aunque llevaba la misma ropa, sino no la hubiéramos reconocido, su expresión no era la misma. Si os fijáis bien en las imágenes de esos días, Doña Angela lleva cara mezcla de amnesia y de sorpresa. Sabe que se le olvida algo, y que ve la vida en ese momento de otra manera, una vida más luminosa. Sin embargo, la cara de su marido es diferente, cara de preocupación. Y es normal, porque está pensando que cuando se acuerde su mujer de todos sus problemas, ya la han vuelto a liar.
En todas las películas que se rodaban en la España de los sesenta, aquellas historias de vaqueros, que más tarde las denominaron spaguetti western, tenían todas un punto en común. Siempre había un personaje que era el más despreocupado, y era el mejicano de turno que estaba dormido por todos lados, y es que en el desierto de Almería hacía mucho calor. Mientras todos se mataban por un poco de oro, ese mejicano vivía feliz a la sombra y echándose al coleto un poco de tequila. Sin olvidar que los indios siempre fumaban la pipa de la paz recostados, y es que es la mejor posición para pensar y decidir.
Ahora vamos de un lado para otro como locos, y dejamos todo el día desatendido ese colchón que nos costó una buena pasta, y si seguimos las indicaciones de cambiarlo cada diez años, no habremos dormido en él, ni seis meses seguidos. Es el timo perfecto en una sociedad que no mira en el sentido que debería hacerlo. Hay que ver todo desde un punto de vista horizontal, porque desde el vertical, lo único que se siente es vértigo.

*FOTO: DE LA RED