lunes, 30 de junio de 2014

CAUSA O EFECTO

Se dice que la vida es cruel, y lo es, sin embargo podía aún serlo más, porque nosotros, como sujetos pacientes, no nos vamos dando tanta cuenta de cómo nos hacemos, no mayores, sino viejos, porque al convivir con nosotros mismos, no nos queda otra, no somos conscientes del paulatino deterioro físico. Un buen día te das cuenta, por ejemplo oyendo la radio, que cosas que sabes tú, hechos que has vivido, tienen que ser explicados a las nuevas generaciones porque las ignoran totalmente.
Nadie recuerda ya aquel artilugio de los setenta, el denominado "comediscos", de colores chillones, más estridentes incluso que su sonido, y que te permitía, es un decir, llevar tu música a la calle. O aquellas canciones del verano de Luis Aguilé (El tío Calambres, Juanita Banana), porque en Europa ya se escuchaba a “Los Beatles”, pero como si se tratara de un comic de Asterix y Obelix, en un reducto de Europa, pequeño, pero con forma de piel de toro, no se escuchaba a los cuatro de Liverpool, sino  a Don Luis Aguilé que tenía por novia, eso decía él, a su guitarra, y que creó todo un himno para el currito de a pie, que quien más quien menos, en algún momento dado nos hemos animado a cantarlo: “Es una lata el trabajar".
Las nuevas generaciones tampoco han oído hablar de Álvaro de Laiglesia, generador de best-sellers veraniegos cuando todavía no se conocía esa palabra inglesa. La verdad es que sus libros no han resistido nada bien el paso del tiempo, pero seguro que al mismo autor, donostiarra, por cierto, eso no le hubiera preocupado, porque su arte, que lo era, partía de no tomarse nada en serio, ni a él mismo. Los mismos títulos de sus libros definen tanto su pensamiento como la época para la que fueron escritos: Un náufrago en la sopa, Todos los ombligos son redondos, y Yo soy fulana de tal.
No se puede hablar del Señor de Laiglesia sin mencionar que fue uno de los fundadores de la mejor revista satírica que ha habido en España, "La Codorníz", recordando, especialmente, que tuvo que convivir con un régimen que hacía de todo, menos reírse.
Habrá más de uno que se preguntará que si de todo lo relatado, en realidad habrá algo verdaderamente importante. Y este vecino del mundo lo tiene realmente claro en su respuesta: Todo. Porque para bien o para mal, la gente de mi generación, o de mi “degeneración”, como se quiera decir, es así por un compendio de acontecimientos, y entre ellos estaban éstos. Causa o efecto, eso es lo mismo, de toda una época, que no conviene olvidar. Para llegar a nuestros días, hemos tenido que pasar por un largo camino, en una de cuyas curvas estaba lo hoy relatado.

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sábado, 28 de junio de 2014

DIFERENTES MUNDOS

Esta mañana me he debido de despertar filósofo porque he llegado a la conclusión  de que cultivarse es una manera de crecer, por eso cada vez que vas creciendo ves el mundo desde diferente ángulo, y te va pareciendo diferente.
Por lo que se ve, ayer, tras ver “Sálvame Deluxe” mis neuronas han debido de sufrir  una especie de ataque radioactivo y, o desaparecían, o se volvían hiperactivas…Y aquí estoy, preguntándome sobre la vida, y las miles de vidas que hay, dependiendo del ángulo por el que se mire. La verdad es que ver la vida según Pau Gasol tiene que ser, cuando menos, curiosa, muy desde arriba, y como alguien se cambie la raya del pelo de sitio, ya no lo conoce.
Este vecino es un gran oyente, e incluso escuchante de la radio, y llega a establecer un vínculo muy grande con sus locutores/periodistas favoritos. Ellos incluso llegan a convertirse en una especie de Pepito Grillo de tus inquietudes, sufren y se quejan por las mismas cosas que tú, incluso tienen los mismos problemas, y no les llega el dinero prácticamente desde el final de la primera semana del mes en cuestión, como a ti.
Sin embargo, a finales de Junio ocurre un fenómeno muy curioso, descubres que ellos son estrellas de la radio, y se despiden de ti, porque se van de vacaciones hasta Septiembre/Octubre, dos o tres meses de vacaciones, por mucho que “lo vendan” como que se reciclan o invierten su tiempo en ver nuevos formatos para seguir estando en primera línea en la comunicación. Quizás por eso, unos locutores/presentadores se tratan entre sí de “maestros”. Debe de ser porque cogen las vacaciones igual de largas que ellos.
Y mientras tanto, en las ondas, como se decía antes, sigue el mismo programa pero con los segundos o terceros espadas, y plagado además de becarios. Y tú, en el fondo, te sientes colaborador a la fuerza de este sistema que solo premia bien a las estrellas y los demás sobreviven como pueden. Y cuando los más afortunados ven la vida lo más alejada posible de la realidad, otros, la mayoría, vemos primeros planos de “los poros” de nuestros problemas. Y como no tenemos vista aérea  u otro tipo de referencias, cada problema se convierte en una especie de jeroglífico insalvable.
Por otro lado, el mundo de la política está apartado de todo, y como si fuera un gag de los Hermanos Marx, antes de votar tienen que votar para saber lo que tienen que votar, y mientras, hoy, en el PSOE, están todos preocupados por el número de avales que ha conseguido su futurible candidato. A este vecino lo de enseñarse los unos a los otros sus avales le parece algo que se acerca a lo pornográfico y que se pudiera resumir en “veamos quién la tiene más grande”. Como siempre, en un mundo aparte y muy alejado de la realidad.

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viernes, 27 de junio de 2014

KODOMOROID Y LAS OVEJAS ELÉCTRICAS

Estaba ayer ojeando la prensa digital cuando en un artículo elegían a una mujer, cuya foto encabezaba el citado artículo,  y ahora este post, como protagonista del día. La mujer, de rasgos orientales, no era ni demasiado guapa, ni demasiado distinguida, era una mujer normal, pero nunca vulgar. Tenía, quizás un aire de fragilidad, que le hacía conectar fácilmente con la gente, lo que además era ideal para su nuevo trabajo, guía en un museo de Tokio.
Hasta aquí todo normal, y quizás lo único, porque en ese momento se desvelaba el gran secreto. Kodomoroid, el nombre de la nueva guía, va a ser la gran aliada de todo empresario que se precie. Aunque no se ha comprometido a ello, Kodomoroid, nunca va a faltar al trabajo, ni se va a quejar por exceso de horas, porque no es una mujer, es un robot.
Al enterarme de ello, me vino a la mente aquella película titulada “Cuando el destino nos alcance”, más por el significado de la frase que por el mismo argumento, una historia futurista en la que la humanidad se alimentaba de “Soylent Green”, en realidad el título original de la película.
Y en pocos minutos, un sinfín de dispares ideas se agruparon en mi mente. Quizás el pensamiento más triste fuera el pensar que tal vez algún futurible “cliente”  no notara la diferencia a la hora de comunicarse con ella, y solo pensara en lo diligente que había sido la citada trabajadora.
En un país, el nuestro, acostumbrados a fijarnos en los demás países para traer solo lo negativo para el currante de a pie, ya hay una amenaza nueva para ir a trabajar sin parpadear antes de que un Kodomoroid a la española nos quite el puesto de trabajo.
Se cerrará el círculo deseado por los empresarios y los políticos, cuando se inventen robots que diseñen y fabriquen nuevos robots, pero quizás ese mismo día sobren hasta los dirigentes. Aunque, lo más triste puede ser, que algún día de estos descubramos que no solo nos hemos sentido muchas veces como robots en nuestro trabajo, sino que en realidad éramos máquinas tan perfectas que ignorábamos que lo éramos, y nos alimentábamos de normas morales, religiosas, y de sueños, todo ello convenientemente incluido en nuestro software de serie.
Cuando el destino nos alcance y los androides sueñen con ovejas eléctricas,  aquellos libros de ciencia-ficción solo habrán levantado acta de nuestra perdición con muchos años de anticipación,  y nosotros no lo quisimos comprender.

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jueves, 26 de junio de 2014

DONDE NACEN LAS ESTRELLAS

Lo bueno que tienen las nuevas tecnologías, como una “tablet”, es que uno puede comenzar este texto, por ejemplo, en Tombuctú y acabarlo en Reikiavik, aunque uno normalmente no va a ninguno de esos dos sitios, pero eso es lo que nos venden en la publicidad, y por supuesto, nos cargan por ello.
Por cierto, y hablando de las nuevas tecnologías, cuándo empezaran a salirles arrugas, y que ya solo sean “tecnologías”, a secas. No les vaya a pasar como a cierto cantante de sobra conocido, que le llamaban "El niño", porque comenzó muy joven, y ahora, ya con nietos, a los que por cierto les regaña cuando le llaman "abuelo", si le llamas "niño" pudiera sonar a broma cruel, pero por otro lado es como si le degradaras al no decírselo, y le quitarás un título que con su fama se ha más que ganado.
En realidad, nos pasamos media vida pensando en “para cuando”: para cuando me vaya a vivir solo, para cuando me case,  para cuando vaya de luna de miel, para cuando tenga un hijo, para cuando me jubile, y la otra media vida buscando excusas para no reconocer que nunca las cumpliremos.
Este vecino recuerda que en una película, la protagonista comentaba que había comprado aquella casa, hace ya muchos años, porque le había encantado la cocina. Más concretamente porque le apetecía hacer el amor en diferentes partes de ella. Y unos segundos después reconocía amargamente, de que por una cosa u otra, al final nunca lo había hecho allí.
Y el principal problema somos nosotros mismos, que no lo vemos nada claro.
Este vecino de pequeño se preguntaba, deslumbrado por las estrellas de Hollywood ¿dónde estaba esa ciudad en la que nacían, estudiaban y vivían las estrellas de cine?
Años después este vecino aprendió que el secreto, si se puede decir que es un secreto, es creer, creérselo uno mismo. 
Quien no decida ir a Tombuctú, es muy probable que tampoco vea la cara oculta de la luna, y, no solo eso, sino que ni si quiera se imagine que se puede hacer el amor en una cocina.

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miércoles, 25 de junio de 2014

EL PAÍS DE DAVID COPPERFIELD, O LA TEORÍA PEPERIANA

Hasta ahora estábamos acostumbrados a que una mentira repetida muchas veces por el gobierno de turno, al final, fuera creída.
Primero estaban los brotes verdes, después fue que "la cosa" iba mucho mejor, y que ahora, aunque muchos no quieran verlo, ya estamos saliendo de la crisis.
El problema de repetir a gritos ciertas frases, es que los hechos son sordos y desmienten las repeticiones gubernamentales. Y una de ellas, además muy dolorosa para todo aquel que tenga un poco de sensibilidad, es el hambre infantil. Y, cuando hablamos de esto ahora, no tenemos que pensar en sitios tan remotos como antiguamente hacíamos mirando, por ejemplo, a Etiopía.
Ahora hay muchos niños en España que la única comida que hacen, en buenas condiciones, es en el colegio. Y por eso en muchos sitios se ha pensado en abrir los comedores en verano. Sin embargo, en varias autonomías, como en Galicia, La Rioja, Madrid y Castilla-León han anunciado que no mantendrán este servicio durante el verano, muy encontra de la recomendación de la Defensora del Pueblo, La Señora Soledad Becerril.
Como símbolo del concepto de la capacidad pensante de este país, que tiene el Partido Popular, que por cierto, lo único que tiene de “popular” es el nombre, es la justificación esgrimida para no abrir los citados comedores:  podría generar "excesiva visibilidad" del asunto y convertirse en un "estigma" para los niños.
En mi pueblo, ante semejante “razón” se respondería sin ninguna duda con “es para mear y no echar ni gota”.
Cualquier día, y según este planteamiento van a prohibir pedir limosna porque es denigrante para el pobre que lo hace.
De todas maneras, y según esta manera de pensar según el partido todavía en el gobierno, negarlo todo, pero llevado a la máxima potencia,  no estaría mal. ¿Que hay un partido político con contabilidad en B?  No hay ningún problema, se niega la mayor y…”desaparece el partido”.
¿Que se demuestra que hay miembros de algún partido político que llevan dinero a Suiza? No vamos a hacer que desaparezca Suiza, porque no se trata de crear un conflicto internacional, pero sí que desaparezca ese partido político. Está claro que incluso algún partido tendría que desaparecer más de una vez?
¿Qué algunos banqueros antes de jubilarse blindan su jubilación? Muy sencillo, desaparece el blindaje, se devuelve el dinero de la jubilación conseguido hasta ese momento, ellos a la cárcel, y no como los casos por todos conocidos, que se han librado de la cárcel por devolver el dinero. El banco no hace falta que desaparezca, porque en su momento ya desapareció.
¡Vamos! Según esta teoría “peperiana”  de no reflejar lo que ocurre en España, y hacerlo invisible, iba a convertir a nuestra piel de toro en una sucursal de David Copperfield.
Y ahora en serio, ¿alguien verdaderamente cree que a un niño que está pasando hambre hace falta que vaya en verano a comer al colegio para que se dé cuenta de las estrecheces que está pasando su familia?
Este vecino, que es de la década de los cincuenta, recuerda que por las tardes, en la escuela, le daban leche en polvo de la ayuda americana, y no fue entonces cuando se dio cuenta de que en su familia, y en la de la mayoría, las estaban pasando canutas. El silencio de la noche y los susurros de unos padres preocupados, gritan más que los altavoces del aparato publicitario de un partido político.
La mayor osadía de cualquier político es confundir la pobreza de un pueblo, con que eso signifique que además es ignorante. Es bien sabido que el hambre agudiza el ingenio, y eso, no conviene olvidarlo, nunca.

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martes, 24 de junio de 2014

ALMA DE CLOCHARD

Tanta modernidad, y ahora no le dejan ni matarse como lo hacían los viejos poetas, con poemas de  nicotina  y musas de alcohol en viejos bares escasos de luz y llenos de polvo, porque se puede comprar tabaco en cualquier sitio, pero no fumarlo.
La vida, qué era la vida sino una excusa para no estar muerto, y a él las excusas siempre le habían parecido de cobardes.
Hubo un tiempo en que no tuvo que buscar razones para vivir porque la vida le entraba a borbotones, como la luz del sol al abrir los ojos. Pero la vida puede cegar, como el viejo sol, si se mira tan de frente que te olvidas de ti mismo, y solo buscas el ahora.
Pero “los ahora” hace mucho tiempo también que le habían abandonado, y tristemente se dio cuenta de que ni siquiera podía echar su vida a perder de la manera que él decidiera, en un mundo donde hasta los pobres tienen teléfono móvil pero no dinero para gastárselo en llamadas, y en ilusiones creadas a golpe de publicidad.
Tanta modernidad, y uno no puede sentirse bohemio de viejas ideas, porque hasta lo viejo se vende en tiendas modernas bajo el nombre de “kitsch”. Todo se vende bajo la etiqueta de algo, incluso las ideas tienen que tener un carnet para poder triunfar, y que alguien se lleve un porcentaje de algo.
¿Qué te queda, cuando llegas a la conclusión de que la felicidad no existe? Porque la felicidad no existe, sino ya tendría un impuesto, y por ahora no hay impuestos, que uno sepa, por ser feliz. Y si la felicidad existiera, seguro que ya tendría un aroma con nombre francés, porque para que algo sea apreciado tiene que tener nombre extranjero.
Por eso, él siempre soñó con ser un “clochard”, pero le falta Montmartre, pobre y además incomprendido, un clochard en pleno Barrio de Salamanca, un poeta sin poemas, un pintor sin cuadros, un ludópata sin cuartos que jugarse, un suicida con inclinaciones suicidas sin ruleta rusa.
Tanta modernidad, y ahora no le dejan ni elegir su destino.

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lunes, 23 de junio de 2014

¿CARA RARA? NO, ESTOY PENSANDO.

¿No os ha pasado nunca eso de que, sin darte cuenta, debes estar poniendo una cara muy rara, porque el que está al lado tuyo no tiene más remedio que preguntarte qué estás  pensando? Y lo peor no es eso. Lo peor es cuando en un alarde de honestidad respondes: -Nada. Pero, no queda ahí la cosa, porque  la respuesta podría ser aun peor si contestas: -Pues no sé.
En cambio, los blogueros, o "bloggers" si le damos un aire internacional, eso lo tenemos más fácil. Por ejemplo, este vecino del mundo para saber lo que le preocupa, lo que piensa habitualmente, no tiene nada más que leer su post diario, y así se entera de lo que le está preocupando. Y hay algunas veces, incluso, que no le ha gustado lo que ha escrito, y puede estar varios días sin hablarse, aunque se deje mensajes en el mismo blog.
Y es que la mente del hombre es muy compleja, y cuando este vecino del mundo dice “hombre” se refiere también a la “mujer”, que tampoco se escapa .
Cuando estamos mucho tiempo sin volver a un mismo sitio, por ejemplo, a nuestro pueblo, pensamos eso de “lo mayor que está menganito”, o “lo fondón que está fulanito”. Pero nunca pensamos en cómo nos habrá visto fulanito, o menganito a nosotros.
Y es que como nosotros somos el héroe de nuestra propia película, el héroe nunca ni se despeina, ni se constipa, ni hace el ridículo.
De todo esto quizá venga el misterioso hecho de que las leyes se han hecho para cumplirlas, pero siempre, naturalmente, los demás.
Ayer estaba esperando un autobús, que por cierto, creo que lo esperé por un montón de pasajeros, porque prácticamente estuve  casi una hora, y en frente de la marquesina, ya en el asfalto, estaba bien marcado en el suelo la palabra “bus”, que además no puedes poner por excusa que no entiendes ese idioma, porque es internacional, y un coche aparcó, no paró solo, sino que hizo la maniobra de aparcar encima de la palabra escrita en el suelo, para que no se viera.
En un principio este vecino dio el beneficio de la duda, y quizás pensando eso de que “será alguna urgencia”, porque eran más de las nueve de la noche, y al lado mismo había una farmacia abierta, dio un margen prudencial. Los dos hombres, de alrededor de los cuarenta, sin embargo, solo hablaban tranquilamente entre ellos, con risotadas incluidas, que, así, a la distancia, se podían traducir como “qué inteligentes somos, y qué tontos son los demás”.
Y cuando este vecino ya vio que la única urgencia que había era la de la cara dura que ambos tenían, y que un autobús acababa de parar en paralelo para que se bajaran varios pasajeros, sin que los dos se inmutaran, se acercó a ellos, y cuando les empezó a decir lo egoístas que eran, y que el cemento era menos duro que su rostro por aparcar en la parada del autobús, la expresión de ambos fue la misma que pondría un marciano al ver un desfile del Corpus Christi, vamos, de total incomprensión. Y, así, sin inmutarse, optaron, pero con tranquilidad, mucha tranquilidad, por irse con la música a otra parte.
Nos quejamos de los desmanes que nos hacen los banqueros, empresarios o políticos de turno, en el uso de su poder, y sin embargo, hay mucha gente de esa que se queja, que en cuanto roza ligeramente un poco de ese mismo poder, aunque sea encarnado en el volante de su coche, se convierte en otra persona, y no es, desgraciadamente, como en el caso de Clark Kent que se transforma en Superman para salvar a la humanidad, sino en un auténtico peligro de dos patas, repleto de egoísmo, y que solo piensa en que se aparte el otro.
Por cierto, y de acuerdo con lo comentado al principio, voy ahora mismo a leer mi blog, para ver lo que hoy me preocupa, porque al mirarme ahora mismo en el espejo, me acabo de dar cuenta de que estoy poniendo una cara muy rara y se me está alterando la tensión.

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sábado, 21 de junio de 2014

LA SIESTA COMO TRAMPA MORTAL

Siempre se ha tenido a la siesta como nuestro tributo y aportación a la humanidad. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado porque a las siestas las carga el diablo. Una siesta mal culminada puede ser una especie de gatillazo matrimonial.
Despertarse en el sofá delante de la televisión con un “mira cariño lo que me he comprado” y no andar rápido de reflejos, o el menor atisbo de un gesto cuando menos dudoso, puede meterte en muchos problemas.
A tu mujer no le puedes "molestar" con cualquier tipo de pregunta, porque como mínimo te va a contestar que ha tenido un mal día, que no le preguntes tonterías, o que le duele la cabeza, y que le dejes tranquila, sin embargo ella a ti, sí.
Y es que ser un hombre no es nada fácil, porque en realidad toda mujer tiene en su interior una especie de cinta magnetofónica, o de video, que ya le viene de serie, en la que va grabando todo lo ocurrido durante el día. Los hombres sin embargo,  no tenemos este tipo de prestaciones. La memoria de un hombre es lo más parecido posible a la memoria de un pez, solo cuentan los cinco últimos segundos. ¡Y así nos va!
La memoria tipo, de larguísima duración, de una mujer,  está preparada en cualquier momento. Como un hombre intente defenderse de algo, la mujer siempre saca dichos, hechos, que has tenido, y en los que, digamos, por decirlo “suavemente”, no has estado nada afortunado, y cada cosa que digas para defenderte, en realidad es otro centímetro de tierra que cede debajo de tu orgullo, y dentro de unos segundos vas a estar tan enterrado en la discusión que para estar al ras del suelo te vas a tener que poner de puntillas.
Todos los momentos felices, los recuerdos/hechos bonitos que has dicho/tenido con tu pareja durante toda vuestra larga relación, no valen para nada, si no contestas bien al momento “mira cariño lo que me he comprado”. Por supuesto que no sirve para nada el decir “te sienta muy bien, cielo” simplemente, porque antes que eso es requisito indispensable, cuando menos, el haberla observado durante más de un minuto como si el mundo se hubiera parado, como si no hubiera  un más allá.
Por eso a las siestas las carga el diablo, es el lado indefenso del hombre. En el mundo animal equivaldría a mostrar la yugular y que la otra parte sea noble y no te ataque. En el ADN de todo hombre que quiera sobrevivir dialécticamente, siempre hablamos dialécticamente, a su mujer tiene que estar grabado a fuego el “sí cariño, si cielo”, porque solo ello puede salvar tu orgullo de hombre, evitarte miles de problemas, y además, y ésto es lo más importante, “decir la última palabra”, y que salgas del envite con la frente alta y dando la espalda al peligro, como los buenos toreros.

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viernes, 20 de junio de 2014

DOÑA MELANIA Y SU CORAZÓN MAQUILLADO

Este vecino tras esa pátina de ironía, tal vez forzada por las experiencias de la vida, porque de la muerte nunca se podrá hablar por experiencia propia, cree en todo y no cree en nada, pero sobre todo cree en el amor.
El amor podrá morir, de muerte súbita o de abandono, pero siempre quedará un poso que es el recuerdo, de los hijos que nacieron, de los que solo se soñaron, de momentos felices, y quizás de momentos que no lo fueron tanto. Pero esos momentos nunca podrán desaparecer, porque siempre serán los que nos han traído hasta aquí, hasta el presente, o hasta el final de nuestros días.
Una de las imágenes de esta semana, quizás no en el momento de verla, pero que se ha quedado en la retina del vecino, es esa del tatuaje de Melanie Griffith, hasta hace muy poco Doña Melania, luciendo “un corazón maquillado”. Maquillado para intentar olvidar a “Antonio”, al que hasta hace muy poco ha sido su “Bandera” del amor.
Y a este vecino le ha dado mucha pena. Y esto no es ironía.  Porque a las personas, que no pasan desapercibidas, se les coge cariño u odio. Y tras dieciocho años de colarse en nuestras casas, a la hija de Marnie La ladrona, se le cogió cariño, y mucho. Por su acento americano, por intentar hablar de un amor, que sin duda lo sentía, y mucho, en un castellano de cien palabras. Por aquello tan bonito que dijo, de que “todo lo anterior en su vida había sido preparación para Antonio”. Y todos nos los creímos, porque era verdad.
Los años no pasan sin dejar huella, y como dice esa canción de Manuel Alejandro, “se nos rompió el amor de tanto usarlo”…Y los tatuajes, es triste comprobarlo, duran más, mucho más. Aunque en nuestro recuerdo siempre quedarán esas imágenes de un amor triunfante pese a la geografía, a la lengua, y durante mucho tiempo, incluso al destino.
Por eso a este vecino le causó impacto esa foto de un tatuaje “entre tinieblas”. Nunca ha habido nada tan cinematográfico que un paisaje entre tinieblas, aquella despedida en Casablanca...
Algo tiene la niebla que primero te hace preguntar qué es lo que hay ahí, y luego te encoje el alma. Y eso mismo, quizás sin pretenderlo por parte de Melanie, causa en el que la observa. Parte de su vida ya parece que tiene que estar oculta por el recuerdo, o el no recuerdo. Y eso en el fondo infunde tristeza, porque un amor que se rompe, un fracaso de dos, al menos durante mucho tiempo infunde tristeza, y la tristeza es soledad, sobre todo para sufrirla.

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jueves, 19 de junio de 2014

ORGULLO Y SATISFACCIÓN

¿Habrá sentido orgullo y satisfacción?
Esa es la pregunta que ha venido a la mente de este vecino del mundo, al ver el gesto del ahora rey, Felipe VI, al llevarse la mano al corazón desde el balcón en el Palacio Real en agradecimiento a la gente que ha ido para ver la ceremonia.
Por fin hemos colocado en el trabajo, se ha felicitado también este vecino, a nuestro sobrino Felipe después de tantos años de espera, aunque sea por enchufe. Nos ha costado mucho, pero ha merecido la pena. Sabemos que ahora para los jóvenes es muy difícil encontrar trabajo, pero un poco más y nuestro sobrino, porque es como si le hubiéramos visto nacer, pasa de las dificultades de todo joven en encontrar su primer trabajo a los problemas de una persona mayor y en paro. Porque durante mucho tiempo este vecino estaba convencido de que a Felipe le iba a pasar lo mismo que a su pariente lejano, el Príncipe Carlos, que de aspirante puede pasar a jubilado.
¿Habrá sentido orgullo y satisfacción?
Este vecino siempre ha sido de la opinión de que a donde fueres haz lo que vieres, y si no, para eso no vayas. Y sin embargo ha habido algunos representantes políticos que primero han “amenazado” con no ir, y luego han ido, pero como los niños cuando están enfadados, se han encargado en todo momento de demostrar que no están de acuerdo. Y si los demás aplaudían, ellos no, porque eso siempre merece la atención de la gente, y algún comentario. Y otros, que han ido a la recepción previa invitación. Hasta aquí todo correcto. Lo único que ocurre es que esa invitación siempre va acompañada de alguna instrucción de cómo se debe de ir vestido, y este vecino es de la opinión de que “siempre es de buen nacido, ser agradecido”. Y ha habido alguno/alguna que se ha pasado las recomendaciones a la torera, como por ejemplo el Señor Bisbal, que a lo mejor no ha creído propio de su cuidada imagen descuidada el llevar corbata, y no le ha dado la real, con perdón, gana llevarla. Y eso, que en realidad es lo que quieren, se merece otra foto, siempre otra foto.
Por cierto, tanto en los colegios, como en este tipo de eventos se deberían de prohibir los teléfonos móviles. Y es que no es propio de un lugar serio el sacarse un “selfie”, o auto-foto, para así demostrar quién la tiene más grande. ¡Tranquilos! Este vecino se refería claro está a la pantalla del móvil. Con su comportamiento ha quedado demostrado que entre la clase política y los niños no hay mucha diferencia, y es que como niños estaban muchos políticos en su primera proclamación, y por eso su único interés era sacarse auto-fotos, ahora sí y luego también.
Es de destacar también que, aunque el ahora rey Felipe VI ha cuidado todo detalle de que no aparecieran símbolos religiosos durante su proclamación, sin embargo ha quedado patente de que Dios existe, o al menos su representante en la tierra. Y es que el Señor Rajoy estaba en todas partes, un auténtico remedo de Mr. Bean, que no quiere molestar pero chupa cámara todo el rato. En algún momento este vecino ha llegado a convencerse de que había varios Marianos y un solo Rajoy. Lo dicho, un auténtico despropósito con aroma religioso.
Como cinéfilo, que al menos así se considera, este vecino se fija en los detalles, y lo más bonito ha sido el gesto del nuevo rey dando las gracias con su mano en el corazón a los ahora súbditos, y las caricias de Doña Letizia al rostro de su marido mientras iban sentados en el coche.
¿Habrá sentido orgullo y satisfacción? Como en las películas, el primer plano de su cara lo decía todo.

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miércoles, 18 de junio de 2014

MARISA, EL MARQUÉS, Y LA TIENDA NACIONAL

Me acabo de cruzar con Marisa, la del tercero, la de derechas de toda la vida, la monárquica. Nada, que me ha dicho que no se podía quedar a hablar conmigo porque se iba a Madrid ahora mismo para ser testigo de primera mano en la proclamación de Felipe VI, Felipín como siempre le ha llamado ella, en los actos de mañana. Que tenía plaza en el RITZ y que debía de llegar para las doce, que de lo contrario perdían la habitación.
Marisa y el Marqués, su marido…¡Vaya pareja! Que por cierto, no es marqués ni nada, sino que por esas cosas de la vida, en realidad se apellida Márquez, y ya se sabe cómo somos los vecinos, que no se nos escapa una. Aunque esté sacando “chispa” del tema, en realidad ambos son muy buenas personas, eso sí, quizás él sea el sufridor de los aires de grandeza de su señora.
A este vecino que uno sea monárquico, republicano o apátrida, vaya usted a suponer, le da lo mismo. Lo que ocurre es que muchas veces pecamos de tener que revestir nuestras preferencias con un algo más a modo de justificación.
Parece que no se pudiera ser monárquico por ejemplo, y levantarse todos los días a las seis de la mañana para limpiar escaleras.
Quizás, por eso Marisa tenga que decir que tiene plaza en el Ritz, cuando en realidad irá a la Pensión Paqui, que además he oído que es muy digna. Y mientras ella intenta ver el flequillo del nuevo rey detrás de la cuarta o quinta fila durante el tramo que va a recorrer las calles de Madrid, él, el Señor Marquez, seguro que estará tranquilamente en algún bar leyendo algún periódico deportivo con la crítica del partido de la Roja contra Chile, que no nos engañemos, llaman así a la selección para no tener que decir “la española”, otra justificación.
Como me diría mi madre, tan práctica siempre ella, a nosotros no nos van a dar de comer con eso, con la proclamación del nuevo rey, sin embargo siempre puede ser una buena zanahoria, un buen reclamo, para el resto del mundo, ya que, queramos o no, será el escaparate de nuestra tienda nacional, y la excusa para más de un partido político. 
En realidad, y desde un punto de vista económico, todo se resume en comprar y en vender.Y el problema de la marca  España, como les ha dado por decir ahora, es que mientras unos se rompen los cuernos en intentar levantar el país, otros hacen todo tipo de chanchullos para provecho propio, y dejan a la citada marca temblando, y para más inri siempre son los que se les llena la boca de patria, y de orgullo nacional.
Por cierto, que no se me olvide pedirle a Marisa que me enseñe las fotos de su estancia en Madrid. Seguro que me dará largas con la excusa de que ella sigue sacando las fotos con la cámara de toda la vida, que se la regaló la Duquesa de Algo, y es que, según ella, la sangre azul siempre sale mejor con el revelado de toda la vida.

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martes, 17 de junio de 2014

UNA FAMILIA DE ACERO INOXIDABLE

A este vecino siempre le ha atraído la expresión “de buena familia”. Ser de buena familia.
Y por esas cosas de la vida, y sin saber por qué esa expresión siempre le ha recordado a esos cubiertos, que antes al menos, y forzando mucho la vista conseguías ver que ponía “de acero inoxidable”. ¡Vamos! Brillante, refulgente, pero le das el valor, en realidad, que quieras.
¿Qué es ahora ser de buena familia?
¿Una familia en la que todos están cumpliendo a rajatabla, gran expresión por cierto, la ley?
En los años sesenta, quizás, hubiera sido ser una familia sin problemas con el régimen de turno, de buena fachada con respecto a la iglesia, y aquí incluiríamos esa gran expresión de la época, y seguro que ahora muy incomprendida de, “temerosa de Dios”. Lo que te hacía sentir pequeño ante alguien que posiblemente te vigilaba. No sabías por qué pero alguien siempre te podía vigilar.
En un pueblecito pequeño, el mismo cotilleo te podía perseguir. Muchas veces lo importante no era lo que habías hecho, sino lo que hubieras podido hacer.
Ese vecino, quizás con envidia, que pensaba vaya a saber usted qué, y siempre podía haber una duda de algo.
De las buenas familias nunca se dudaba. Católicos, sobre todo de puertas para fuera. Las mujeres en su actuación tenían que ser, rectas, muy rectas. El hombre cuanto más casquivano al atardecer, y fuera de casa, quizás más hombre.
Mientras este vecino sopesa todo esto, le vienen imágenes, todas en blanco y negro. No sabe por qué, pero quizás una especie del cine español encarnado a finales de los cincuenta / principios de los sesenta, por un Francisco Rabal, siempre más negro, mucho más negro, que un Alberto Closas, siempre más recto, y con “una gran familia” por detrás. Y es que un fino, muy fino, bigote siempre te daba un aire de posibles, y de derechas, especialmente de derechas.
Ahora quizás ya no se emplea eso de “ser de una buena familia”, sobre todo porque, lo queramos o no, eso lleva implícito sobre todo “unidad”, y ahora en cuanto ya tenemos juntos a cuatro o más, siempre hay alguien con tendencia a estar cabreado. Eso sí, muchas veces de cara al exterior se puede hacer el paripé de “la ropa sucia se limpia en casa”, pero las aguas que se presume salen del núcleo familiar tienden a ser más bien sucias.
Y es que quizás, y volvemos al principio, ahora quizás no somos tanto “de acero inoxidable, y más del oro y los metales nobles, que son de fácil transformación en dinero constante y sonante. Quizás se van perdiendo los valores, porque de eso siempre se presupone mucho, y al final es como la célebre burbuja inmobiliaria, que al final pagas más, del valor que en realidad tienes. Y quizás antes se vivía de presuponer, unos valores familiares, de unidad, de religión, de conducta. Y, especialmente, hace muy pocos años se ha vivido de lo que se tenía, por decirlo de alguna manera, “en posibles contantes y sonantes”, y ahora, solo ahora, con aquello que te hace llegar a final de mes.
Quizás, y tristemente, ya no te planteas el “ser de buena familia”, porque estás suficientemente ocupado en sobrevivir sea como sea.

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lunes, 16 de junio de 2014

TAMARA FALCÓ, BENDITA SEAS

Pues a mí Tamara Falcó me cae muy bien, ¡qué le vamos a hacer!
Estaba mirando las redes, esas, las de pescar, pero las de pescar noticias, y he leído que “La Tamara Falcó” lleva agua bendita en un vaporizador en el bolso. Al comentárselo a La Nuri, mi sufrida, me ha ampliado gentilmente la noticia, y me ha dicho que aparte del agua bendita, lleva también La Bíblia, y no en verso, sino en el móvil.
Pues eso, que prefiero mil veces a la Tamara con su cara de que no sabe si va o viene, que a esos trajeados en azul, siempre en azul, que lo único que llevan en su maletín es los números de las cuentas de Suiza.
Quizás el único pecado, junto al original, que la hija de la Preysler pueda tener, a pesar de todo lo que reza por ella y por todos nosotros, es el de la sinceridad, y eso mal que nos pese no es pecado. Detrás estarán todos aquellos con o sin sotana que intentarán aprovechar su porción de fama para arrimar el ascua a su sardina, pero Tamara Falcó está claro que no es una pose, porque para eso hay que estar callado y ella, sin embargo, ayuda mucho a los del gremio de la harina, porque cada vez que habla, pues eso, que sube el precio del pan.
Hay famosos que se pasan todo el día con cara de ofendidos porque les persigue la prensa, y sin embargo no paran de hablar cuando tienen una marca importante que les respalda en los famosos “photocall”. Tamara habla siempre, con publicidad, sin ella, y sobre todo sin red. Porque ella reza el rosario y desde que lo hace se encuentra menos estresada. ¡Hay que saber unir la religión y lo práctico! 
Mi hermana, La Menchu, suele decir que los colegios en los que estuvo la Señorita Falcó, flaco favor le hicieron en no intentar quitarle esa cancioncilla de niña pija de manual que tiene al hablar, pero vaya usted a saber, a lo mejor precisamente se dedicaban a eso, a dar chapa y pintura para que se notara en cualquier sitio y a miles de kilómetros a la redonda de que ella es de pedigrí.
A mi Tamara Falcó me gusta, porque mientras otras famosas y famosos utilizan el teléfono móvil para ampararse ante la prensa, y simular que están muy ocupados hablando, ella lleva La Biblia, y no solo eso sino que seguro que la lee, por ella y por todos nosotros.

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viernes, 13 de junio de 2014

EL SEÑOR NISHIMURA Y LA NAVIDAD EN JUNIO

Ya estamos otra vez rodeados de fútbol por todas partes, aunque esta vez transcienda más que al mundo del deporte, viendo esas imágenes de disturbios por muchas capitales brasileñas.
Además, no sé si os ocurrirá a vosotros también, pero este vecino, si existe la vergüenza ajena, cree que existe también la culpa ajena, al menos eso siente también al comprobar la cantidad de millones que se han gastado en un evento que aunque dure un mes, en realidad ocurre como con la huelga de taxistas en Madrid de ayer, que es contraproducente para el mismo organizador, en este caso el gobierno que quería promocionar su país. Pues ya está promocionado el país, el gobierno, y una sociedad de grandes contrastes, con multimillonarios y favelas.
Se supone que los grandes pensadores de la FIFA y del gobierno brasileño creyeron que con el fútbol como opio del pueblo, bastaría para mantener a un pueblo callado, y más en un lugar donde cada persona ama a su selección lindando casi con el fanatismo. Y aunque las imágenes de cada evento retransmitido estén cuidadas al máximo, siempre hay momentos en que queda patente el malestar del pueblo brasileño. Una presidenta, Dilma Rousseff, que tuvo que entrar a su palco durante la ceremonia inaugural, aprovechando la confusión de los asistentes, y cuando los allí presentes, incluso gente que había pagado más de 200 dólares por su entrada, y que se supone que no anda con estrecheces, se dieron cuenta de que ya estaba allí,  la mandaron a voz en grito a que se fuera a tomar por donde amargan los pepinos. Los únicos que se pusieron en pie a pesar de la bronca, fueron los representantes de la FIFA, y es que más de cuatro mil millones de dólares en ganancias, para ellos quizás sí merezcan  unos minutos de malas sensaciones.
Mientras el pueblo brasileño pide mejoras en hospitales e infraestructuras, se ha hecho, por ejemplo, un campo de fútbol en Manaos, en la zona Norte de Brasil, que no tiene ni un equipo de tercera división, y que no sabe a qué dedicarán después del mundial un campo que todavía falta por terminar.
Todos estamos hablando del robo que sufrió Croacia ayer en el partido inaugural contra la anfitriona Brasil. El árbitro japonés Yuichi Nishimura, desde ayer y para este vecino siempre será el Señor Niseinmuta, porque sacó un penalti desde el fondo de su pito, que nadie vio y que los croatas, sin embargo, sufrieron.
Como este blog, no suele ser en realidad, un blog deportivo, sino otra cosa, ¿alguien se ha preguntado qué ocurriría con ese pueblo que se siente no solo oprimido sino totalmente incomprendido, si Brasil se fuera de su campeonato a las primeras de cambio? ¡Bueno! Pues parece que el Señor Niseinmuta sí lo hizo, y optó por dar los regalos de Navidad en pleno Junio. El problema es que se olvidó de obsequiar a Croacia, y eso linda con la mala educación.


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jueves, 12 de junio de 2014

EL "FROILÁN" DE LOS TAXISTAS

Estos días se está dando en Madrid, y en otras ciudades de Europa, una huelga de taxistas motivada por, según ellos, una competencia desleal por programas informáticos como “UBER”, que juntan a varios pasajeros para que su viaje les salga más barato.  El problema que pudiera tener el citado programa es que cobra un porcentaje, el 20 por ciento, por cada viaje, haciendo, en cierta forma, competencia desleal con un gremio que tiene que cumplir mil normas y pagar muchos impuestos. Sin embargo, para esos programas que “lo único que hacen” es poner en contacto a varios posibles pasajeros, este vecino está seguro de que no se puede, ni se debe, hacer nada, porque es un problema que solo atañe a ellos, como si varios amigos se juntaran para compartir un viaje.
En estos años que se ha hablado un día sí y el otro también de la famosa y maldita “burbuja inmobiliaria”, ¿no se debería de hablar también de la burbuja de los taxistas?
Quizás los más jóvenes no lo recuerden, pero en el comienzo de los años ochenta, también se dio la situación de cerrar empresas o despedir a trabajadores, pero, entonces, a diferencia de ahora, se cumplían estrictamente las leyes, y muchos de los afectados salían con una pequeña fortuna.
Aquí en el País Vasco se dio la situación de que muchos, en ese momento ex-empleados, montaban o arrendaban un bar, y otros muchos compraban la licencia de un taxi. En realidad era como poner, a vista del currito de a pie, una pica en Flandes, y estar más cerca del paraíso. Un nuevo estatus  y un dinero, en teoría, más fácil. Y por eso, la bola de nieve fue haciéndose más grande, y el precio a pagar por conseguir una plaza en una ciudad, cada vez se fue haciendo mayor. Este vecino recuerda que cuando se hablaba con pesetas, la diferencia entre una plaza de taxi y un piso, no distaba mucho, porque el que dejaba su plaza quería hacer su último negocio en el gremio.
Y lo mismo que pasó con los pisos, ahora pasa con los taxis, y les ha entrado el temblequeo de que, en cierta manera, su “multinacional” se resquebraja, y ya no hay que besarles los pies para que te lleven en su vehículo.
Este vecino ha presenciado, en Torrevieja concretamente, como un conductor de un taxi, repleto de oro en manos y cuello, amenazaba a un futuro cliente, que estaba en la cola y cabreado porque los taxistas preferían coger carreras más largas, con no llevarlo si no se callaba.
Como no se cansa de decir la patronal, los tiempos han cambiado, y los negocios funcionan de otra manera con las nuevas tecnologías, y todos nos tenemos que reciclar. Y a lo mejor el siguiente coche de la mayoría de los taxistas tendrá que ser un poco más pequeño, o cambiarlo a más largo plazo. Sí, este vecino ya sabe que eso servirá para que los de ese gremio digan que así se perjudicará nuestra seguridad, cuando en realidad solo les importaba, hasta ahora al menos, la suya.
Por cierto, y ya para terminar, para lo único que ha servido por ahora la huelga de los taxistas es para aumentar las altas en “Uber” un 850%. Eso quiere decir que los taxistas, en realidad, se han hecho un auténtico “Froilán” en toda regla, o lo que mi madre definiría como “salirles el tiro por la culata”.

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miércoles, 11 de junio de 2014

MAMÁ, QUIERO SER REPRESENTANTE

Como quien más y quien menos ha perdido su trabajo y tiene que buscarse la vida de otra manera, o de “reciclarse”, que parece más fino y menos cruel, aunque tal vez, en realidad, pueda sonar a programa prefijado de lavadora, este vecino ya ha echado un ojo a nuevos trabajos que pudieran ser una posible bicoca y que ayuden en cierta manera a superar el trauma del paro.
El primero sería el de ser meteorólogo en Canarias, porque incluso sin preparación habría un alto porcentaje de aciertos, y el otro, que cada vez abunda más, es el de representante de algún famosillo.
Por de pronto este vecino ya se ha comprado las gafas de sol, porque qué es un cargo de cierta importancia abierto al público y con altas probabilidades de salir en televisión sin gafas de sol, y sin hablar por el móvil para evitar alguna pregunta de los periodistas de turno.
En realidad, a un representante del “famoseo” se le podría comparar, eso sí mirándolo con sentido del humor, con un criador de caballos, en la mayoría de los casos, “purasangre”, porque muchos de ellos ya vienen de sangre de famosos, que les saca un buen rato a trotar delante de las cámaras, y si tiene suerte incluso se puede inventar posibles romances o historias entre dos de su misma “cuadra” y así cobra el doble.
Obsérvese que este vecino habla siempre de “famosos”, y no de artistas, porque desde el “mamá, quiero ser artista” de Doña Concha Velasco, que ya presuponía vocación y preparación, hemos pasado en nuestros días al “mamá quiero ser famoso”, que implica improvisación y “el todo vale”.
Desde que hay personas que no se sabe a ciencia cierta el por qué es famoso o famosa, la figura del representante ya ronda la habilidad de un Julio Verne, para exacerbar la imaginación del oyente/televidente, donde incluso se puede tener “princesas del pueblo”, sin príncipe, ni principado, ni principios.
Últimamente ya se da el caso, triste caso, de hijos/hijas de famosos que al cumplir los dieciocho años, en lugar de continuar sus estudios, quieren hacerse todos los platós de este país, que casi pueden rondar el mismo número, o más, que autonomías, para hablar de sus filias y de sus fobias. Y es que ya los hijos de los famosos no nacen con un pan debajo del brazo, sino con un representante, que les ayudará a buscar platós, o escoger oficios como el de “diseñador de lo que sea” muy socorrido entre ellas, y escritor de pelotazos oportunistas, entre aquellos famosillos que se ven bendecidos por el uso televisivo. Y es que con tanto “negro” que tiene que existir, o una de dos, o estamos en África, o eso del empleo sumergido se tiene que seguir dando.
Y mientras, este vecino ojo avizor por si encuentra algún futuro diamante  del “famoseo” para tallarlo y  ayudarle a brillar entre la caspa más casposa de este país.

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martes, 10 de junio de 2014

EL LISTO DE TURNO

En estos tiempos de crisis se habla mucho de la gente que tiene que irse allende (me encanta esta palabra) nuestras fronteras para buscarse el sustento, y con este hecho se relaciona, también, la famosa fuga de cerebros.
Sin embargo, España más que por personas inteligentes, se caracteriza por “el listo de turno”, la famosa "picaresca" desde tiempos de "Lazarillo de Tormes". Vas caminando, y sin intención, das una patada a una piedra y te aparecen unos cuantos listos.
Esta mañana, sin ir más lejos, he entrado en la “tienda de cabecera”, al lado mismo de casa, y tras coger lo que tenía que coger, esperaba a la persona que estaba siendo atendida por la cajera, y cuando ya me tocaba, ha aparecido el listo de turno, que solo hubiera tenido que esperar a que pagara dos cosas que llevaba en la mano, y ha dicho que las manzanas que estaban en el mostrador eran suyas, y que le tocaba a él. Por supuesto, que traía una especie de bolsa de plástico con dos ruedas de la misma tienda, hasta los topes.
Con aparente frialdad, y sin levantar para nada la voz, le he dicho mientras le miraba a la cajera y le guiñaba un ojo: -Tranquilo, ya he aprendido la lección. La próxima vez, según entro, ya dejaré los calzoncillos o el peluquín, eso sí, bien limpios para que nadie proteste, y así luego no pierdo tiempo, como usted, que hay que hacer caso al dicho “El tiempo es oro”, y usted debe de ser millonario en tiempo ahorrado.
El señor ha puesto cara de que la fiesta no iba con él, o que era un extraterrestre acabado de aterrizar.
Y en esto de los listos hay que mencionar también a los que utilizan a sus hijos como patente de corso para colarse en cualquier sitio.
Vas a coger el autobús, respetando fielmente la cola, y como jugando, se cuela un niño a toda la fila, ¡benditos niños!, se sienta y ocupa el sitio para sus papás y para los amigos de los papás. ¡Casualidad! “El “urbano” ya no tiene sitio para sentarse. En ese  momento entran los cuatro adultos y con cara de no darle importancia, se sientan sin mirar siquiera si hay gente mayor a la que ceder el sitio. Y, ahora viene lo mejor, el niño con cara de ser el primero de la clase, va donde su madre, porque por su puesto él se ha quedado de pie, y le dice: -Mamá, lo he hecho bien ¿verdad?
Y como uno hace mucho tiempo que tomó la determinación de que es mejor que te tomen por maleducado que por tonto, le dice al niño eso sí con una sonrisa y entonación inocente: -Lo has hecho muy bien, no se ha notado que os habéis colado.
En ese momento la mujer se pone muy, muy roja, y su marido va a sacar el macho que lleva dentro, cuando ella le espeta a que lo deje estar.
El problema que crean los listos es que irremediablemente tiene que haber un tonto, y al menos a mí no me gusta que me tomen por tal cuando no me lo merezco.

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lunes, 9 de junio de 2014

¿HAY ALGO QUE ME HE PERDIDO?

Esta mañana este vecino del mundo se ha levantado con un “clavo” tremendo, el problema es que o se ha perdido algo de la noche anterior, o tan solo puede ser cansancio, porque desgraciadamente no ha habido una noche loca.
Últimamente este vecino, de todas las maneras, se ha perdido muchas cosas, porque ahora nos ha entrado a todos unas ganas tremendas de votarlo todo. Vaya por delante que uno no es ni monárquico, ni republicano, ni nada.
A este vecino le han traído a este mundo sin pedirle permiso, solo porque dos personas en algún momento se enamoraron, o creyeron que estaban enamoradas, y después de eso, ha tenido que ir improvisando en su vida, como en uno de esos juegos de ordenador en el que te van viniendo problemas y los tienes que ir solventando, pero con el agravante de que solo tienes una vida, y que el único “bonus”, bonus track, que recibes es cuando compras algún disco, y te miran en la tienda como “rara avis”.
Dicho lo cual uno se ha perdido algo cuando todo el mundo pide ahora que haya votaciones para comprobar si queremos al futuro Felipe VI
En una monarquía, como es la que tenemos, o sufrimos, o disfrutamos, según gustos, no es lógico el votar, porque solo hay un sucesor directo, directo, y además visto lo visto los que le rodean tampoco son la “crème de la crème”, y de pronto este vecino se ha imaginado a Froilán dando patadas a las invitadas en una recepción de palacio.
También se ha perdido algo este vecino, cuando se pide “república” porque a la república nunca se ha llegado por votación, y sino que se lo pregunten a todos aquellos que perdieron el cuello en aquella “movidita” que se dio en llamar Revolución Francesa.
Como suele decir un amigo mío, lo bueno, o lo malo, que tiene la Democracia es que sólo se puede ser demócrata. Aunque ese mismo amigo siempre decía que él no se quería casar, que directamente quería ser viudo, por lo que me imagino que su opinión no valdrá mucho.
Este vecino sabe las cosas por experiencia, que es una de las mejores maneras de aprender, porque no se te va a olvidar nunca. Y, sabe a ciencia cierta, que cada vez que vota para algo, el dinero se le escapa del bolsillo. Y eso lo saben todos aquellos que tienen un piso y han tenido que acudir a más de una de esas reuniones de comunidad.
Por cierto, en realidad ¿qué ha cambiado desde que el Rey Juan Carlos I haya dicho que abdicaba para que todos nos pongamos nerviosos? 
Eso me recuerda cuando el profesor o la profesora de turno abandonaba la clase por un momento, el follón que se armaba. Todo el mundo tirando papeles.
Lo dicho, este vecino se ha debido de perder algo.

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sábado, 7 de junio de 2014

DOÑA MELANIA Y EL BOTXO, ¿IMPROBABLE?

Para qué nos vamos a andar con rodeos. Este vecino del mundo está más cabreado que una mona, y esta expresión le viene como anillo al dedo.
Se ha sabido que tanto el ayuntamiento de Bilbao como el Athletic están haciendo gestiones para intentar que los partidos de rugby que el equipo francés el Aviron Bayonnais juega en Anoeta los lleve a cabo en el nuevo San Mamés.
Todo es defendible, y mucho más para aquellos que piensan que el ombligo del mundo es Bilbao, pero nunca ha estado bien el meterse en el cortejo entre dos, y eso ha sido hasta ahora lo que ocurría entre el Aviron Bayonnais y la ciudad de San Sebastián.
Ya tenemos otro precedente sonado como fue el del Festival Publicitario "El Sol", que tras 25 ediciones pasó a celebrarse en Bilbao. Las instituciones vizcaínas movieron todo su poder de persuasión para que uno de los eventos considerados más importantes de Donostia se trasladara al cobijo de la “Amatxu”. Y, claro, si en una primera ocasión no paras al vecino, al final se intenta quedar con tu casa.
Y para colmo de males, y tras comprobar que “el vecino” una vez más te es infiel, nos hemos enterado de que aquella historia de amor, que como dirían los cursis, tantos litros de tinta hizo correr, de Doña Melania Griffith y Anthony Banderas ha llegado a su “The end”. La película de estas dos estrellas ha terminado, tras 18 años de metraje, y  de clases de inglés y español ¿Qué será de “nuestra sobrina Stella del Carmen”?
Como ya sabéis del “mal pensar”, que muchas veces acierta, de este vecino, en cualquier momento nos enteraremos de que Doña Melania “nos ha sido infiel” con el Ayuntamiento de Bilbao, y ahora resulta que en las próximas fiestas del “Botxo” en lugar de “Marijaia” tenemos a “Melania”. Y en cierta manera se tendería un extraño puente de interés entre la Semana Santa malagueña y la Aste Nagusia bilbaína, aprovechando que el Nervión pasa por Bilbao.
Y es que ya se sabe que no hay nada imposible, existen las bilbainadas.

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viernes, 6 de junio de 2014

RECORDANDO A UN AMIGO



Hoy el tiempo se ha parado en nuestros corazones. Son esos golpes que da la vida, o la muerte. Te has marchado y nos hemos quedado solos, muy solos.


Seguiremos viviendo, pero de otra manera. Ya todo será de otra manera, quizás ni mejor ni peor, pero diferente, muy diferente.


Cuando alguien se va, como tú, todo sigue, pero ahora nos podemos preguntar para qué.


Nos veíamos poco, es verdad, pero siempre sabíamos que estabas ahí, donde están los verdaderos amigos, para cualquier cosa. Ahora nos tenemos que mentir para intentar sobrellevarlo y pensar que todavía estás. Y en realidad, es verdad.


No nos vamos de este mundo mientras haya alguien que nos recuerde y le sigamos importando. Y tú sigues siendo una de esas personas de buen juicio y recto proceder que importa, y que se recuerda.


Las fotos de nuestra juventud seguirán adheridas a la piel de nuestros sentimientos por siempre, como los recuerdos de aquella época en que parecía que teníamos toda la vida por delante.


Hoy el tiempo se ha parado, para recordarte y rendirte homenaje. Porque has sido un hombre, como dijo el poeta, en el buen sentido de la palabra, bueno.


No es verdad eso de que solo se van los buenos. Nos vamos todos, pero solo los buenos importan. Y tú nos importas y mucho.


Hoy el tiempo se ha parado, y nuestras venas destilan amargura. Parece que el sol brilla menos y el tiempo, ese juez impertérrito, ahora transcurre más, mucho más, lentamente, y nosotros, somos más pequeños.


Estas líneas no deben de rezumar aroma de despedida, sino de esperanza, de que sigan  existiendo personas como tú, que aunque se vayan, no nos dejarán nunca, y que hemos tenido el privilegio no solo de conocerte sino de formar parte de tu vida, aunque fuera en la lejanía.
Siempre te recordaremos.

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miércoles, 4 de junio de 2014

EL CINE COMO ANALGÉSICO

Lo mismo que tenemos el médico de cabecera al que recurres cuando sientes que el engranaje de tu cuerpo no va todo lo bien que debería, este vecino del mundo tiene sus películas de cabecera. Por supuesto que no encontraréis ninguna película de Ingmar Bergman, ni de Werner Herzog, ni películas de culturas remotas en blanco y negro y de bajo presupuesto que se miran al ombligo. Y es que si uno se quiere cortar las venas no necesita ayuda. Deben de ser películas que como la aspirina cumplen una función analgésica, películas terapéuticas. Tampoco entraría una de las películas preferidas por este vecino, Doctor Zhivago, porque después de ese gran amor, viene la soledad, y te vuelve a doler el alma.
Para esos momentos que tienes que andar con mucho cuidado para no pisarte la moral, que no se ha ido al piso de abajo, porque afortunadamente no hay ninguna grieta en el parqué, está muy bien, por ejemplo, el cine británico con “Love actually”, “Cuatro bodas y un funeral” o “Notting Hill”, con un Hugh Grant haciendo de sí mismo, suponiendo que el Señor Grant a las primeras de cambio diga “Joder, joder”, pero son películas, eso sí, para verlas con gafas de sol, porque todo en ellas es brillante, y este vecino no se refiere a que son obras maestras, sino que la vida en ellas merece la pena vivirlas, amores en letras mayúsculas, con amigos a la altura, y no puedes parpadear porque seguro que algo te pierdes. Donde lo importante no se dice de manera trascendente y parando la acción, sino quizás se esconde detrás de un chiste.
Por supuesto que si hablamos de películas analgésicas, dos nombres del cine americano, juntos y separados, nos tienen que venir a la mente, y si fueran católicos, que ni este vecino sabe, ni le importa, entrarían bajo palio: Tom Hanks, y Meg Ryan, la novia del vecino antes de que pasara por el quirófano y sufriera ese accidente, porque no se puede definir de otra manera lo que le hicieron, que le cambió la expresión.
De Meg ya se ha hablado anteriormente en este blog (http://patxipe.blogspot.com.es/2011/08/por-siempre-meg.html), pero la combinación con el Señor Hanks, aunque quizás no compartieran prácticamente plano hasta el final de la película, “Algo para recordar”, crea un mundo de bondad, donde los amores arrebatadores son posibles, y donde chico y chica, sin remedio ni perdición, se buscan para ser felices, y de paso hacer feliz al espectador. Y quizás el séptimo arte tenga mucho de eso, de intentar salir del cine tras haber olvidado tus problemas por un buen rato.
Las películas, quizás deben ser como los trajes, hay uno para cada ocasión, y hoy tocaba sonreír con el amor en comedias ligeras.

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