jueves, 23 de enero de 2014

INDULTO PARA LAS BARBAS DEL VECINO

Llevamos unos días en el que la palabra “indulto” aparece por todas partes, debido a la cantidad de gente conocida en este país, que por uno u otro motivo está involucrada, imputada, juzgada, o incluso condenada.  
Digamos que, si antes todos los caminos llevaban a Roma, ahora todos los caminos llegan a la petición de indulto, en una especie de uso del “comodín del público”.
Hay estudiosos que consideran que el indulto está bien para aquellos momentos en que por uno u otro motivo la ley verdaderamente no imparte justicia.  Se dan casos, por ejemplo, de personas que en su momento tenían dependencia a cualquier tipo de sustancia, y que se veían abocadas a delinquir  para su consumo diario. Y años después, cuando ya les toca pasar por la cárcel, ya habían recuperado el timón de su vida, y atrás quedó incluso una rehabilitación que les sacó de las drogas. E ir a la cárcel para ellos verdaderamente supone un paso atrás.
Sin embargo, hoy en día, con tanto chorizo de dos patas, se puede llegar a utilizar el indulto como el "reseteo" de un ordenador; para poner el marcador a cero, y si te he visto no me acuerdo…
O dicho de otra manera, a este vecino siempre le ha gustado el mundo del circo, y hoy este país en un auténtico circo, con tantas pistas como autonomías.  Pero el verdadero circo, es aquel en el que el artista se juega la vida sin redes que le protejan, y hoy por hoy cuando al "artista" del circo hispano le sale mal el número que pertrechó, utiliza la petición de indulto para no ser degradado de su estatus y entrar en el fango de la prisión.
Hoy, por ejemplo, se está comentando en la mayoría de los medios de comunicación, que gran parte de los presidentes de los club de fútbol de primera división, encabezados por el presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, y Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional, han mostrado su apoyo a José María del Nido, ex-presidente del Sevilla, para que no tenga que entrar en prisión tras la condena del Supremo por siete años, dicho sea de paso por algo totalmente ajeno al mundo del fútbol, y relativo al cobro fraudulento de servicios prestados al Ayuntamiento de Marbella.
A este vecino del mundo, el corporativismo en los médicos, para defender a un colega tras una presunta metedura de pata, siempre le ha parecido una manera de dar apoyos a personas que quizás el día de mañana te puedan devolver el favor a ti.
En el caso de los equipos de fútbol, es más sangrante todavía, ya que no se ponen de acuerdo a la hora de defender las causas deportivas y mucho menos monetarias, pero sí a la hora de pedir indultos, aunque verdaderamente no medien razones deportivas, sino solo ese viejo refrán de “cuando veas las barbas de tu vecino cortar…”.

*FOTO: DE LA RED


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