lunes, 1 de julio de 2013

Y NADIE DICE NADA

Y ahora nos sale Miguel Bosé sin preguntarle nada de nada, pero eso sí en la portada de una revista, y nos aclara que no tiene dos hijos, sino cuatro. Lo que no aclara es si parará en esa cifra o cada cierto tiempo nos seguirá sorprendiendo.
Que cada uno puede hacer con su capa un sayo, es evidente. Lo único que uno pide, si es que puede pedir algo, o al menos pensar en alto, es que debería de haber una lógica en el comportamiento humano. Me explico. Si hay personas famosas, el Señor Bosé es una de ellas, y muy inteligente además, que recuerdan el derecho a la intimidad, cada dos por tres, luego que no anden enseñando retazos de su vida, a modo de anzuelo, si en el momento que quieran se van a hacer los estrechos.
Está claro, y ahora no me refiero al Señor Bosé, que hay personas famosas que utilizan el hablar sobre su vida para envolverlo en el paquete de promoción de lo último que tienen entre manos, en cuanto a trabajo se refiere.
Es más, si el común de los mortales se puede equivocar en cuanto a la educación de sus hijos, y la administración le podrá sacar tarjeta roja, lo mismo debería de pasar con los famosos. Ser una persona “importante”, artista, o lo que sea, no significa que no se pueda equivocar en la manera de educar a sus hijos, o incluso en la manera de ver la vida.
A todos nos viene a la cabeza el caso Mikel Jackson. Se ha dicho hasta la saciedad de que la mayoría de sus problemas le vinieron porque no se respetó precisamente su etapa de niño, y no pudo ser un niño normal, sino que tenía que hacer la vida de un hombre de negocios. Y nunca se ha sabido que la administración, en ese caso, americana, tomara cartas en el asunto.
Ahora, y desde hace años, hay una cantante americana, que tiene a su hija, todavía adolescente, como socia de su negocio de ropas, y su hija misma diseña, y por lo que parece hace una vida de adulto, obviando su edad.
En España tenemos también el caso de una mujer muy importante, que ahora no es española, y que tiene dos niñas de vientre de alquiler, y que muy poca gente ha podido verlas. Y por lo que parece, hacen una vida bastante separada de lo que es la sociedad “normal”. Y nadie dice nada.
Con el dinero ocurre algo curioso, mientras a unos les hace libres, a otros les amordaza.

*FOTO: DE LA RED



2 comentarios:

  1. Vamos a por el Papito cuatro ...
    Juan Manuel.

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    1. Para: Jose Manuel
      La verdad es que sí. Para que digan que el dinero no da la felicidad. A él desde luego le está ayudando muchísimo.

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