sábado, 17 de noviembre de 2012

BRAVA..., PERO NO TANTO

“Difama, que algo queda”. Ayer me vino a la mente esta frase, viendo un programa de televisión. Por cierto, siento que algunos de vosotros que tenéis la sana costumbre de no ver la televisión quizás no sepáis de qué voy a hablar hoy, pero este vecino del mundo cree que la tele es un virus al que hay que acercarse, porque como la mayoría de los virus, una vez pasado te hace más fuerte.
Como estaba relatando, ayer iba a intervenir en la cadena alegre, el hermano de una cantante mexicana, muy brava ella, que todavía está casada con un español de alta alcurnia, menciono ésto porque en este caso es importante. A última hora el hermanísimo dió la espantada por respuesta, pero como muchos ya sabrán, cuando se apalabra una entrevista, se suele hacer lo que se dice “una previa”, una especie de ensayo, y entonces se pudo ver lo que el supuesto protagonista de esa noche hubiera dicho si estaba allí.
Desde la atalaya en que este vecino intenta ver todo más lejano, pone en solfa hasta qué punto la citada cadena, ha hecho el caldo gordo a la familia de la cantante, ayudando a difundir unas declaraciones que como mínimo le tildan de vago, y al final los interesados pueden decir que de su boca no han salido.
En primer lugar, y utilizando como siempre la misma táctica para ver si algo está bien o está mal, podemos imaginarnos todo al revés, que el cantante era un español y su mujer, una mexicana que también podía ser de buena familia, a la que no se le conocía profesión alguna, que en realidad no es el caso real porque él si tiene una carrera y supuesta profesión.
Y viéndolo todo desde este prisma, hay cientos de casos en los que el famoso que se divorcia paga hasta el entierro de Manolete, y eso que aún no había nacido. Sin embargo en el asunto que tratamos, desde el principio de la separación, y sin dar la cara, se ha ido diciendo que él es un vago y un aprovechado. Pero, y de aquí viene la importancia de la familia de él, como son de alta alcurnia y muy bien considerados, no todos los periodistas “tragan” lo que se rumorea en los mentideros.
La brava cantante mexicana, como ella se autodenomina, después del tiempo de noviazgo, se presupone que debía conocer a su futuro marido, y desde el principio él se dedicó a ser una especie de ayudante, viajando los dos allí donde ella tenía que actuar, y después de que tuvieron familia, él siempre se hacía cargo del niño, por lógica también.
Ahora, es un vago, maleante, y vividor. Os imagináis decir ésto si la que se separa es una mujer, sea o no famosa. Y sin embargo, antes nos vendían la idea, ella incluida, de que él había dejado todos sus negocios por ella.
Quizás después de todo, la presunta brava en realidad es más bien una presunta tacaña, y ahora de pronto no mira a Cupido sino al dinero, por cierto él solo pide la parte proporcional a los cinco años de matrimonio, y la mitad de la casa en la que vivían, que después de haberse separado, se ha enterado de que en realidad no es de la brava sino de una empresa de su madre, gran actriz.

*ILUSTRACIÓN: DE LA RED

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