martes, 21 de diciembre de 2010

BANCO DE SENTIMIENTOS

Hoy es 21 de Diciembre, Santo Tomás, día importante para cualquier donostierra, y comienzo oficial de las Navidades. Si en Estados Unidos
el día de Acción de Gracias significa el comienzo de las Navidades, aquí el pitido inicial es Santo Tomás, y mientras que para los americanos es un día de juntarse con la familia de puertas para adentro, aquí es un día de puertas para afuera. Día de txistorra y sidra, aunque tal como ha estado climatológicamente hablando, día de txistorra y mucha agua.
Personalmente el día ha comenzado bastante raro, pues hoy en Donosti existe la costumbre de coger los primeros calendarios en las Cajas de Ahorro, y tanto en la Kutxa como en la Caja Laboral daban los ejemplares con cuenta gotas. La impresión era de que las empleadas encargadas sufrían separándose de ellos. Para mí que tenían una cantidad estipulada por cada ejemplar que no repartían.
No he conseguido ningún calendario de bolsillo. En la Caja Laboral no los han editado, porque según ellos siempre sobran, y en la Kutxa hay que pedirlos en tu sucursal. Yo me imagino que así te leerán el resumen de tu comportamiento anual como cliente, y te darán un ligero tirón de orejas y un aviso para portarte mejor en el próximo curso.
Mientras me dirigía paseando desde Amara hacia la Parte Vieja, intentando olvidar el agua que caía que más que acariciarme quería ahogarme, iba pensando que lo de la escasez de calendarios sí que es un autentico síntoma de la crisis que hace tiempo que ya se ha instalado entre nosotros.
Al llegar a la altura del Mercado de la Bretxa, un gran Olentzero, modelo Gran Hermano, te recuerda desde lo alto, que como las cajas de ahorro, te vigila todo el año, y solo tú eres el responsable de lo que recibas el día de Navidad.
La entrada a la Plaza de la  Constitución ha sido de autentica fe, pues fe tenías que tener para poder entrar y conseguir el codiciado tesoro del bocadillo de txistorra y la sidra correspondiente, y eso que  naturalmente hay que pagarlos.
Para aquellos que ya habían bebido suficiente líquido dorado, se había preparado (tercera foto) unos urinarios portátiles cuyo diseño para mí era una auténtica novedad, aunque me parecen de todo menos íntimos, por definirlos de alguna manera. Quizás por no estar acostumbrado a beber, al verlos e imaginar a cualquier persona en el momento mingitorio, unas manos con guantes blancos y el logotipo de una entidad bancaria han salido de ellos, convirtiéndolos en trampa mortal y banco, nunca mejor dicho, de semen portátil, arrancándote de tus entrañas tu esencia, que pensándolo bien, es lo que cualquier entidad bancaria en realidad hace.
La verdad es que en vez de ponerseme un cuerpo revolucionario, se me ha revolucionado el cuerpo, y he tenido que visitar el vecino Paseo Nuevo para mecer un poco mi estado interior en el bamboleo del mar, y en el ensueño de estas futuras fiestas; que con sólo rememorar los sentimientos y recuerdos que ellas te traen, sientes un efecto de  lifting interior, y una reacciòn quirúrgica que te libera de todo tipo de mal que como siempre nos acecha.
De todas las maneras el ser humano es muy inteligente, e intenta olvidar y alejarse de todo aquello que le es dañino, y para mañana ya sólo quedara el olor a txistorra y el recuerdo de una fiesta que entronca con tu esencia y tu cordón umbilical.

    No hay comentarios:

    Publicar un comentario