domingo, 10 de diciembre de 2017

LOS DERECHOS HUMANOS, EL SUBCONSCIENTE Y ...UN TRAJE EN BLANCO


Me desayuno, literal, con la noticia de que hoy es el Día Internacional de los Derechos Humanos, y con lo primero que enlazo mentalmente es que si les han otorgado un día, es que la cosa anda muy mal, casi tanto como el tiempo que se adivina tras la ventana.

La mente, la de este vecino del mundo, siempre juega con claves, que muchas veces intenta ligar con palabras, y más de una vez se pierde en el intento, pero el subconsciente, la mayoría de las veces, lo tiene más nítido que su propietario...

Por eso, las primeras imágenes que me vienen mentalmente, me llenan de intriga desasosegante, y son aquellas de un Donald Trump intentando dar la mano a su esposa durante una comparecencia pública, si mal no recuerdo durante su viaje a Israel (aunque muchas ya han sido las ocasiones), mientras ella mirando al frente, siempre al frente, se la aparta drásticamente. Y es que si las cosas andan mal, al menos lo parecen, en la intimidad, donde el respeto mutuo es indispensable, ya que a la postre es donde uno se supone se muestra tal cual es, será imposible que luego, por decirlo de una manera desenfadada, se pueda pedir peras al olmo.

Quizás esa imagen me ha venido porque el respeto en nuestros días es rara avis, y sería indispensable para “contemplar” los Derechos Humanos, junto al posicionamiento de “igual a igual” y no como ciudadanos de diferente categoría, e incluso sexo.

En cualquier asunto o materia nos ocurre que siempre nos fijamos en casos lejanos, cuando, y espero que se me entienda, tenemos al enemigo en casa. Esos refugiados, que entran en nuestras fronteras con cuentagotas, en contradicción con las cifras que en su momento se contemplaron, y esas pateras que hoy más que nunca inundan nuestras costas, y cuyos tripulantes son alojados en una cárcel sin estrenar, pero que es una metáfora viva de todo lo que ocurre.


Estos días han trascendido imágenes de mafias que trafican con esclavos en estos mismos momentos. Pero eso sí, hoy más de uno de nuestros políticos se pondrá muy serio y pomposo y dirá, como en aquel anuncio de detergentes, que su partido siempre limpia más blanco, casi tanto como el traje de Melania, por siempre Señora de Trump.

*FOTO: DE LA RED

sábado, 9 de diciembre de 2017

CUESTIÓN DE SEGUIR EN EL CANDELABRO...


Esta semana está claro que es exclusiva… 

Sí, primero la hija de Ronaldo, Don Cristiano, con madre incluida, o al revés, y luego la de la hija de Boyer y la Preysler o viceversa, con Verdasco, el todavía tenista, pero que quiere, al menos eso decía, ser actor, en un lugar exclusivo para gente exclusiva… hasta que se paga por verlos. Naturalmente todo pasado por Photoshop, incluidos hasta los posibles lunares de sus vidas.

Viendo que en la portada de ¡Hola! la cara de la niña de Cristiano Ronaldo no está pixelada, me viene la duda de que quizás los niños de papas famosos, puede que nazcan con dos caras, codificada y sin, por si pagan por verlos o no.

Ya se sabía, pero cada vez está más claro que todo es cuestión de precio, y sino que se lo pregunten a las Campo y Borrego Campos. Que en lugar de hacer, por ejemplo, el Camino de Santiago, para ganarse el cielo, prefieren, es natural, ganarse el Edén en vida y se han embarcado, aunque sea en avión, en un viaje por Miami, o lo que sea,para rellenar ese reality que tienen entre manos. 

Personalmente siempre he creído que los realities se rellenaban de vida diaria, un poco forzada eso sí, pero no de vida patrocinada precisamente para que exista el programa.

Por un momento, entre exclusiva y exclusiva, me ha invadido el pensamiento la peregrina idea de que el Señor Puigdemont, siempre muy ducho en barrer para su causa, utilizando todo tipo de triquiñuelas y golpes de timón para estar siempre en el "candelabro", como decía la otra, en el momento cumbre de la boda Verdasco-Boyer, y a la sugerencia del celebrante por si hay alguien que tenga algún impedimento a dicho enlace, aparezca el susodicho con un enorme ramo de flores amarillo chillón, y diga que si quieren, su Gobierno, aunque sea en el destierro, les subvenciona unas bonitas vacaciones al estilo independentista en Cataluña, en cualquiera, o en todas de sus bonitas playas, por dinero no va a ser, ya que siempre, además, al final siempre pagan los mismos...


Voy a tener que cambiar de pastillas para vivir la vida, la actual no me está gustando nada, aunque dentro de mí, a veces,  eso sí, me lo pase ...exclusivamente.

*FOTO: DE LA RED

viernes, 8 de diciembre de 2017

LOS 8 DE DICIEMBRE


Días como el de hoy, 8 de Diciembre, para este vecino del mundo siempre han tenido mucho de especial, evocadores, y sobre todo con un sabor inolvidablemente familiar...

En la memoria a corto plazo para este-vecino-del-mundo-niño, que naturalmente daba para lo que daba, ya lo situaba como el comienzo del mes de la Navidad, y punto muy importante en mi casa: el comienzo de la época de comer turrón, que siempre era de tres gustos, con tableta de tres líneas longitudinales: blanca, amarilla y color chocolate. No era chocolate, sino más cercano al mazapán, con mucho sabor a azúcar. Una delicia para los niños, para el Ratoncito Pérez, que se quedaba con tus dientes de leche y, con el tiempo se vería, para los dentistas.

Como se suele decir, y en este caso es realidad, los más viejos del lugar recordarán que hasta 1965, este 8 de Diciembre, se celebraba el Día de la Madre, que luego por cuestiones más comerciales se pasó a Mayo.

Como pintor aficionado, o aficionado a pintar, los colores que esa época me evocan siempre son gamas de oscuros, verdes, azules, recordando a la humedad, al frío…

En cuanto a olores, lo inunda todo ese acogedor olor a castañas. Calientes, muy calientes, al principio solo soportables por el cono de papel, siempre de periódico. Después, encerrando cada castaña entre las palmas de tus manos, mientras observas ese humo, casi mágico, escabulléndose por tu epidermis y transformando el tajante frío en un cálido placer comestible.

Por cierto, muchos años después, y lo que son las cosas, ese cono, pero ya no del mismo tipo de papel, sino más grasiento, solo lo he podido asociar a los “fish and chips” londinenses a finales de los setenta.

Siempre tengo la sensación de que en mi niñez llovía mucho más, y el frío era más penetrante. Sensaciones más contundentes. Quizás porque todo es nuevo para ti, y todo son extremos: frío, calor; alegría, tristeza.
La tibieza comienza cuando intentas negociar, quedar bien, o cuando menos, no quedar mal.

Quizás, de niño miras todo desde dentro, desde de tu yo más personal. A medida que vas creciendo, te dejas influenciar, por lo que dicen/hacen los demás. Quieres ser uno más de ese equipo de amigos…


Los momentos evocadores, como los 8 de Diciembre, con el tiempo aprendes, conviene no usarlos como medida de comparación entre el ayer y el hoy. De una manera u otra siempre perderás, sino solo como llave para recordar, y aprender que los “hoy” siempre se transforman en “ayer”, todo es cuestión de tiempo. Y de saber apreciarlo, reposarlo, porque es señal de que sigues vivo. 

*FOTO: DE LA RED

miércoles, 6 de diciembre de 2017

EL DÍA EN EL QUE EMPEZÓ TODO...


Me enteré el otro día, aunque ya debe de ser cuestión de meses, que en un pueblecito español, el Ayuntamiento ha dictado que como andan mal de agua, los propietarios de perros no solo deben de hacerse cargo de los excrementos, sino llevar una rascadora y una botella de agua para eliminar  los orines. 

Soy propietario de perro, por cierto, hace mucho tiempo que no hablo de "Afgano", y siempre nos hemos hecho cargo de las cacas y de todo lo que hiciera falta. Además, y no me voy a quejar, tengo la suerte de que mi chucho y medio, por lo inteligente, es prácticamente quien me saca de paseo...

Lo único que digo es que si hay que ser consecuente, lo tendremos que ser todos.

Para hacer un poco de historia, y no es broma, este vecino del mundo está convencido de que todo comenzó en el momento en que a alguien se le ocurrió cobrar por algo que siempre había sido gratuito: el perejil.

Al principio, lo preparaban como si fuera un tiesto, de plástico blanco, sí, pero tenía su trabajo, que en el fondo es lo que tú creías que pagabas. 

Naturalmente al poco tiempo, te daban (por supuesto, siempre pagando) un poco de perejil, y además con cara de “dónde-está-el-próximo-cliente”.

Todos recordaremos también, el día en que a los grandes almacenes les dio por convertirse en “verdes” y proteger los fondos marinos, y … empezaron a cobrar por las bolsas de plástico. Pequeño gran detalle: Si tan preocupados estaban debían de haber prohibido su venta. Eso sí, en el País Vasco, esos grandes almacenes, tan preocupados por el medio ambiente, no les importa desperdiciar un montón de papel, y junto con cada pedazo de papel con la factura, tranquilamente te dan otros tres o cuatro, como mínimo, con ofertas de productos que normalmente tú no gastas. Y este vecino, en esos momentos, siempre se acuerda del Amazonas...

Cada vez ganamos menos,  y con eso además tenemos que ayudar, lo hacemos lo mejor que podemos, a los más perjudicados por esta crisis que, seamos serios, ya no se va a ir nunca, porque está creada artificialmente. Y cooperamos con alimentos, por ejemplo, porque a las autoridades no les llega para esos menesteres.

Ahora, hay que colaborar con la limpieza de un pueblo, dentro de poco se sumarán todos. Y si eso supone un m2 de limpieza y el agua correspondiente que ya a perpetuidad, como son todas estas cosas, nos tocará apoquinar, y si son, además, cincuenta propietarios en cada calle, ya son cincuenta metros que no hay que limpiar por parte del Consistorio.

¡Ya sé lo que estáis pensando!... ¿Cómo sabrá el ayuntamiento qué metros ha limpiado la ciudadanía? Pues muy fácil. Creará un puesto de trabajo por cada calle, y si no al tiempo, para apuntar todo eso. Puesto, que no saldrá a concurso público, sino que se otorgará de manera “digital” al hijo de un amigo de alguien que alguien del ayuntamiento conoce, que por casualidad, siempre por casualidad, será simpatizante del partido en el poder.

Estoy esperando a que en las zonas de España en que hay campos de golf a tutiplén pidan a los usuarios que, antes y después de cada partido, vayan con un pequeño depósito de agua en la espalda, naturalmente cogido de su domicilio u hotel, para que ellos se hagan también cargo de la cuenta, y dejen el campo en condiciones. Y como ésto todo. 

Sino, recordar también, esos almacenes que vienen del Norte de Europa, y que te hacen caminar por todo su almacén para alcanzar la salida, mientras tú mismo te encargas  de recopilar los  montoncitos que una vez armados, por ti, o por la misma empresa, naturalmente pagando por ello, será un armario con lo estrictamente necesario, sin florituras. O esas otras tiendas que tienen por nombre, se supone, cuatro iniciales, de las que nadie sabe su significado, y que si compras material, especialmente electrónico, audiovisual, informático con su marca, te sale a muy buen precio. Pero eso sí, ya te puedes comprar incluso una impresora de más de trescientos euros, lo sé por experiencia propia, así de tonto me defino, que ellos siempre te cobrarán por el plástico y el papel gastado. Sino, y dicho por sus empleados, “debería de haber traído usted una bolsa muy grande”.

Hace años ese gran entendedor del mundo del espectáculo, Don Narciso Ibañez Serrador, decía que el espectador siempre tiene un punto de sufridor y masoquista, y si recordamos, él lo aprovechaba en su “Un, dos, tres... responda otra vez” para hacer mil barrabasadas tanto al público asistente como a los concursantes. A este vecino del mundo no le queda ninguna duda de que el españolito de a pie funciona de la misma manera.

En mi pueblo, siempre se ha dicho, y me imagino que en el suyo también, “O jugamos todos, o se rompe la baraja”. Pues eso. Que yo personalmente estoy poseído por la "HARTURA",como se dice en el Sur, que son muy buenos con las descripciones

*FOTO: DE LA RED.


lunes, 4 de diciembre de 2017

EL ASCUA Y SU CONTORNO



La mayoría de las veces no ocurren las cosas como las tienes planeadas, quizás por eso nos pasamos la mitad de la vida improvisando, intentando arrimar el ascua a nuestra sardina o a lo que queda de ella. Y las Navidades precisamente son, la mayoría de las veces, una muestra muy elocuente, un buen ejemplo, de lo que veías en ellas en tu infancia, y lo que ahora significan para ti. Lo que vendría ser el equivalente a tu sueldo pasado por Hacienda, que se queda en nada.

Quizás la vida es una tragicomedia y depende siempre hacia dónde pones el foco y enfatizas. Estos días también, son un ejemplo. Nieves en el País Vasco al menos, y conviene no agobiarse, no ver la parte negativa, sino el manto de belleza con el que muchos paisajes se han despertado.

Pronto comenzarán los informativos con esas noticias que ya están preparadas y que hacen que la mitad, sino más del “Telediario”, ya esté pre-programado. Las mejores marcas en deportes, los peores accidentes, los famosos que este año nos han dejado...

Sinceramente, este vecino del mundo con el empacho de todo que ya lleva dentro, y especialmente político, y que se imagina que es como el del común de los mortales, en este año terrible, quizás solo necesite una sonrisa cómplice de sus personas amadas, y una lenta caricia de comprensión.

Ya el ascua y las sardinas intentaremos arrimar en otro momento. Ahora son tiempos de estar con los tuyos, y especialmente sentir que lo son.
Deben de primar las personas, y no la acumulación de cosas.

Siempre me han encantado esas fotos invernales, llenas de niebla, en las que más que ver el paisaje, se intuye, hace falta incluso un acto de fe, pero sabes que está ahí. Lo mismo ocurre con los tuyos, con tu familia, con tus amigos. En las nieblas de los problemas, en el frío de la soledad, en cualquier momento aparecerán, y si no tú mismo debes de encargarte de llamar a su puerta.


Hay llamadas que en sí mismas son un acto de amor. Hagámoslo.

*FOTO: DE LA RED

jueves, 30 de noviembre de 2017

OLVIDANDO NOVIEMBRE...


Quizás lo bueno que tiene este Noviembre del 2017 es que se nos va a ir dejándonos fríos (por lo que está nevando ya en muchas zonas de España) entre más de lo mismo.

No sé si a vosotros también, pero este vecino del mundo, hoy más que nunca, tiene necesidad más que ganas, de unas navidades, blanquísimas. Quizás para olvidar esa lucha de colores en que se ha convertido el año: "mis colores son mejores que los tuyos".

Una buena sobredosis de villancicos nos vendrá bien, aunque mucho me temo que al final habrá que cantarlos en inglés, no sea que como los que son en castellano, ya se cantaban durante el mandato del dictador, seguro que muchos dirán que lo mismo que Serrat tienen pestazo a facha.

Aunque pensándolo bien, y por lo mismo, este año muchos irán de compras, conectados a internet, para buscar dónde se fabrica cada producto, no sea que le den dinero al enemigo.

Y es que así, buscándole cinco pies al gato, y desconfiando incluso de nuestro ángel de la guarda, no se debería de vivir, pero de hecho nos hemos pasado todo el año, y, como se decía antes,"lo que te rondaré morena".


Quizás, este vecino del mundo termine el año alejado de discusiones políticas y de familiares con nexo político, todo por no nombrar a los cuñados y cuñadas, y me haga fuerte en una habitación blindada con víveres netamente navideños fabricados donde sean, y de películas que tratan sobre el "Christmas time", por venir de los U.S.A., pero seguro que a eso también alguien lo describa como comportamiento de un auténtico lobo solitario, aunque ese lobo esté lleno de muchas y buenas promesas para el año próximo, si es que llega a sobrevivir...

Y es que estamos, hoy más que nunca, repletos de clichés cuando menos beligerantes. Por favor, un poco de paz desde ya, y más teniendo en la próxima esquina a la Navidad.

*ILUSTRACIÓN: DE LA RED

domingo, 26 de noviembre de 2017

BORIS, LO MÁXIMO AL CUADRADO


Nunca he añorado ser otra persona, quizás porque bastante ocupado estoy en intentar ser yo mismo. Ya se sabe sin embargo, que la programación de películas en nuestros canales televisivos está fatal, y en algo hay que darle al magín. Por eso uno de estos días me he preguntado quién me gustaría ser  si tuviera que ser otra persona, y ya de paso, que sea conocida.

La verdad es que no he dudado en ningún momento. Y desde el primer instante, siempre he deseado ser Boris Izaguirre. No, no por su elección sexual, ni por sus poses siempre tan grandilocuentes y la mayoría de las veces buscadas, sino y quizás como resultado de lo anterior, por su sentido de la ironía.

Este vecino precisamente promociona su blog, A TROCHE Y MOCHE, haciendo hincapié en que es irónico, pero Boris juega en otra liga. Él es como si Obelix, y claro está que no lo digo por su figura sino por su bondad, hubiera caído en una marmita repleta de esencia de ironía, además purificada. 

No pretende ser irónico, sino que es la ironía pura con acento venezolano que termina de definir además a su personaje. Y siempre es una delicia ver la vida, desde su columna, cada sábado en El País, y desde sus sabias entendederas.

Nadie debería de sentirse herido por sus comentarios, porque desde un primer momento, y como un animalito herido, Boris siempre ha ofrecido su yugular. Y a partir de lo que pudiera ser su debilidad, él se ha hecho, sino más fuerte, sí más sabio.

La vida de Boris Izaguirre de ser convertida en película, debería de tener un presupuesto, sin duda, de peliculón estadounidense. Paisajes con diferentes contrastes pero todos grandiosos; y fiestas, muchas fiestas, de esas que se pudieran denominar como suntuosas, pero dando preponderancia al conocimiento de personas y no de juergas. Una película, sin duda, llena de interesantes personajes encarnados por actores de talla mundial que aunque en escasas secuencias, desgranaran su sabia esencia actoral.

Hasta que conocí por televisión al Señor Izaguirre, primero como un show en sí mismo, y poco a poco adivinando a la persona que se encuentra, en su caso más al lado, que tras el personaje, el adjetivo “divino” siempre lo había relacionado con un Dalí que en cualquier entrevista, y eran innumerables, siempre se definió como tal. Sin embargo, y desde que Boris está en nuestro mundo, “divino” es el adjetivo que más le cuadra y que él utiliza constantemente como plenitud de lo máximo al cuadrado.

Por eso ya para terminar, y dirigiéndome directamente a él, quiero decir, quiero decirte, que contigo dentro, el mundo, sin duda, es mucho mejor y natural.

Boris, te quiero. Eres, y en tu caso además estarás siempre, divino.

*FOTO: DE LA RED

sábado, 25 de noviembre de 2017

UN PECADO LLAMADO ... VIERNES NEGRO


Sinceramente, este vecino del mundo ya está, pero desde hace varios años además, hasta el gorro de ese invento que algunos venden, y nunca mejor dicho, como esencial para la humanidad, incluso al mismo nivel que la rueda, y que se conoce como BLACK FRIDAY

Este año, sin embargo, ha conseguido romper límites, llegando hasta al mercado de la esquina, en forma de rebaja en los puerros. Este vecino es en lo único que ha colaborado en esta jornada. Le ha parecido tan fuerte  que la rebaja en el precio de los puerros se disfrace de BLACK FRIDAY que, en una especie de comunión de conceptos, ha querido unir (influencias del Master Chef de marras)  el verde y blanco de los puerros, con el negro, encarnado por unos chipirones en su tinta, y se ha marcado un plato que para sí lo hubiera querido ese eterno comedor llamado Don Michelín.

No, si no me parece mal que se venda todo, o de todo, mucho más barato, tampoco se trata de hacer el tonto, y no aprovechar el momento. El tema es que no queremos ver lo evidente. Que todo ésto se ha ido inventando porque hay una gran realidad: Que se han ido limando tanto los sueldos que ya no se llega a todo, y los que nos sangran, los grandes estamentos y los empresarios, quieren seguir sangrandonos, a pesar de que nos paguen cada vez menos, y durante varios días hacen una excepción en sus reglas y bajan los precios, pero como en los cines, con sus diferentes fiestas para el espectador; lo más importante es que NUNCA BAJAN LOS PRECIOS PARA SIEMPRE.

En realidad, el BLACK FRIDAY, y sus variantes como el CYBER MONDAY  o similares, son formas de redimir a un mercado que es cada vez más caro y difícil de llegar con sueldos cada vez más famélicos. Esos días, sin embargo, se abren esas fronteras con el fin de "chupar" lo poco que le queda al más humilde de los mortales. 

En realidad, "la cosa", esa famosa cosa, tiene que estar muy mal, cuando se disfrace como se disfrace, ya los precios navideños, siempre tan caros, ya no son intocables, y a  la bajada de pantalones por parte empresarial se la disfrace de Viernes Negro. Ya lo dice nuestro refranero, "En el pecado lleva su penitencia".

*FOTO: DE LA RED



martes, 21 de noviembre de 2017

¿Y SI FUERAS INMORTAL?


Buscando un tema para el blog, una pregunta ha llenado mi mente: ¿Y si fueras inmortal?

La cuestión ha debido de actuar como un virus, e inmediatamente la autodefensa me ha hecho sentirme con una gran sensación de hartazgo.

Si este año, especialmente de barretina  y pan tumaca, ha sido como para evitar en el entorno tener todo tipo de objeto cortante, lo de la inmortalidad, o el “para siempre” no sería un don sino una condena.

Nunca he creído en la felicidad absoluta, porque ser absolutamente feliz, o absolutamente triste, tiene que cansar. Solamente tener el rictus sonriente, o triste, durante varios días, y sus respectivas noches tiene que ser como soportar una especie de máscara agotadora.

Todo lo que suene a “para siempre” tiene mucho de condena, aunque te digan que vas a ser feliz. Da una sensación de orden, y quiero ser feliz, este vecino del mundo  quiere ser feliz cuando quiera o cuando pueda, porque la felicidad, no lo olvidemos, tiene que ser la cara A de la B que es la tristeza, la una sin la otra pierden su sentido.

Además, en lo de ser “inmortal” puede haber dos modalidades:

La primera, que todos sean inmortales, y en esta opción para decirlo al menos de una manera graciosa, no me veo con l@s cuñad@s  congeniando toda la eternidad. Ni soportando, por decirlo también suavemente, a algunas figuras de nuestro panorama patrio en diferentes glaciaciones… Por cierto, a este respecto ya hay figuras de nuestro cortijo nacional, y no voy a decir más, que tienen un mucho de inmortales...

La segunda, que sólo seas tú el inmortal, y los descendientes de tus hijos que algún día se pregunten: ¿Y éste que hace aquí?

Todos tenemos nuestra época, nuestro ámbito, nuestra gente, trascender en carne y hueso no tendría sentido. Aparte de que si cuando ya has vivido varias décadas,  los déjà vu suelen ser frecuentes, la inmortalidad sería un continuo déjà vu, con el dolor que pueda dar el recordar, o el olvidar, para siempre.

Como resumen diría, parodiando el título de aquella obra de Adolfo Marsillach, que siempre es mejor decir “Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?” que tener que decir ese terrible “Por favor, que paren ésto que me mareo”.

*FOTO: DE LA RED


domingo, 19 de noviembre de 2017

ESA FILOSOFÍA EN ZAPATILLAS...


Tu día siempre puede mejorar en cualquier momento si intentas abrir un “abrefácil” y además... lo consigues a la primera, y es que lo mismo que un preservativo está diseñado, los que lo están, para romperse durante …la faena, amén de recordarte, por su tamaño, que la tienes pequeña, la gracia de un abrefácil es que al final tengas que romper el paquetito de plástico de manera desesperada y le saques los colores al Altísimo por lo que acaba saliendo de tu boquita.

Por cierto, esta noche, de un día sin abrefácil y por lo tanto triste, al despertarme frente al televisor tras el primer sueño, a eso de las dos/tres de la mañana, he llegado a la conclusión de que el éxito de la mayoría de las cadenas, esa “tienda en casa” olvidada a la hora de hablar de tu vida, pero en el fondo siempre presente, reside en que a esas horas  en la que es programada, actúa como ese ente que nos acompaña a prueba de bomba y de olvido. 

Tu felicidad, y por supuesto la de este vecino, siempre será inversamente proporcional a la cantidad de tiempo que ves ese programa, y la culpa, por supuesto, no es del contenido, de los productos de la mencionada tienda, sino de que el programa en sí actúa como un virtual paño de lágrimas de la soledad más absoluta.

Aprovechando ahora que nos hemos puesto profundos aunque sea en cosas nimias, hay que dar un toque al Ministerio, que imagino será, de educación y derivados, que cada vez está dando menos importancia a la “Filosofía”.

Habría que darles un pescozón, incluso con repiqueteo; aunque en el fondo es comprensible, ya que a la mayoría de los gobiernos, sean de izquierdas, derechas, del centro y adentro, no les interesa que “su” pueblo piense, que practique esa filosofía en zapatillas, por ejemplo delante de un buen café, que puede ser extremadamente peligrosa para el PODER, así en mayúsculas. Ya “piensan” ellos en nuestro lugar. 

Nosotros, con nuestros votos, sólo tenemos que decir “Amén”, especialmente en un pueblo como el nuestro que viene de una educación “católica, apostólica y romana”. 

El que aprendamos a pensar, fin primario de toda filosofía que se precie, y especialmente además a decidir con criterio, nunca ha entrado en sus planes, esos que la mayoría de las veces acaban en Suiza, o en una cuenta caribeña, que al final nunca han usado, eso dicen.

*FOTO: DE LA RED