jueves, 25 de mayo de 2017

PUESTO A DEFINIRME...


Puesto a definirme siempre he sido más bebedor de causas perdidas que domador de lobos solitarios, talador de sombras perpetuas a  buscador de porqués de tertulia.

Al describirme, siempre he preferido tatuarme un recuerdo en el alma, a curtirme un lema en la piel; hacer lo contrario de lo que había pensado tan solo cinco minutos antes, a seguir una  trayectoria eterna.

Nunca he sido coleccionista de diccionarios que casen con el tono de mi sofá, pero sí de tréboles nacidos en el jardín del Edén. Partidario de perderme en la oscuridad de tu mirada, a darle la vuelta a un cuadro, para encontrar más belleza.

Si he de reflejarme, me gusta más la soledad del alba al zenit de las costumbres impostadas; el mojarme, y decepcionarme, haciendo castillos en la arena que nunca van a subsistir, a conseguir una seguridad material.

Quizás el definirse, el definirme, en sí mismo, es una perdida de tiempo, pues supone el verse desde lejos, y eres lo que ves, lo que sientes, lo que piensas, pero también lo que descartas, tus miedos, tus desilusiones, y eso no se aprecia desde fuera,  sólo se sufre, y alimenta nuestras arrugas, nuestras úlceras, nuestras ojeras...

Puesto a desear, siempre he preferido aprender, a enseñar sometiendo, porque nadie tiene la verdad suprema, sino que la mayoría de las veces, deseamos, presentamos, una verdad maquillada que nos refuerce, que nos señale siendo nuestra coartada.

Quizás, y  nunca lo sepa, solo soy un rincón aburrido, una hoja que mejor fuera que estuviera en blanco, y no manchada y sucia por el odio de la autojustificación. 

En el mejor de los casos, tal vez solo he sido al final, un buen deseo que se dejó llevar por las malas compañías...

FOTO: DE LA RED


martes, 23 de mayo de 2017

EL CHOLLO Y LA BOMBA


Uno se despierta, y parece entrar en una pesadilla de realidad.

Totalmente consternado por el frío y calculado asesinato de apenas unos niños  (22 muertos y 59 heridos por ahora) jugando a ser mayores, en un concierto de Ariana Grande, en Manchester. Y además, lo peor de todo, me avergüenzo por avergonzarme ahora, y no cuando  comenzó este goteo de locura, religión, y mirar para otro lado.

Esa foto que está dando la vuelta al mundo, de dos jovencitas captadas en la distancia de su soledad, recoge toda su incomprensión, inocencia hasta ese momento, y el despertar terrible a una realidad sucia y sin piedad, en la que nadie puede protegerlas.

La realidad, la vida, es muy fría, eso siempre, pero muy sabia al mismo tiempo. Apenas unas horas antes, Donald Trump, hacía partícipe a su país, de esa buena nueva que era una multimillonaria venta armamentística. Y unas horas después …

Alguien, importante para mí, me dijo ayer, lo que son las cosas, que Trump no es un presidente al uso, sino que es un vendedor de coches de segunda mano. Y ahora me parece, por desgracia, una gran definición.

Los vendedores de coches, te noquean, te adormilan con sus palabras, te hacen sentir por un momento que en el mundo solo existes tú y el “chollo” que acabas de descubrir, y que tienes que comprar antes de que venga otro y te lo arrebate.

Y el “chollo” de Trump, el Señor Donald como sólo se le debería de llamar, porque es mucho más descriptivo (menos serio y sin boato alguno),  ha durado hasta que alguien ha hecho explotar una bomba. Pero no nos engañemos, la culpa de todo ésto, ya va siendo de todos; muchos, la gran mayoría, por no definirnos, o creer que no va con nosotros.

Lo de hoy, ayer por la noche, duele más si cabe, porque ante tanta juventud, uno no puede vestir la realidad de coartadas que nos alivien de nuestra culpa.  Sabemos, aunque no lo verbalicemos, que han podido ser nuestros hijos, y ese egoísmo pesa y duele, duele mucho.


Uno se despierta, ha costado, y entra en una pesadilla de realidad.

*FOTO: DE LA RED

lunes, 22 de mayo de 2017

YA LO DECÍA LA CANCIÓN...



Hoy los periódicos digitales nos han despertado con una foto resumen del resultado de las votaciones  en el PSOE que es más que explicita. Es de esas fotos que conviene guardarlas, porque hablan por sí solas.

Un Patxi López, a la derecha, que parece pensar "si lo sé, no me muevo, y me quedo como estaba, porque ahora me han pillado con el carrito del helado". Una Susana Díaz, que más que saludar, parece tener la mano atrapada en una trampa para osos, mientras que con un amago de sonrisa intenta disimular lo mucho que le está doliendo. Y un Pedro Sánchez con cara de haber ganado el tesoro, y de que sabía que se iban a ver de nuevo, ellos tres, en una de esas vueltas que da el camino de la vida, y sus ojos parecen preguntar: ¿Y ahora, qué?

Me imagino que hoy, el día después, Susana Díaz tiene que tener la sensación de que ha sido arroyada por un tren del que pensaba tenía el control, sino ella sus compis, los barones. No debe de estar, ni para que la vecina, o el vecino de al lado, le pida un poco de perejil...

Que gane Pedro Sánchez, no se lo imaginaba, la Señora Díaz, ni su mentor Don Felipe, en el peor de sus sueños. Porque ella, al menos parece, medir muy bien sus pasos, y antes de dar otro, debía de dar buenos golpes al suelo para asegurarse de que no se rompe. Sin embargo, ha ocurrido lo inesperado, y todavía debe de estar bajando del mal paso dado.


Lo de Pedro Sánchez ha sido más un castigo preparado a fuego lento, más que nada por las circunstancias que le han ido poniendo por delante, intentando separarle de su presunto objetivo.

Un castigo como que te llamen casi todos los días a la hora de la siesta, y siempre la misma persona, Enrique José, que muy educada, atenta y solícitamente, toma nota para no volver a llamarte más. Hasta que un día, al cabo de mucho tiempo, no lo vuelve a hacer, parece que ha aprendido. Y al cabo de un tiempo, a las doce de la noche golpean fuertemente la puerta.Vas medio zombi, y medio temblando. Abres la puerta, y es un señor, bien trajeado, que te presenta sus respetos, y se identifica como Enrique José, y quiere hacerte saber las últimas novedades en cuanto a telefonía, y te pide perdón porque comprende que llamarte a las cuatro de la tarde no estaba bien.

Pedro Sánchez/Enrique José, ha vuelto con más fuerza. Con ésa que da el saber que las bases están contigo; que, a la postre, son tan importantes los anónimos como los nombres de campanillas. Y que quizás no estaban tan a la izquierda, en opinión de las bases, como ellos querían creer. Y eso, a unos cuantos todavía, les tiene que estar jodiendo...

Por cierto, a Felipe González, no se le ha visto todavía. Tengo un amigo, muy mal pensado, : que cree que a lo mejor se ha debido de quedar, con el disgusto, enganchado en una esas puertas giratorias.

Volviendo a la foto, mi subconsciente, que debe de ser muy malo, ha echado de menos, debajo de cada uno, esa numeración que suele poner la policía... 
Me he auto-increpado, diciéndome: Pero eso es cuando te fichan, y no es el momento,  ...de momento.

Para terminar, y a modo de resumen, vamos a utilizar unas líneas de una inolvidable canción, "Pedro Navaja", que prácticamente salen solas: "..La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida..."

*FOTO: DE LA RED

viernes, 19 de mayo de 2017

LA MÚSICA COMO OBJETO CONTUNDENTE...




¿Qué necesidad de que me pongan el “txitxarrillo”, una especie de verbena que se celebra en los pueblos vizcaínos, a cinco metros de mi casa?

Fiestas en Ortuella, San Felix de Cantalicio, y este año han cambiado de ubicación este evento, y nos ha tocado la lotería de la vida.
                                         
Por aquello de que “piensa mal y acertarás”, estoy convencido de que el sitio en el que se celebraba anteriormente, Plaza Primero de Mayo, más conocido como Plaza del Ayuntamiento (y no quiero dar más pistas),  a alguien con presuntamente influencias, le ha debido de hartar, y estimar que si estamos en un sistema democrático, que ahora le toque a otro, y le comprendo, pero sin haber comprado boletos nos ha tocado la ruleta rusa, pero bien tocada., 
  
Por de pronto, ya he escondido todo objeto punzante y que pueda ser lanzado por el balcón. Solo ha comenzado hace media hora (poco antes de las ocho de la tarde, y el otro día duró hasta la una, más o menos, de la madrugada), pero dentro de poco no voy a poder responder.

Que quede claro, no es una queja, es una petición de socorro, por si alguien luego se pregunta qué ha podido pasar.

Viendo un programa informativo, ahora mismo, tengo la sensación de que los presentadores fuerzan la voz, mientras disimuladamente miran hacia la izquierda, que es donde está el dichoso txitxarrillo.


Nunca hubiera creído lo peligroso que puede ser un pasodoble mal cantado, y los estragos que pueden hacer un teclado, una caja de ritmos, una guitarra, y alguien, una voz, que quiere agradar, pero que la naturaleza no le ha dotado de gusto. Luego hablaremos de los peligros de la guerra química...

Tengo una duda. La primera fila de gente está a no menos de dos metros del escenario (una especie de carpa de lona), y más cerca de los soportales que de los presuntos músicos. y no sé si es porque tienen miedo a mojarse, o simplemente tienen miedo.

Siendo egoístas, que lo somos, y mirando fríamente el panorama que se nos presenta a partir de esta verbena, y de la anterior, esta casa, desde hoy, vale mucho menos, por el peligro a todo tipo de espectáculos que se puedan montar. Nadie quiere vivir en un terreno minado...
               
¡Y podía ser peor! Especialmente si “ejecutan”, sin juicio previo, cualquiera de esas canciones que llevamos en la banda sonora de nuestra vida. Como se les ocurra tocar, y nunca mejor dicho, “My way” (“A mi manera”) tendré que plantearme lo de recuperar algún objeto punzante... Aunque no voy a hacer rehenes. 

El enemigo se acerca bailando la canción de Coyote DaxNo rompas más”. No sé si es una coreografía, o están marcando territorio…


Lo dicho al comienzo: ¿Qué necesidad, en este caso, de probar, que muy en contra de lo siempre creído, la música no amansa las fieras?


*FOTO: F.E. PÉREZ RUIZ-POVEDA

jueves, 18 de mayo de 2017

MÁS DE MUTANTES, QUE DE MUSAS...


El otro día alguien, concretamente una seguidora de mi blog, me preguntaba qué sentía al escribir un post.

La verdad es que cada artículo sería un mundo, y en muchos te dejas llevar por las tripas, por mucho que te des una franja de seguridad de una o dos horas, para no escribir con la boca, o con la mano, caliente, y no te dejes llevar por la situación descrita.

Aunque lo que le dije, en realidad no fue eso, sino algo más descriptivo, y que tiene mucho de verdad.

Mira, en realidad, te puedo dar dos imágenes cinematográficas para que me comprendas. Escribir, al menos como yo lo hago, tiene mucho de dejarse llevar por el sentimiento, aunque tengas cuidado en no faltar a nadie, y utilizar mucho la ironía. Una especie de niña de “El exorcista” escupiendo todo tipo de objetos textuales; eso sí, recordándolo  prácticamente todo al final de cada posesión, sin esconder la mano que ha podido tirar piedrE as.

La segunda imagen, también sería cinematográfica. Y es ese mutante de Desafío Total, que de su barriga sale ese pequeño ser que recuerda al Pujol Ex-Presidente, ahora más cerca de “esposo de la madre superiora” que del “Honorable” que una vez fue."

¡ Cómo han cambiado las cosas! Ahora parece que venden más los seres mutantes que apelar a que vengan las musas…


Y es que con los tiempos que corren de políticos-chorizos, arribistas y similares, es más fácil dejar, incluso en la ficción,que te entren en casa para llevarse algo, que que te dejen algo bueno, musas incluidas, o una simple idea para un artículo… Y eso, que este vecino del mundo no está ni en Madrid, ni en su Comunidad, que parece que aburrirse, no lo hacen, al menos unos cuantos...

*FOTO: DE LA RED

sábado, 13 de mayo de 2017

Los que nos fuimos a La Porra


Teniendo en cuenta lo que dijo Aquel, de que un vivo es un muerto de vacaciones, quizás convendría rebajar un mucho la importancia de todo.

Si tenemos un gobierno en el poder con más vías de agua, presuntamente, que un submarino hundido,  y no sólo se le sigue votando, sino en los últimos estudios, siguen siendo los máximos candidatos para un próximo gobierno, el punto de mira de todos nosotros debe de estar más cerca del modo “feria” que de "la verdad absoluta".

Quizás, por eso, este vecino del mundo que aprecia mucho, aunque no le conoce en persona, a Dani Rovira, al que siguen cazando, un día sí y el otro también, en Twitter, esta vez por haber dicho “Atención, hombres de España, no miréis las marquesinas en estos días. No vaya a ser que unas fotos de "Intimissimi" os tachen de machistas “, le recomendaría que al menos durante un tiempo se dedicara a practicar las artes del mimo. Más que nada, para que fuera más difícil el criticarle en 140 caracteres…

Cada vez estoy más convencido de que ese filósofo del pueblo que fue Don Miguel Gila, si hubieran existido las Redes Sociales, más de una vez se le hubiera puesto ese cartel de las películas de vaqueros, “SE BUSCA”.

Chistes como el de “Mi tía, la soltera, iba a todas las bodas, y cuando decían quiere usted por marido a…, ella contestaba: Y sino, pa mí”, ahora no serán políticamente correctos, pero sinceramente, nos lo deberíamos hacer mirar.

En estos días, el mismísimo Gila debería de variar uno de sus monólogos “…Si no aguanta una broma, que se marche del pueblo.

Y deberemos irnos los que practicamos ese humor. Y, quizás, la solución la tuviera otro humorista, éste para variar, donostiarra, y de derechas, Álvaro de Laiglesia, cuando creó en su relato “Los que se fueron a la porra”, un pueblo cercano a Madrid, La Porra, en donde vivían la mayoría de artistas incomprendidos…


Ahora, y ya para terminar, todos esos que practican lo políticamente correcto, si se quedan solos, la vida no se les va a hacer, ni más larga, ni mejor, pero se van a aburrir, “una jartá”. Porque la culpa, siempre la tienen los demás, y ahora, entonces, ya no estarán.

*FOTO: DE LA RED

viernes, 12 de mayo de 2017

EL JOYSTICK DE MI VIDA



Ayer fue el día. Uno de esos días que incluso dudas que lleguen porque estás convencido de que sólo forma parte del mundo de la utopía.

Fue mi cumpleaños, y presenté los papeles de la jubilación.

Como si hubiera ingresado en la categoría de héroes del cómic, me he autonombrado “jubilata de hojalata”, por aquello de que la materia ósea se va deteriorando con los años; en los héroes y antihéroes del cómic, va “mutando”, y uno ya no está para bailar claqué, sino solo para tararear la melodía, pero con muchas ganas.

Normalmente, este vecino del mundo es bastante frío en cuanto  a cumplir años; nunca ha tenido crisis de identidad, con la monetaria ha sido más que suficiente.  Sin embargo ayer, y sin hacer grandes alharacas, lo vivió muy intensamente. Con la certeza de que ese día ya no volverá, y de que me quiten lo bailao”.  

Este vecino, este jubilado de hojalata sólo por esta vez, se siente más como un hijo de Don Quijote, que como un mutante americano. Sin creer a los que le rodean, especialmente si son políticos; porque tiene la esperanza de que el mundo es mejor de lo que reflejan los periódicos, y mucho peor que el resumen anual que nos vende nuestro “Rey de Reyes” en plena “Nochebuena”.

Entro ya en un mundo de interrogaciones, de futuribles. Eso sí, estoy seguro de una cosa: que el que va a mandar soy yo en el joystick de mi vida, para que el viaje sea lo más largo posible y, lo más importante, en las mejores condiciones para mí y los que me rodean.

Uno no quiere llegar a ser un problema, pero sí vivir lo máximo posible en la mejor de las condiciones. Y eso se trabaja cada día mentalmente, por supuesto que junto con un alto porcentaje de suerte.

¡Seamos realistas!   Me veo más mirando de reojo a una de dieciocho que cuidando a un nieto. ¿No es políticamente correcto? Ya lo sé, pero también me duermo, no lo puedo negar, con los documentales de la Dos.  

Y es que en España siempre hemos sido más de lo que queremos ser, que de lo que somos. Somos esplendidos en las distancias cortas, pero en las largas, siempre paga el último, y procuras, solo procuras, no serlo tú.


Ayer comenzó el resto de mi vida, y para variar, llámenlo egoísmo o “últimas voluntades”, prefiero recibir a dar. Más que nada, para variar.

*FOTO: DE LA RED

jueves, 4 de mayo de 2017

¿SEGURO QUE NADIE LO SABÍA?


Quizás porque este vecino del mundo estudió el antiguo "Técnico Superior en Empresas y Actividades Turísticas", que comenzó a estudiarlo en Donosti en 1975 (aunque luego, tras terminar, el destino le llevó por otros lugares) siempre ha sabido, porque además no era un secreto, eso de que la mayoría de los chefs rutilantes tienen a gente trabajando gratis, y además venidos de cualquier parte del mundo.

Nunca me ha parecido bien, porque en muchos sitios más que aprender, ocupan un puesto de alguien que debería ser remunerado.

Eso que se está diciendo ahora, tras estallar la polémica con Jordi Cruz, que si no existieran esas personas, llamadas "stagiers" (no confundir con becarios, que en teoría tienen sus horas y reglas,  y provienen de las escuelas de hostelería en general) el negocio no sería viable, en opinión de este vecino del mundo tiene su parte de verdad y de mentira.

Me explico. Las estrellas rutilantes, y michelines en general, cuando hablan de que su negocio no sería viable sin ellos, sin los "stagiers", probablemente se refieren, y forma parte de la verdad, a la "cadena" de negocios, que quien más, quien menos, tiene montado, desde que su nombre está en el candelero.

Pero si un negocio, un sólo restaurante, no funciona, habría que hacérselo mirar, y probablemente sería más un problema contable de fácil solución.

Otra cosa es que ahora la inspección de trabajo "descubra" lo que viene ocurriendo, presuntamente, desde hace muchos años y que no va a ser este vecino del mundo quien les ponga en solfa.

Por eso, cuando más de una de esas estrellas de la cocina, declara que lo que le guía a él es hacer feliz al cliente, este vecino se pregunta: ¿Qué tiene, un negocio o una O.N.G.?


*FOTO: DE LA RED

domingo, 30 de abril de 2017

EL VIENTO DEL DESTINO


"Ni ha venido, ni se le espera" nunca ha sido un lema en mi vida. Pero también es verdad eso de que "el hombre propone y Dios, o Hacienda, disponen". Y en este momento, la vida de este vecino se mueve como la pluma del comienzo y  final de la película de Forrest Gump, bajo los designios del viento del destino.

Ya ha pasado una semana en que este vecino del mundo bastante tiene con lidiar al toro de la vida con capotazos improvisados,  no queriendo además contar demasiado en este blog sobre su vida real, por aquello de ser única e intransferible, pero sabiendo que son días que serán recordados  como de cambio y siempre para mal, o por aquello de "cualquier tiempo pasado siempre fue mejor".

No nos engañemos, el recuerdo de Forrest Gump tiene mucho de drama, y sin querer desvelar nada de la trama, con un  drama de dramas, donde un niño que apenas puede cuidar de él, se erige como cuidador de su padre.

Y es que eso es la vida; quienes te cuidan, tus padres, en el mejor de los casos, si llegan a ancianos, un buen día necesitaran de tu ayuda. Y en ti estará hasta cuando estás dispuesto a cuidar de ellos. Y si lo haces porque reconoces "la deuda", o porque te criaron con altos valores que hacen que fluyan de ti, como agua de un manantial.

Quizás, también, esos días "límite" te pueden hacer ver las orejas al lobo, y plantearte en tu caso, hasta cuándo  estarías dispuesto a vivir y en qué condiciones. Y si verdaderamente no te importará, en tu caso. ser una carga para los tuyos.

Hay días, estos días, en los que la introspección te hace sentirte lejos de este país de chorizos, en los que unos cuantos, muchos cuantos, claramente se han financiado su futuro, y el de los suyos, demostrando rotundamente que solo miran por ellos, e intentando que su imagen no se resquebrajara, y aprovechando su presunto catolicismo, intentan, y muchas veces lo consiguen, que comulguemos con ruedas de molino.

Ya lo decía la madre de Forrest Gump: -La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar... Y este vecino añadiría por experiencia "... y la mayoría de las veces, esos bombones están manipulados, y ya saben, alguien sabe, lo que te va a tocar, y él, o ella, los que han decidido, no se los han querido quedar.

*FOTO: DE LA RED

jueves, 20 de abril de 2017

UN PRESENTE MUY DE PELÍCULA...


Hoy, no sé por qué, me he acordado de aquella película, “Todos los hombres del Presidente”, que cada vez la recuerda menos gente, quizás porque cada vez hay más gente que nació después de su estreno, 1976, y no pueden recordarla, sino descubrirla.

Unos jovencísimos Robert Redford y Dustin Hoffman, a las órdenes de un entonadísimo Alan J. Pakula, nos explicaban lo que fue la odisea de dos periodistas, y al final de todo un periódico, The Washington Post, y una profesión, el periodismo, en una lucha contra el poder para contar una verdad incómoda que afectaba al entonces Presidente Nixon, y que se dio en llamar el “Caso Watergate”, y que acabó con la dimisión del Presidente.

En España, no sé si ocurrirá eso, personalmente creo que no, con el actual Presidente, Don Mariano Rajoy. Pero si formara parte de esas atracciones de feria, lo que familiarmente conocemos como “tiro de pichón”, diríamos que cada vez disparan más cerca, y ya hasta nos despertamos con el “nombre del día”, entre los periódicos y los jueces,  y si hace dos días le llamaban a declarar al Señor Rajoy, por el famoso “Caso Gürtel”, ayer detenían a Don Ignacio González, en un tiempo “chico de moda” del Gobierno autonómico madrileño.

Lo dicho, en esta feria de “El nombre del día”, más de uno, y de una, por aquello de la igualdad de sexos, dirán que “cada vez disparan más cerca” y pensarán: Ya tengo que estar de peluquería siempre, más que nada por sí soy el nombre del día, y tengo, al menos, que “parecer” muy dign@, ya que lo de “ser” veremos si lo puedo demostrar...


Volviendo al comienzo de este post, ahora está más que claro el por qué me he acordado del título de esa gran película. Aunque bien mirado, al menos en España, y para ser, políticamente correctos, y nunca mejor dicho, el título debería de ser, “Todos los hombres, y mujeres, del Presidente”. Aunque a este vecino, el final de la película, y realidad, americanas, el de dimitir un presidente, le siga pareciendo todavía, una intromisión en el cine de ciencia-ficción 

*FOTO: DE LA RED